Domingo 30 de agosto 2026

El Reino del Chapare


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Es obvio que esa regin entre subtropical y tropical hmeda- en el departamento de Cochabamba, con vasta riqueza de fauna y flora, y una de las zonas ms lluviosas del pas, no tiene origen real ni estirpe monrquica.

Sin embargo, all reinan el cultivo de la hoja de coca,  materia prima de la cocana y los campesinos cocaleros. Ellos cultivan el arbusto de coca y estn afiliados a  las 6 Federaciones de Cocaleros del Trpico de Cochabamba. Son sus reyezuelos y el primer eslabn de la ilegal cadena productiva de la droga.

Una de las tantas incongruencias del espinoso binomio coca-cocana, radica en que hace 17 aos quien preside esa poderosa Federacin es nada ms y nada menos que el tambin presidente de Bolivia Evo Morales Ayma, desde hace 7 aos. l mismo posee al menos un cato de coca -1600 m2- y tiene en sus afiliados cocaleros su mayor base de sustentacin poltica,  bautizados como movimiento social en apoyo al proceso de cambio.
Al mando del hoy doble presidente Morales, aquella Federacin se ha convertido en violento grupo de choque  y ejerce presiones por sus intereses corporativistas,  al servicio del autocrta y de ellos mismos. Sus carateristicas pequeoburguesas los impelen a poseer ms de un cato de coca por familia, e ignoran olmpicamente la ley, que no lo permite.

Mucha tela para cortar en este tema que tiene connotaciones econmicas, socioculturales, tnico-indgenas, polticas, geopolticas. La demanda de cocaleros y colonizadores en los hechos invasores de parques naturales para ampliar la frontera agrcola de la hoja de coca- ha hecho del reino del Chapare una zona privilegiada en  inversiones estatales.

Ah estar una planta de urea y amonaco, ubicada a cientos de kilmetros de la frontera con Brasil, su mercado seguro, afirma el gobierno, pero nada funcional dada la distancia, cuando pudo  instalarla en un lugar de ms fcil acceso. Tendr un aeropuerto internacional  en la zona de Chimor,  donde tambin se cultivan frutas tropicales otrora centro de la ya desechada poltica de desarrollo alternativo frente a  la coca- y  prxima a las zonas de su cultivo. Si ya hay un aeropuerto internacional  muy cerca, en la ciudad de Cochabamba, y otro tambin cercano, en Santa Cruz de la Sierra para qu otro?

Tambin hay empresas estatales lcteas, otras de cartn y papel, a fondo perdido porque no generan ni empleos productivos, ni retorno de la inversin. Y como colofn, aunque es el punto ms sensible,  Morales construir s o s la depredadora carretera que destruir el Territorio Indgena Parque Nacional Isiboro-Scure (TIPNIS) santuario de esa reserva natural, adems hbitat inmemorial de los pueblos indgenas yuracar, mojeo y chimn. 
Esa malhadada carretera fue una promesa electoral de Morales a sus afiliados cocaleros, convertidos hoy en empresarios constructores y tendrn a su cargo una parte de la carretera de marras. El gobierno de las Plurificciones firm con ellos sin licitacin alguna un contrato que viabiliza la construccin desde Villa Tunari a Isinuta, tramo inicial del proyecto que atraviesa por medio del TIPNIS, sin importar la destruccin del Parque ni sus habitantes.

Desde el punto de vista de los colonizadores, segn informes de prensa, los beneficios que traer la construccin de esta carretera son evidentes: el fluido trfico de vehculos y personas se tornar ms fcil, y  el flujo de mercaderas ser mayor, como tambin la posibilidad de llegar a nuevos sitios. Este camino harto va a ayudar. Por ah al fondo hay lindos terrenos, dice Julio Montao Claros, Secretario de Justicia de Isinuta. Acota, sin embargo, que con la construccin de esta carretera est comenzando la delincuencia y nadie afn al gobierno, ni sus ejecutivos y operadores, menciona la VIII y la IX  marchas de los pueblos indgenas en defensa del TIPNIS.

La frontera agrcola  de la hoja de coca
Su expansin surge por la demanda del mercado de drogas, su millonario negocio y tambin porque las tierras del Chapare estn agotadas. El arbusto de coca absorbe todos los nutrientes y, desde su poder poltico corporativo, los cocaleros exigen nuevas. Entonces se les franquea la invasin a parques naturales en todo el pas, y hoy estn asentados y consolidados en el Polgono 7, dentro del TIPNIS, que abarca las provincias Mojos y Marbn, en el departamento del Beni y Chapare de Cochabamba.

El crecimiento de la ilcita economa poltica de la cocana, cuya materia prima est en el reino del Chapare, ha tenido un crecimiento desmesurado en los ltimos seis aos del doble presidente Morales. De 12 mil hectreas legales para el masticado o acullico sin que nadie sepa cuntos son los acullicadores reales- se increment a  32/35 mil, y actualmente rondan las 27 mil hectreas, segn la oficina del control de drogas de Naciones Unidas en Bolivia. Expertos afirman que esta cifra no tom en cuenta las plantaciones excedentarias en el interior del TIPNIS y otros parques.

La hoja nada sagrada del Chapare no es apta para el consumo humano, de ah que toda la coca cosechada en ese lugar va a la elaboracin de droga, incluida la del cato del hoy doble mandatario. Los mismos cocaleros afirman que solo 95% va a la produccin de cocana. Que harn con el 5 % restante?

Desde ese reino, la coca se expande a la vecina Santa Cruz, donde tambin se cultiva, y elabora como pasta y clorhidrato. Se la introduce luego a Brasil, va contrabando, corrupcin y el crimen organizado, para consumo interno o para continuar rumbo a Europa y otras latitudes.

Ah se genera  la dimensin geopoltica de la economa poltica de la cocana, no en vano en Estados Unidos en estrecha coordinacin con Brasil, obligaron a Bolivia -muy a regaadientes-  a firmar un acuerdo tripartito. Merced a el, miles de militares y varios aviones no tripulados vigilan la amplia  frontera entre los dos pases. El objetivo es la lucha conjunta contra el flagelo para evitar el flujo de cocana  a Brasil y as controlar  a las mafias del narcotrfico, dado que ah se celebrar el prximo mundial de football 2014  y  las Olimpiadas en 2016.

Sin embargo,  cada vez que la conflictividad crece por intereses corporativos, los mineros, u otros cualquiera, Morales arremete contra Estados Unidos y califica las relaciones con ese pas en trminos escatolgicos. El ministro de la presidencia, Juan Ramn Quintana, plante la revisin del acuerdo marco suscrito en noviembre de 2011 con Estados Unidos ya que ese pas mantiene una guerra permanente al proceso de cambio que impulsa el gobierno. Si el gobierno de Morales revisara ese acuerdo, pondra en  entredicho  el acuerdo trilateral entre Brasil, Bolivia y Estados Unidos, sin duda alguna.

No obstante, en medio de la incontinencia verbal, siempre  confusa y profusa sobre el tema coca-cocana, insistir que el narcotrfico es resultado de la cadena de produccin, distribucin, circulacin, intercambio y consumo capitalista de la droga. Que hay que combatir a los narcos y a las mafias claro que s! sin olvidar que el origen de toda esa cadena productiva son los cultivos de la hoja de coca, materia prima de la cocana. Combatir el narcotrfico y dejar de lado el reino del Chapare y otras reas de cultivo de coca excedentaria, es hacerse de la vista gorda. Es un atentado al combate al crimen organizado y a los principios de la no violencia en calles, escuelas hogares, pases y regiones.
Santa Cruz de la Serra 21 de octubre 2012