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Si la realidad no es un destino inevitable, si no ms bien un desafo vaya gigantesco desafo que tiene la oposicin democrtica en Bolivia! Desafo que recae con imperiosa urgencia tanto en la disminuida oposicin poltico partidaria con representacin parlamentaria, como en la sociedad civil, pues ambas estn sometidas a la spera y ruda manipulacin poltico meditica de un gobierno autoritario y cada vez ms totalitario.
No es acaso ese el comportamiento --rudo y spero-- que los hombres del MAS imprimen a su gestin poltica? Qu otra conclusin puede sacarse de la arremetida implacable contra Monseor Tito Solari, si lo nico que el hizo fue participar a la sociedad boliviana una preocupacin expresada por quienes viven cotidianamente en el Chapare cocalero? Ahora falta que digan que all no se produce ni se comercializa cocana, y que desmientan lo que est ms que comprobado: que nios y adolescentes son las principales vctimas y al mismo tiempo, distribuidores de drogas.
En todo caso claro que esta realidad no un destino inevitable como el que deban aceptar los hroes de la tragedia griega, sometidos a los no siempre benevolentes designios de sus dioses, ni como el destino que jams aceptamos en las pasadas pocas de dictaduras militares. Sin embargo, no cambiar la realidad por generacin espontnea, sino por la organizacin del espacio democrtico de la sociedad poltico-partidaria y de la sociedad civil, donde los partidos polticos y la ciudadana asuman su fe, su compromiso y su responsabilidad en aras de la salud del tejido social del pas, rico, diverso y pluri-multi. Ese entramado social hoy vulnerado por la discriminacin, la intolerancia, el sectarismo y el racismo vengativo --s, racismo vengativo del MAS y sus hombres-- aunque digan lo contrario.
Es tarea de hoy la organizacin poltica de la oposicin democrtica, frente a un gobierno que reprime el espacio de la discrepancia y el pensamiento diferente como elementos consustanciales a la vida en democracia. De ah que la iniciativa de Rubn Costas Aguilera, gobernador y de jefe de la agrupacin ciudadana Verdes, de dotarla de una estructura orgnico-poltica partidaria abierta y de cara al futuro inmediato, da nimos. Pienso en Verdes, en Nuevo Poder Ciudadano, en otras iniciativas locales y nacionales sin distincin, como el jisun para que surja una amplia convergencia democrtica en el pas, algo as como la Convergencia de Chile, o el Frente Amplio de Uruguay, u otra, sin ms liderazgo que el de la democracia de forma y de fondo. Su objetivo sera rescatar a Bolivia de este bochornoso proceso de cambio que nada cambia, porque salvo 3 bonos solidarios, las y los bolivianos siguen padeciendo hambre, pobreza, inflacin, desengaos polticos y represin que impone la pretensin del pensamiento nico.
En los hechos, el presidente y sus hombres parecen fiel reflejo de aquella clebre frase que dijo un ex dignatario del imperialismo del Norte: El que no est conmigo est contra mi. Acaso es una exageracin afirmar que en la Bolivia del MAS va desapareciendo con prisas y sin pausa, el espacio de la discrepancia, de la saludable diversidad de opiniones como elemento consustancial e insustituible a la vida democrtica? En cambio, toma cada vez ms cuerpo el menosprecio de la poltica como el espacio democrtico pblico, compartido, diverso y plural entre la sociedad poltica y la sociedad civil. Recuperar ese espacio, es un impostergable desafo de la oposicin democrtica.