Miércoles 06 de mayo 2026

De la espontaneidad al hecho político


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Lo que ha logrado un pequeo grupo de periodistas de Santa Cruz de la Sierra --Percy Surez, camargrafo y Franz Arauz, del Sindicato de Periodistas Independientes;  Milton Montero de Canal Universitario 11, Maritza Roca, independiente y Nora Panique, radialista --ser un hecho  muy significativo en este ao Bicentenario.

Lo es ya, porque la espontaneidad de cinco trabajadores de prensa se ha transformado en un hecho poltico nacional. Hoy en todo el pas se recogen firmas,  NO contra la Ley de noble empeo: erradicacin del racismo y la discriminacin, como de mala fe  interpreta el gobierno. El pas todo est movilizado para  anular el Art. 16,  exterminador de medios y dueos de medios, y el Art. 23 que aplica el arbitrario cdigo penal a los periodistas, sin tomar en cuenta la vigente Ley de Imprenta y la autorregulacin. En una Ley justa, se han metidos de contrabando dos artculos, vale decir han hecho trampa, como la asumida por el propio presidente para reeleccin del binomio Morales-Garca Linera hasta el 2020.
 
Sin direccin consciente, sin partidos polticos ni "estrategias envolventes" como le gusta decir al "Vice",  el pas se ha aglutinado para exigir el  derecho a pensar diferente, a expresarlo sin temores, de viva voz y sobre papel, contra la mordaza y el monopolio de la informacin que pretende el oficialismo. 

Quienes prendieron la chispita, queran solo 20.000 firmas, cuando la ley aun no estaba promulgada. En medio de fracasadas protestas nacionales, una vez consumada su vigencia, aqu continua la recoleccin de firmas,  y se abre la  huelga de hambre, previa "puesta en prenda" de un televisor y una cadena de oro para comprar 3 colchonetas de paja. Los tres fueron Percy Surez, el hroe que estuvo 11 da en la huelga; Franz Arauz y Walter Menacho de Vallegrande. Luego, Mirtha Aguilar, radialista de Cotoca y Milton Montero de Unitel, bajo un toldito de nylon celeste, apretados, muertos de calor, en un rincn de la entrada al garaje de la Casa de Gobierno. 

Cuando lleg una respetable carpa, se sum Roberto Carlos de la Federacin de Prensa. Un poco ms tarde, Guider Arancibia, Gonzalo Lpez, Osmn Patzi, Carmen Prez y -en indita solidaridad con los trabajadores- Pedro Rivero Jordn, Director Ejecutivo-propietario, todos de El Deber. Y despus Remberto Araz de Bolivisin,  Carmen Montao, de la Estrella; Gary Aez de PAT; Pura Gonzlez y Jos Lus Justiniano de "Sin Letra Chica", Jos Chavarra de El Da-El SOL; Anglica Mrida, Yerko Guevara y Fernando Cossio de Unitel, ms 3 periodistas de Concepcin. Llegaron a 24,  y pido disculpas, pero no me da el espacio para nombrar a cada uno. Hasta el viernes por la noche, aqu, las firmas crecan: 120.000. 

Sin la presencia de la mayora  de instituciones de la prensa, el  gobierno reglamentaba la Ley solo con sus afines, en tanto cobraba ms fuerza el clamor por los derechos a la libre expresin y a la libertad de prensa, sin cortapisas de dudosa honestidad en democracia mientras las firmas suman y siguen en todo el pas, al amparo de la Iniciativa Legislativa Ciudadana.

Por qu la espontaneidad de 5 periodistas cruceos se transforma en un hecho poltico nacional,  sin partidos polticos, y de norte a sur, de oriente a occidente se recolecta firmas contra dos artculos de una Ley tramposa? No solo porque la gente sabe el valor de la libertad de prensa y de expresin, consustanciales a la democracia, sino en repudio al autoritarismo y los abusos del MAS, cada vez ms temerarios. Se van dando nuevas condiciones objetivas?