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Amrica latina vive uno de los peores momentos de su historia. Una corriente que parece socialista, comunista o mahometada, segn se vea, controla varios pases de la regin.
En estos das se ha dado, quiz por el paso del cometa de la cola verde, o por otras razones, una lluvia de mensajes, como meteoros, de quienes definen las caractersticas de la realidad que quieren imponer en la regin.
No son deficientes mentales, como se podra sospechar de entrada. Son, si se quiere, cnicos, sinceros, descarados, que se ren de la gente honesta.
Quiz decidieron que ha llegado el momento de sincerarse, de admitir de qu se trata todo esto, que es una gran mentira.
Es difcil elegir al mayor apstol con el mensaje ms claro, que trae la buena nueva, sobre la llegada de este nuevo verbo.
Comencemos por el Juan Bautista de esta corriente, del que anuncia la llegada de la nueva realidad.
Es un boliviano, de nombre Rolando Morales, quien nos prepara para aceptar la existencia del Estado fallido en que se ha convertido Bolivia.
El que no existan instituciones, que no haya reglas, es algo que define esta nueva situacin. Y Morales nos exhorta a aceptar las ventajas del Estado fallido. Somalia, al fin y al cabo, tiene una realidad que prescinde del Estado.
Y luego viene el colombiano Gustavo Petro que propone algo indito, aunque absurdo: Si logramos que una serie de actividades de la sociedad colombiana que hoy se consideran crimen, no se consideren crimen ms adelante, pues habr por definicin menos crimen en Colombia.
Una solucin muy parecida a la que se aplica en China contra el covid: no hay que contar a los contagiados y menos a los muertos. De esa manera habr bajado la incidencia del mal en China, dicen los defensores del rgimen comunista.
Si te tapas los ojos, si no escuchas y no sientes, el problema habr desaparecido. No es difcil.
Y est el argentino Alberto Fernndez, quien propone de manera seria que se entierre el principio de la meritocracia.
Todo lo que nos hace evolucionar o crecer no es el mrito, como nos han hecho creer en los ltimos aos. Porque el ms tonto de los ricos tiene ms posibilidades que el ms inteligente de los pobres. Entonces, no es el mrito lo que sirve, sino la oportunidad que tienes.
Y luego el apstol mayor, el maestro del cinismo, del cretinismo, el mexicano Manuel Lpez (AMLO), el que revela el secreto de estos vendedores de humo en la regin.
Ayudando a los pobres va uno a la segura porque ya saben que cuando se necesite defender, en este caso la transformacin se cuenta con el apoyo de ellos.
No as con sectores de clase media, ni con los de arriba, ni con los medios, ni con la intelectualidad, entonces no es un asunto personal, es un asunto de estrategia poltica.
Han dejado de mentir. Te dicen la verdad de frente. No hay Estado, los delitos no lo son, los mritos no sirven (lo saben los militares bolivianos), y se trata de mentirle a la gente, a esa gente que nos da los votos.
Hay que apostar al voto de los tontos. Eso nunca falla.
Siglo21bolivia.com