Miércoles 11 de marzo 2026

LA CAJA NEGRA DE LOS CARBURANTES

YPFB toma las oficinas de Botrading en Paraguay para hallar a los dueños del negociado



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El brazo ejecutor de YPFB ha cruzado la frontera para desmantelar lo que parece ser la central de operaciones de un desfalco histórico. El presidente de la estatal, Yussef Akly, lideró personalmente la intervención en las oficinas de Botrading en Asunción, Paraguay, buscando las pruebas que confirmen cómo se desviaron millones de dólares bajo la fachada de compras de carburantes.

Bajo la lupa de La Mesa de Análisis, esta operación marca un hito: por primera vez se interviene una sede extranjera que servía como "puente" para evadir las leyes de contratación bolivianas. Botrading no era una aliada estratégica, sino una lavandería de recursos donde se pagaba al contado el mismo día, mientras que los contratos legales en Bolivia exigen plazos de hasta 120 días.

La inspección directa de auditores y abogados apunta a una red de corrupción que ya tiene a 30 personas en la mira, incluyendo a exautoridades y expresidentes de gestiones anteriores. Estos sujetos habrían utilizado la estatal petrolera como un botín político, ocultando la información técnica detrás de oficinas situadas fuera del alcance de la justicia local.

Akly ha sido tajante: Botrading fue constituida específicamente para esquivar el control del Estado boliviano. La investigación busca ahora los registros de cuentas bancarias y los documentos que vinculen a los verdaderos beneficiarios de estas transacciones que dejaron a YPFB con una deuda heredada de $us 900 millones.

La reestructuración de la estatal no se limita al exterior; en casa, el hacha ya ha caído sobre 400 funcionarios acusados de filtrar información sensible y participar en actos de sabotaje. La limpieza interna es el requisito previo para intentar recuperar la confianza de los proveedores internacionales que dejaron de enviar combustible por falta de pago.

El "modus operandi" de Botrading revela la vulnerabilidad del sistema: compraban al contado y entregaban el producto con un margen de ganancia indebido que se quedaba en Paraguay. Mientras tanto, en las estaciones de servicio bolivianas, la escasez de carburantes se convertía en el pan de cada día por la falta de divisas que se fugaban por este ducto de corrupción.

Esta toma administrativa en Asunción pretende relevar toda la información sobre quiénes operaban desde esa ciudad. Se sospecha que exdirectores de la estatal facilitaron el acceso a Botrading para que operara como una entidad paralela a YPFB, manejando fondos públicos sin rendir cuentas a la Contraloría.

La recuperación de la confianza de los suministradores actuales es la prioridad de la gestión de Akly, quien busca regularizar los pagos mediante gestiones diplomáticas. Pero para que el sistema funcione, primero hay que extirpar el cáncer de las intermediarias que sangraron las arcas estatales durante años bajo el Caso Maletas o esquemas similares de equipaje ilícito de fondos.

El daño económico aún se está cuantificando, pero las proyecciones son escalofriantes. Si la justicia paraguaya colabora con la boliviana, este podría ser el primer paso para ver a exautoridades procesadas por el mayor saqueo energético de la década, devolviendo a YPFB su rol técnico y alejándola de la piratería política.

El Dato de Cierre: Botrading operaba bajo la sombra en Paraguay para cobrar al contado mientras Bolivia se quedaba sin dólares; hoy, la deuda heredada por estos negociados alcanza los $us 900 millones.


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