Lunes 02 de marzo 2026

La relevancia de una ciudadanía digital ética



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Ciudadano Digital en teora es aquella persona que tiene derecho al acceso a la informacin en lnea de modo seguro, transparente y privado, adems de la participacin social y poltica que los medios le permiten.

A finales del siglo XX y principios del XXI el uso de las plataformas digitales se intensific, permeando en el mbito jurdico, poltico, econmico, social o cultural, por cuanto se constituy un nuevo espacio de interaccin-actuacin a travs del Internet.

Hay quienes alegan que es la cuarta revolucin industrial, la cual lleg para transformar las sociedades adems de cambiar los moldes tradicionales de las actividades cotidianas como ser: estudiar, trabajar, hacer compras, etc.; sin embargo, el ser humano no debe extraviarse con exageradas ilusiones tampoco inventarse mitos producto del gran marketing mundial que existe entorno a dicha 4ta revolucin industrial, pues sta no slo debe consistir en la incorporacin de nuevas tecnologas, sino principalmente debe constituir en una oportunidad propicia para asimilar y alentar los valores humanos.

En Bolivia, el ejercicio de la ciudadana digital es todava un proceso lento, entre las mltiples causas, citar la principal: la carencia de un acceso ptimo a Internet, pues con una seal dbil, intermitente y deficiente, grandes avances tampoco se tendrn, sumado a ello, est el desconocimiento del uso de estas herramientas digitales, el no aprovechamiento de las mismas, reducindolas al mayor uso en el plano del entretenimiento, la distraccin, la prdida de tiempo, sumado al stress que ello representa ante la enorme polucin (noticas falsas) que existe en la informacin que circula por las redes.

La pandemia global por Covid-19 no slo record a la humanidad lo frgil y temporal que es su existencia fsica sino que adems aceler en el mundo entero el uso y el desarrollo de la tecnologa de la informacin y la comunicacin en los diferentes mbitos de aplicacin del ser humano, por ejemplo: en el comercio provoc nuevos modelos de negocios ms compatibles con las necesidades de la nueva era tecnolgica; en la administracin de justicia, incit a la bsqueda de una mayor profundizacin en la digitalizacin de las actuaciones procesales; en el mbito de la instruccin escolar motiv la implementacin generalizada de las clases virtuales; y, as sucesivamente.

Sin embargo, en estos procesos de produccin, comercializacin de bienes y servicios; en el ejercicio de la funcin pblica, en la innovacin de las polticas pblicas, entre otras ms, stas no alcanzarn la transformacin de las sociedades (como algunos pregonan) si antes no existen cambios en la mentalidad.

Todo lo que es tecnolgico no deja de ser tan solo un medio externo, una extensin del cuerpo fsico; por lo tanto, si la mentalidad contina siendo la misma y a su vez se carece de valores y principios ticos morales (como ser: integridad, honestidad, no pereza ni abuso de poder, no corrupcin, entre otras ms) previstas en la Constitucin (art. 8), aquella supuesta idea de transformacin acabar siendo una simple frase publicitaria traducida en propaganda pero con otros fines, pues la siembra de aquella percepcin generalizada (de supuesta transformacin) podra ser usada a manera de excusa para lograr una mayor invasin represiva a la privacidad, la seguridad y las libertades individuales de las personas, sujetas a un mayor control, seguimiento y vigilancia. De all, la relevancia de no despreciar los valores y principios ticos morales en todo esto.

En ese sentido, no debemos confundir revolucin con transformacin, son cosas distintas. Toda verdadera transformacin no es externa sino interna.

Es incomprensible advertir en el sector administrativo tanto pblico como privado, la falta de transicin del enorme papeleo burocrtico a lo digital debido a la desidia en la innovacin, la pereza o la negacin por el trabajo y/o el esfuerzo inicial que representa una actualizacin de conocimientos y de manejo de nuevas herramientas, por lo que an se sigue incentivando el culto por la acumulacin de papeles cuando tranquilamente los contratos podran agilizarse mediante firma digital certificada y no que en pleno periodo de contagios por coronavirus se deba enviar documentos de ida y vuelta mediante courier, se exija que se deba acudir a distintos lugares para firmarlo en persona, as como la no adquisicin de licencias para el uso ilimitado de programas de videoconferencias que implica reduccin de costes de traslados, se evitan los problemas que conlleva los desplazamientos, se obtiene una mayor optimizacin del tiempo (ya que se evita el caos vehicular de la ciudad), entre muchos otros beneficios ms, constituyendo un abuso y el colmo de lo absurdo, si en el sector pblico se les ocurriera, exigir al administrado o al trabajador, que sea ste quien deba obtener por cuenta propia dicha licencia para que pueda trabajar remotamente en el sector pblico y/o se le permita comunicarse virtualmente con la autoridad o el superior jerrquico, las veces que ste ltimo as lo requiera.

En el mbito judicial, por ejemplo, para llegar a un verdadero expediente digital no solo es cuestin de tiempo y de labor titnica en lo tcnico, por cuanto tambin se exigir en los operadores jurdicos y de justicia de que exista una actualizacin de conocimientos informticos, una inversin en equipos adecuados, contar con mayor personal especializado, tica en el trabajo, tener una verdadera vocacin de servicio con actitud diligente y proactiva para brindar un mejor servicio.

No tendra sentido, contar con una serie de plataformas virtuales bautizados con distintos nombres (Ej.: sistema mercurio -buzn judicial-, sistema hermes notificaciones electrnicas-, sistema tritn justicia libre JL1-, sistema eforo, etc.), si todos ellos no se encuentran de forma creativa y debidamente integrados ni se logra alcanzar una eficiente interoperabilidad.

En cuanto al expediente digital, cabe preguntarnos si no sera ms oportuno contar desde un comienzo con un solo sistema, donde tanto jueces como las partes procesales vayan construyendo dicho expediente a travs de la actualizacin de la informacin mediante la digitalizacin de las actividades procesales, permitindose la posibilidad de bajar el expediente digital completo a sus computadoras, entre otras opciones ms que el sistema podra brindarles a favor de los administradores pblicos y de los administrados.

Del mismo modo, ser un total despropsito, si a pesar del uso de la firma digital certificada en los memoriales se obliga de todas formas a que se deba presentar el memorial impreso con firma y rbrica manuscrita.

Lo mismo ocurrir, si los abogados litigantes, quienes a pesar de estar registrados en ciudadana digital y dan a conocer a la autoridad competente por escrito tal situacin; resulta que, por negligencia, inoperancia o indiferencia, dicho abogado es discriminado ya que nunca es activado para que pueda acceder a conocer las novedades de sus casos mediante la plataforma virtual pertinente. Vindose ste obligado a acudir de forma personal a las oficinas de las autoridades correspondientes (caso por caso, uno por uno, en cada recinto establecido), rogando a los funcionarios subalternos que procedan a activarlo y as recin acceder a la informacin. Esta conducta funcionaria negligente, constituye vulneracin, limitacin y/o restriccin de los derechos, garantas y libertades que goza el abogado como ciudadano digital.

De esta manera, podemos advertir que, si bien la tecnologa es un paso necesario, pero la misma sera ftil si no son asimilados ni adoptados los valores y principios ticos morales en la propia organizacin estatal o institucin gubernamental, en la estructura de una empresa y menos an si no existe el despliegue de la creatividad, la flexibilidad, el respeto y proteccin de las libertades individuales.