Lunes 02 de marzo 2026

Más calidad institucional menos devaneo y corrupción



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En esta ltima dcada, los bolivianos llevamos ms de diecisis aos azotados con puras cortinas de humo, tratando de ocultar la ausencia total de calidad institucional, siendo mal administrados e incluso algunos por el trato recibido, pareciera que consideran al pueblo como borregos, y en consecuencia, si bien se podr cambiar de pastor de los borregos, pero nunca llega el gestor til, eficiente y servicial.

Los bolivianos, en nuestra condicin de contribuyentes y administrados, debemos exigir necesariamente una buena gestin a las autoridades y/o servidores pblicos, sea cual fuese la lnea poltica que fuese; no ms show, no ms cortinas de humo para ver cmo nos toman nuevamente el pelo ms que nunca.

Actualmente, en los noticieros, todos los polticos nacionales y algunas ex autoridades resaltan la buena gestin que realizan los pases anglosajones a nivel policiaco, como ser los Estados Unidos, donde promueven la "competencia justa", por ende, la "traicin a la verdad" y la "falta de transparencia" cometidos dentro de su pas, acaban siendo investigados y sancionados, una muestra de ello, es la investigacin penal por el delito de lavado de dinero a la empresa Bravo Tactical Solutions LLC con residencia en Florida, EEUU y los tentculos que dicha empresa tuvo con un red de sobornos en la venta de gases lacrimgenos y otros pertrechos no letales al Estado boliviano.

La eficiencia demostrada por el FBI es oportuna, y merece un gran aplauso por dicha labor, al extremo que hasta quienes se denominan "anti-imperialistas" en el pas, han salido a las calles y a los medios de comunicacin, enalteciendo y venerando a dicha agencia norteamericana; mientras tanto, en Bolivia, casos como el Fondo Indgena, llevan ms de ocho (8) aos sin tener siquiera una auditoria global consolidada, a duras penas existen algunas nfimas sanciones para algunos en comparacin al grave hecho ilcito cometido; y, menos an, se ha logrado condenar absolutamente a todos los responsables de un posible dao econmico que oscila en casi 200 millones de bolivianos, siendo una vergenza nacional aquella impunidad, constituyendo un lamentable premio a lo que viene ser la otra pandemia en la regin, esto es, la corrupcin.

La justicia norteamericana, conforme a sus tiempos, con probabilidad establecer las correspondientes condenas a quienes cometieron el delito de lavado de dinero en su pas, dando a Bolivia todo un buen ejemplo sobre eficiencia investigativa, la cual debiera ser imitada en todos los procesos penales que tiene por delitos de corrupcin, evitando el devaneo y la prdida de tiempo con los shows mediticos, ms an en estos tiempos, donde no debemos simplemente ocuparnos sino verdaderamente ser productivos de forma ntegra e integral.

Basta de tanta distraccin y mediocridad al creer que por culpar a los dems u a otras gestiones, es la perfecta excusa estrella para evitar y/o evadir exigencias y responsabilidades propias por los cargos pblicos que ostentan, cuando existen tantos casos inconclusos de corrupcin al interior del propio pas (Bolivia) y sumado a ello, cabe mencionar solo dos de las actuales mayores crisis que padecemos (en lo inmediato):

1) SALUD PBLICA (improvisacin total en el manejo del sistema sanitario frente a la Covid-19; gente murindose casi a diario en centenas; el dolor y el sufrimiento de la gente sumado al excesivo lucro en algunos sectores de salud aprovechndose de las desgracias ajenas, gente reclamando por la segunda dosis de sus vacunas, el contrabando y la reventa informal de medicamentos, entre otras); y,
2) CRISIS DE CONFIANZA INSTITUCIONAL GENERALIZADA, por ejemplo, solo por citar un par de situaciones: a) las polticas econmicas no rinden hasta ahora sus frutos prometidos (al parecer tan solo se enfocan en el endeudamiento y en aguantar "rogando" que pronto "suban los precios de las materias primas" a nivel internacional, para luego salir aduciendo que fueron genios, cuando el posible aumento de precios de materias primas, para nada, es atribuible al propio pas); b) la administracin de justicia y su espeluznante cada al vaco, denotando una omnmoda falta de respeto a su independencia. Ya no cumple debidamente la funcin de contener al poder punitivo, por lo tanto, ya todo pareciera que carece de sentido, al haber dejado de ser el generador de certidumbre y de confianza a la ciudadana para convertirse en su opresor o en su gran tragedia y desventura.

Con todo ello, ya es hora, que tanto administradores como administrados, debamos dejarnos de ocuparnos simplemente en los pasatiempos; y, por el contrario, seamos productivos autnticos en todos los mbitos basados en los principios ticos morales consagrados en la Constitucin boliviana (art. 8).