Sábado 17 de octubre 2026

La propuesta de profundización del cambio



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Si damos por sentado que todo está resuelto en el control del Poder, como piensa el señor García Linera, y que de ahora en adelante, lo que resta es llevar a cabo las tareas definitivas que el modelo del cambio ha definido como las centrales en su propósito de hacer del Estado el motor de económico sobre el que deben girar las otras actividades, estaríamos obligados a repasar que es lo que se hecho y que se puede esperar hacía delante.

En realidad, lo obtenido, hasta ahora, es muy poco. Primero la denominada nacionalización petrolera, que no fue sino una operación de compra de acciones y transferencia de contratos, mantiene al sector en sus moldes de beneficios “gratuitos” al reconocerles todos sus gastos operativos. Así la responsabilidad de la inversión pasó a manos del gobierno y los beneficios de sus resultados al bolsillo de las petroleras.

Luego tenemos la manipulación del mercado interno. Bajo la idea de evitar la especulación, se han promovido importaciones carísimas y bañadas de ineficiencia, que no han resuelto la escalada de precios. Al contrario, la equivocada forma de resolver la escasez de la oferta por factores climáticos y de precios externos por encima de los que tenemos, ha ocasionado que el remedio oficial sea peor que la enfermedad.

Está claro que la demanda interna tiene una liquidez que presiona a una oferta nacional contraída, y a la que parece no interesarle reponer stocks ni ampliar inversiones, por la inseguridad jurídica que campea.

El otro programa fue la creación de empresas estatales, para mostrar el músculo productivo del proceso de cambio. Otro fracaso. Ninguna de estas empresas puede mostrar balances positivos y por el contrario se han incurrido en costos de oportunidad, que luego deberían ser evaluados para señalar responsabilidades.

Todo lo demás fue politiquería de la peor especie, mezclada con una capa de corrupción sin límites, al extremo de otorgarse Decretos que autorizan compras millonarias sin licitaciones.

Entonces ¿qué es lo se logró, como base para emprender una “profundización” del proceso? Nada. Y lo que se tiene es un derroche de recursos sin ton ni son y costos de oportunidad muy altos, si miramos ahora la producción de hidrocarburos, la producción de bienes agrícolas, pecuarios, artesanales, de bienes agroindustriales. Todo esto con los efectos de una escalada de precios, que exigen mayores subvenciones en un círculo vicioso sin fin.

Lo que parece excitarlo sin parar, al señor García Linera es el revuelo político que armó, en todo este tiempo. Todo sobre la base del fraude electoral, del acoso judicial y de la compra de conciencias como nunca antes. En el terreno político tenemos un país dividido en medio de un caos provocado por la gradual desinstitucionalización y lo peor desagregación social y política.

Sobre este cuadro de desorden y anarquía, que pueden ser financiados temporalmente por las arcas fiscales, ¿qué se puede profundizar? Saque usted sus propias conclusiones.