Lunes 02 de marzo 2026

Nada cambia si tu no cambias: Prioricemos la familia



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Para que crezcan los hijos en sano equilibrio, el rol de los padres en sus vidas es irremplazable en el periodo de la niez y la adolescencia.

La integridad y rectitud de los padres, tiene como consecuencia que nuestros hijos alcancen su destino.

Tengamos siempre presente que estamos aqu para ser los recuerdos de nuestros hijos. Lo material va y viene, y con los aos se deprecia y no permanece exactamente con la misma relevancia.

En ese sentido, el legado para el recuerdo de los hijos, consiste en nutrir sus races con amor, cuidarlos, fortalecerlos y educarlos bien.
Que valoren y defiendan sus libertades individuales y la de su prjimo, as como tambin su derecho a vivir en democracia; y, que comprendan que hemos venido a servir a los dems mediante el despliegue de nuestros talentos. A tratar de mejorar como seres humanos e influenciar positivamente a nuestro entorno, pero sin esperar (por eso) llegar a ser perfectos.

Como dira Rolando Yigo: "Quiero darte alas para volar y races para no olvidar".

El vivir en democracia es un derecho colectivo tal como seala el artculo primero de la Carta Democrtica Interamericana (Instrumento Internacional que se encuentra ntimamente ligada con la Convencin Americana sobre Derechos Humanos tal como menciona la SCP N 0084/2017 de 28 de noviembre) por cuanto se trata de intereses comunes a un grupo o colectividad, cuyos miembros tienen una vinculacin comn; colectividad que, por ello, se encuentra claramente determinada, esto es, la nacin boliviana prevista en el art. 3 de la Constitucin boliviana.

La Convencin Americana sobre Derechos Humanos (CADH, aprobada por Bolivia mediante Ley N 1430 de 11 de febrero de 1993), define los derechos humanos que los Estados se comprometen internacionalmente a respetar y dar garantas para que sean respetados; por ende, es uno de los principales instrumentos que el pueblo (entindase sumatoria de individuos) cuenta para protegerse del abuso de poder, de las grandes atrocidades y crmenes de gobiernos crueles y opresivos.

De all que, si algn gobierno de cualquier pas del sistema interamericano decide retirarse de la Convencin y denuncia a la CADH, automticamente se constituye en un rgimen no democrtico, tirnico y dictatorial.

En el caso boliviano, existen los arts. 410-II y 256 de la Constitucin Poltica del Estado (CPE), los cuales establecen que dicha Convencin se encuentra integrado y adherido al bloque de constitucionalidad de Bolivia y que la declaracin de los derechos consagrados en la CADH que sean ms favorables a los contenidos en la CPE, se aplicarn de manera preferente sobre sta; por lo tanto, no es decisin de un gobierno de turno retirarse o no de la Convencin, pues ste no solo incumplira la Constitucin sino que adems se estara por someter al pueblo a violencia fsica o moral (art. 114-I de la Constitucin) constituyendo un grave atentado a los derechos de las personas y de la sociedad boliviana en su conjunto, pues las personas estaran desprotegidas. La voluntad del Constituyente no debe ser desnaturalizada.

No debemos olvidar: "para que algo sea duradero, tenemos que dedicarle tiempo y cuidarlo mucho todos los das, no solo de vez en cuando".
De cultivarse todo ello en los hijos, las sociedades reduciran las posibilidades de instaurar: gobiernos donde la mentira y la ignorancia sean convertidos en herramientas de estrategia poltica, gobiernos fascistas, despticos, vulneradores de los derechos y garantas de las personas, destructores del medio ambiente y/o que las personas se vean arrebatadas, esclavizadas y aprisionadas por bandas criminales.

Probablemente los ms incrdulos dirn: todo eso parece utpico; sin embargo, si no empezamos por nosotros mismos y nuestro entorno cercano, esperando que los dems lo hagan y no lo harn por ese absurdo escepticismo, obvio que seguirn por los siglos de los siglos, con la misma cantaleta de siempre, confundiendo valenta con ignorancia, para luego vivir victimizndose y quejndose de su propio pas.

Nada cambiar si antes nosotros no cambiamos, por lo tanto, prioricemos la familia.

En cuanto al amor a los hijos, no debemos confundir con dar desmedidamente, sin lmites, sin un no a su debido tiempo.

Los limites bajo esta perspectiva no deben perderse pues son los que imparten orden y crean un circulo de proteccin al joven, donde se sienta seguro, amado y apoyado.

Si estos se pierden, en la vida del adolescente se genera un vaco y una sensacin de abandono ante la ausencia de aquellos valores que sostienen a la familia.

Llegado el momento los hijos deben realizar su propio recorrido pues imaginemos a esos padres que, estimndose perennemente esenciales, se olvidan de dejar volar a su hijo.

All cabe la pregunta: Estn promoviendo que se desarrolle con independencia o, por el contrario, lo que hacen es frenar su progreso?
Aquella idea fantica de la propia necesidad de ser indispensables para alguien nos vuelve egostas y a menudo nos impide ver que hay ms alternativas.

En tales circunstancias, si nos resistimos a tolerar que somos reemplazables, la interaccin puede volverse txica.

Como personas individuales, no hay duda de que somos nicos y especiales. Sin embargo, el mundo seguir funcionando al margen de que estemos presentes o no. Recuerda: La gente muere y ser reemplazada; y, los ms allegados son los nicos quienes con afecto guardarn su memoria.

La mayora de los seres humanos tiene temor de la muerte, mxime si ocurren en circunstancias no esperadas y trgicas. El impacto es mayor.

As como nuestra vida tiene un propsito igual la muerte tiene un propsito para la vida de los que quedamos vivos.

Esta es una cuestin que a muchos puede costar admitir, pero que al final se nos impone, y de una manera o de otra lo acabaremos reconociendo.

Las relaciones interpersonales tienen lugar en una gran variedad de contextos, pero cada cual es libre para decidir al margen de lo que nosotros prefiramos.

De all que la autoestima basada en la espiritualidad es fundamental, por ejemplo, desde una perspectiva cristiana: con amor y fe en Dios, confianza en nosotros mismos, conocindonos y aceptndonos tal cual somos con sano amor propio y en los dems.

Es as como entenderemos que otras personas nos acompaarn en esta vida, pero que, sobre todo, contaremos con nosotros mismos y nuestra relacin personal y sincera con Dios.

En los peores escenarios, solo uno mismo y su entorno intrnseco estar ah para atenderse en cualquier momento. Es lo nico seguro que tenemos, por consecuencia, eres indispensable para ti. Disfruta al mximo el proceso de la vida, pero sin caer en la egolatra, la ignorancia, inepcia, apata, indolencia y la incredulidad.