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Tenamos razn quienes tempranamente detectamos la farsa del llamado proceso de cambio.
Las dudas sobre el ser social de Evo Morales sindicalista cocalero de violentos mtodos de lucha- y su compatibilidad con la candidatura a presidente de la ex Repblica de Bolivia en 2005, era abrumadoras, pero estn hoy resueltas. Tras casi 6 aos como Presidente electo, Morales sigue siendo el cocalero pequeo burgus que durante ms de 15 aos ha retenido la presidencia de las 6 Federaciones Cocaleras del Chapare, furibunda institucin sindical cuando defiende sus cultivos. Pero la hoja de coca del Chapare, al no ser apta para el consumo humano, est destinada exclusivamente a ser materia prima de la economa poltica de la cocana, de los ms rentables rubros del capitalismo global ilegal.
De ah se deriva toda la delictiva cadena de produccin, distribucin, intercambio y consumo de la droga, con las fieras secuelas que dejan las mafias de contrabandistas, narcotraficantes y criminales al por mayor. Parece un cuento pero no les es. Todo ese submundo turbio y delincuencial tiene su origen de aquella hojita sagrada? que se cultiva en el Chapare y otros lugares como coca excedentaria, pues sobrepasa con creces la cantidad necesaria para el ancestral y cultural consumo humano del masticado o acullico. Entonces, al cabo de estos seis aos qu inters de clase representan los cocaleros, campesinos propietarios de su tierra, unos ms pequeos que otros? Es el inters particular de una pequea burguesa cocalera en ascenso, que puede llegar a convertirse en burguesa cocalera.
Y llegados a este punto a cul de sus mandantes sirve Evo Morales? Al Estado dictatorial revestido de democracia, que en los hechos desprecia lo pluri en todas sus expresiones, ya sean tnico-culturales, polticas y econmicas, pues se juega por el pensamiento totalitario? 0 sirve a las bases que cultivan coca para su transformacin en cocana y son, a la vez, su mayor sustento poltico y los mejores clientes del poder? O sirve a la abigarrada y compleja realidad social de Bolivia, tan lejos de vivir bien?
As las cosas, ya no es siniestro afirmar que el bien comn de la sociedad boliviana est en grave conflicto con los intereses de los cocaleros y su Presidente, quien hoy desnuda impdicamente su impostura y ausencia de tica. Se declar indio, salvador y gua de los pueblos indgenas, pero no incluye a toda la nacin boliviana, pues privilegia a cocaleros, indgenas y nuevos clasemedieros de Occidente. Si es necesario, y cuando las papas queman como ahora con el Territorio Indgena del Parque Nacional del Isiboro-Scure (TIPNIS), Morales recurre a sus bases, no solo a las del Chapare, las incita al odio y las enfrenta contra sus hermanos indgenas del Oriente. A ellos los discrimina porque no cuadran en su visin autoritaria y patriarcal de campesino cocalero sindicalista, ajeno, hay que aclararlo, al noble sindicalismo proletario.
El inters de cocaleros y colonos es la expansin de la frontera agrcola de la coca, an a costa de pueblos y etnias originarias, flora y fauna de Reservas y Parques Nacionales, como el Chor, Ambor, Carrasco entre otros. Cocaleros, colonos e informales penetran hoy al (TIPNIS) de la mano de a rodovia da coca, as llamada en Brasil, tras el acuerdo Morales-Lula de Silva, en el Chapare-2008, cuando al brasilero le colocaron una guirnalda de hojas de coca en el cuello. De esa reunin sale la famosa carretera prevista antes, es cierto, en los Proyectos de la Iniciativa para la Integracin de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA), mecanismo intergubernamental de los doce pases suramericanos, para construir una agenda comn e impulsar proyectos de integracin en infraestructuras varias. Que maravilla! Pero los proyectos IIRSA no son un cheque en blanco, y en el caso del TIPNIS, la consulta previa a indgenas para que avalen o no el proyecto que afecta su hbitat, como mandan la Constitucin Poltica del Estado boliviano y la Convencin 169 de la OIT, fue a dar a la cuenta del otario, como dice el tango argentino.
Y as exhibe Morales su falso indigenismo. Hoy ridiculiza, insulta, acusa y criminaliza a 2000 indgenas, mestizos y dirigentes, agrupados en la Central Indgena de Pueblos del Oriente (CIDOB) que con callado sacrificio marchan hacia La Paz, desde hace 22 das para salvar el TIPNIS. Ni ellos ni los que los apoyan son derechistas, ni vendidos al imperialismo, ni miembros de onG subversivas que quieren crearle problemas al gobierno ... El gobierno y sus hombres buscando culpables ajenos, siempre, como cuando un hombre busca al burro, mientras est sentado en el! Quienes que se oponen a la carretera, es porque partir el Parque en dos y su riqueza quedar a merced de insaciables cocaleros, colonos, traficantes de tierra y narcotraficantes.
Se dice que repartir tierras del TIPNIS habra sido una de las promesas electorales de Morales, segn algunos interesados en el reparto, mientras otras voces apuntan que esa obra -con un sobreprecio de 40%, denuncian- retribuye generosas contribuciones de la empresa brasilera OAS que la ejecutar, a la campaa electoral de Evo Morales. A qu vino en das pasados el ex-presidente Lula, si Morales reiter, tras la partida de su amigo Lula, lo que ya haba dicho antes: la carretera se har quieran o no quieran? Quizs por eso no acept aplicar la consulta previa ni el dilogo inicial que solicitaban los indgenas del TIPNIS, la CIDOB y otra organizaciones, porque ya est todo cocinado. No es descabellado preguntarse quin manda a quin, por qu y para qu?
Los indgenas del Oriente y la sociedad boliviana no rechazan la construccin de la carretera, sino su trazado porque desintegra el TIPNIS, en vez de integrarlo para el desarrollo de los pueblos de la regin. Y porque el inters general de la sociedad boliviana es la preservacin del ecosistema y de la madre-tierra, defensa que Morales hizo suya de denodada vehemencia, hoy demostrada grosera hipocresa, como otras.
Otro inters no menos importante es la lucha frontal contra el cultivo de la hoja coca que no sirve para el consumo humano y la coca excedentaria, que fluyen como un turbin maligno a la produccin capitalista de cocana y alimenta a las mafias narco-delincuentes.
Quienes saben de la naturaleza humana, afirman que lo propio de la mediocridad es creerse superior, de ah el desprecio a los otros. Cualquiera que sea el resultado de este conflicto, los pueblos indgenas del Oriente boliviano, sin violencia, le han dado a Evo Morales una leccin de tica, de principios, de dignidad y consecuencia que l no tiene. En octubre, voto NULO.