Sábado 28 de febrero 2026

La guerra ha terminado



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Es probable que los masistas no se hayan enterado, pero han perdido la guerra contra Santa Cruz y la Bolivia que repudia el fraude implantado en el sistema electoral.

Han llevado a sus seguidores, o quiz sea mejor llamarlos sus servidores, los han custodiado con la servil polica, pero no lograron lo que queran.

Se han mostrado ante todo el pas como un gobierno prepotente, solapado, ladino, taimado, y han conseguido que todo el pas los repudie.

Quiz hayan ganado una batalla en San Julin o Cuatro Caadas, pero han perdido la guerra.

Todo el pas est con la causa crucea, que es la causa boliviana. Los masistas que gobiernan el pas han hecho la mejor campaa contra el MAS que se poda concebir.

Movilizaron gente en autobuses y lo hicieron como contando ovejas y ni siquiera se ocuparon en decirles qu es lo que deban defender, o por lo menos proponer.

Para identificarse, los acarreados optaron por hacer lo poco que saben: suplicar por ayuda o llegar al vandalismo.

Los policas a cargo de custodiar el avance de los masistas llegaron a sentir asco. Tuvieron que daar sus propios vehculos, con sus propias manos, para culpar a los cruceos, porque los protegidos no tenan iniciativas.

Las seoras cruceas que estaban orando en las rotondas fueron capaces de capturar a narcos extranjeros, con armas y mucho dinero, en cantidades que la polica no logr en dos aos, una polica cmplice.

Todo esto ha quedado claro para los bolivianos, y mucho ms.

Se han descubierto diferentes formas en que se da el fraude, muy imaginativas, aunque ninguna de autora del masismo.

Son formas de fraude importadas. Los venezolanos trajeron la prctica de inscribir ms votantes que habitantes, los cubanos aportaron con su muy original sistema de a hacer votar a los bolivianos que no viven en Bolivia, como hacen ellos con los cubanos del exilio.

Y luego est el estilo de crear pueblos fantasmas. Esto les da a los masistas la posibilidad de contar con votantes fantasmas que habitan pueblos fantasmas, pero algo ms. Durante catorce aos, el MAS invirti enormes cantidades de dinero en obras pblicas en esos pueblos fantasmas.

Si asesinaron a Marco Antonio Aramayo no fue porque revel que la seora Achacollo era corrupta, lo que se saba desde que fue capaz de vender a su propia hija, sino porque se estaba poniendo en evidencia el multimillonario negociado de hacer inversin pblica en pueblos que no existen.

El MAS es una fuente inagotable de iniquidades.

Siglo21bolivia.com