Miércoles 29 de abril 2026

La denuncia de un exejecutivo

El BCB operó como una financiera al servicio de la corrupción



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El exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB), Roger Banegas, lanzó una revelación contundente al asegurar que el polémico "Caso Bonos" es apenas el inicio de una serie de irregularidades sistémicas. Según el economista, bajo la administración de Edwin Rojas, el ente emisor fue utilizado para maniobras que van mucho más allá de una simple mala gestión.

Bajo la lupa de La Mesa de Análisis, la aprehensión de Edwin Rojas junto a otros cinco exejecutivos confirma que no estamos ante el error de un "lobo solitario", sino ante una estructura de saqueo organizada. La caída del ahora exejecutivo principal evidencia una red jerárquica que operó con total discrecionalidad sobre los recursos del Estado.

Entre los nuevos casos que Banegas insta a investigar con precisión técnica se encuentran el manejo opaco de las Reservas Internacionales Netas (RIN) y los créditos directos otorgados a empresas estatales deficitarias. Estos movimientos, realizados durante la gestión de Rojas, habrían generado un daño económico cuya magnitud real apenas comienza a vislumbrarse.

La lista de implicados que ya enfrentan a la justicia incluye a gerentes de confianza que validaron resoluciones para beneficiar intereses políticos por encima de la estabilidad monetaria. Esta ráfaga de aprehensiones busca desarticular la cadena de mando que permitió que el BCB funcionara como una caja de resonancia para el gasto público descontrolado.

  • Detenidos: Edwin Rojas (Expresidente) y cinco exejecutivos de su círculo íntimo.

  • Cargos: Daño económico al Estado, resoluciones contrarias a la Constitución e incumplimiento de deberes.

  • Áreas críticas: Operaciones con bonos, gestión de divisas y préstamos extraordinarios.

La estructura detectada permitía la salida de recursos bajo mecanismos que evitaban la fiscalización del Legislativo, debilitando la posición financiera del país. Esta ingeniería de impunidad es la que explica el actual escenario de escasez de divisas y la presión sobre la importación de carburantes.

Banegas advirtió que si la fiscalía se limita solo a los bonos, se dejaría impune el grueso de la corrupción estructural de los últimos años. Para el experto, es imperativo revisar las actas donde Rojas y su Directorio autorizaron el uso de activos estratégicos sin el respaldo legal correspondiente.

Desde la otra acera, sectores afines al exejecutivo intentan victimizarlo calificando el proceso como una "vendetta" política, ignorando los informes técnicos que señalan el desfalco. Sin embargo, la contundencia de las pruebas sobre el daño económico hace que la narrativa de la persecución se desmorone ante los hechos.

La recuperación de la confianza en el BCB depende hoy de la profundidad con la que se investigue a la red de Rojas y sus nexos externos. El país exige transparencia total sobre quiénes fueron los beneficiarios finales de esta estructura que vació las arcas del ente emisor.

Este proceso judicial es el primer paso para desmantelar la maquinaria que convirtió al banco de los bolivianos en una financiera de facción. La punta del ovillo ha sido jalada y la caída de Edwin Rojas marca el fin de una era de manejo hermético y dañino para la economía nacional.

El daño económico cuantificado inicialmente por el Caso Bonos es millonario, pero las auditorías a la gestión de Rojas podrían revelar un hueco financiero histórico.


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