Sábado 28 de febrero 2026

Nos llegó la guerra



150 vistas

Un partido poltico financiado por el narcotrfico, segn la denuncia de un militante y diputado de ese partido.

Esta es una realidad conocida por todos los bolivianos, pero que hasta ahora ningn masista la haba reconocido.

La admisin llega cuando los narcotraficantes han comenzado a matarse entre ellos, con grados de violencia que reflejan la virulencia de la pelea en la cpula del partido gobernante.

Cuando haba paz y armona en esa cpula, los mafiosos no se mataban como ahora. Quiz eso sirva tambin como evidencia.

Ahora que el cocalero busca recuperar la silla presidencial arremete contra el gobierno y de pronto llegan los asesinatos. No es un chantaje: paz a cambio de sumisin, pero se parece.

Siete muertos en el curso de diez das es una tasa de criminalidad similar a la que se da en la ciudad argentina de Rosario, donde tambin reina la droga del Chapare.

Qu hace falta? Qu el pas se rinda, que capitule, como Vladimir Putn exige de Ucrania? Vamos a rendirnos los bolivianos?

Esto se parece mucho a aquella guerra lejana en la geografa, pero muy prxima en sus propsitos y estilos.

Ahora se sabe, por boca de un masista, que el narcotrfico financi las campaas del partido del cocalero.

Son los mismos recursos que le permiten comprar, s, comprar, diputados supuestamente opositores, o concejales, all donde no tiene el control total.

La facilidad con que se venden los supuestos opositores es un elemento que desalienta a quienes buscan el cambio y fuera!

La misin de quienes aspiran a dirigir el proceso de recuperacin de la democracia y de la libertad es asegurarse de que no incluirn en sus filas a aquellos vendibles. Los narcodlares se han mostrado hasta ahora muy eficientes.

Los esquemas del fraude no han sido desarmados en el sistema electoral.

Nunca se produjo un informe del TSE anunciando que haban sido desarticulados los 27 elementos de fraude denunciados por la OEA. Habra que revisar, uno por uno, todos esos elementos. Y saber cmo y cundo fueron desarticulados.

Pero hay fuertes razones para sospechar que quedaron intactos.

Esos elementos estuvieron activos en las elecciones de 2020, cuando el actual inepto presidente fue elegido con 55% de los votos.

Cuando hayan sido borrados esos factores del fraude, y el TSE haya sido reemplazado por la Corte Nacional Electoral, los bolivianos darn al mundo la noticia de la derrota de un rgimen vinculado con el narcotrfico.

La hora de la verdad se acerca.

Siglo21bolivia.com