Domingo 05 de abril 2026

Un Marqués de Sade criollo



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El ex embajador boliviano ante la Organizacin de Estados Americanos y ex director de Relaciones Internacionales de la Gobernacin de Cochabamba fue a parar a la crcel de San Sebastin, acusado de propinar severas agresiones fsicas a su Secretaria, las cuales a su vez fueron grabadas y filmadas por una cmara que la vctima instal, para evidenciar estos atropellos.

Jaqueline, como presuntamente se llama la funcionaria abusada, en entrevista concedida a un canal de T.V. inform que fue seducida por Reynaldo Cuadros, un fauno satnico que se haca pasar por Hare Krishna y como monje o lder espiritual enviado de Dios, para ser adorado y obedecido por las mujeres, lo que nos invoca a gritar: Dios, lbranos de tus fans.

Asimismo, desde meses se daba a la tarea de propinarle sendas palizas en su oficina y en el vehculo oficial de la gobernacin, habiendo llegado al extremo de mandarla a la clnica en dos oportunidades,  trasladada por el propio pugilista de alcoba.

En lo que al video presentado por la vctima como prueba de este atropello se refiere, la defensa del diplo-mas-tico seal que: al no ser presentado por el Ministerio Pblico como testimonio, no existe ninguna prueba documental o testifical que evidencie la violencia contra Jaqueline y,utilizando los manidos argumentos que en todo este tipo de situaciones nos encajan a los incautos opinadores pblicos sostiene: si se verifica la filmacin, es ella quien provoca y agrede. El video fue totalmente premeditado, fabricado y preparado, pues no se tiene la certeza, no se ve la agresin. Ante semejante tipo de impugnacin y ante todos estos testimonios que diariamente se nos presenta, como los del caso Ostreicher,  los de la senadora Eva Gonzales, los extorsionadores y tantos otros, nos preguntamos: Como deberan ser las pruebas? En largometraje? En vivo y en erecto, para descartar cualquier sospecha de un montaje trucho? Ya basta de tanto cinismo!

Hacindonos eco de la reciente denuncia de S.E. sobre la existencia en la cancillera de toda suerte de traidores que se dan a la tarea de vender documentacin a las potencias extranjeras y otros que, en un acto de irreverencia sacrlega se atrevieron a perforar su pasaporte hasta dejarlo como una ducha Lorenzeti, hay tambin estos pervertidos que dejan muy mal parado el nombre de Bolivia, el del partido poltico que los patrocina, y el del propio Presidente del Estado Plurinacional a quien representan.

Sin nimo de exagerar la nota, para la contratacin del personal que nos tenga que representar en el exterior, no est dems sugerir un riguroso examen psicolgico que determine la idoneidad y la solvencia de los funcionarios que vayan a manejar nuestras relaciones internacionales, as evitaramos que el da de maana stas caigan de nuevo en manos de un Marqus de Sade criollo.