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Se dice que la diferencia entre un ciego y un fantico es que el ciego sabe que no ve, mientras que el fantico, sumergido en su ego, vive cada vez ms alucinado, con ojos para mirar nicamente su propio ombligo, conllevndolo a vivir un mundo irreal, donde tratar siempre de conservar su burbuja, convirtindose en presa fcil, manipulable y atrapado en cajas mentales impuestas y/o heredadas.
Los fanatismos y/o los extremos, de hecho, son armadijo o emboscada, nunca son buenos. No debemos ser un pndulo que oscile entre la personificacin de Digenes (famoso por su polmico estilo de vida, extremista e impdico, criticando al mundo desde la extrema pobreza, como una provocadora manera de denunciar los vicios de su poca) y la pleonexa (aquel deseo insaciable de tener lo que legtimamente pertenece a otros o el deseo de tener ms que otros, en todo. Una codicia atada a un impulso intenso por consumir, aparentar y conservar privilegios).
Para evitar dichos extremos es menester incentivar el sentido comn, posibilitando entender mejor las cosas y no caer en la farsa y el engao, por ejemplo, en cualquier pas, el dficit fiscal (esto es, gastar como Estado, ms de lo que ingresa o recauda), en realidad es una trampa, porque detrs del dficit fiscal, implica mantener: privilegios, estructura estatal gigante, enorme gasto pblico, costeando a grupos empresariales aventajados por ser stos prebendarios (quienes simulan a travs de la fachada de campeones, una supuesta gran genialidad y excepcionalidad), ese dficit fiscal tambin sustenta la multitud de burcratas y casta poltica de turno privilegiada, empresas pblicas deficitarias, en detrimento de los derechos de las personas (sea este usuario, consumidor y/o emprendedor), quienes son cada vez menos libres, porque para hacer algo lcito deben obligatoria y necesariamente cumplir una serie de costosas trabas legales con pesadas cargas tributarias, sociales, experimentando extremo control estatal, invadiendo a su privacidad e intimidad, al extremo que las personas para hacer su trabajo honrado deben pedir permiso. Todo ello, con nimo recaudador, especialmente, destinado para sostener aquel descomunal tamao estatal, mientras que el delincuente informal tiene poco control y es ms peligroso.
Est claro que el dficit fiscal y el gasto pblico colosal, son problemas serios y preocupantes; sin embargo, mayor que estos dos, es la permisibilidad social, cuando se permite que todo esto ocurra, cuando la corrupcin se generaliza de forma totalmente desvergonzada; cuando al mafioso delincuente se lo aplaude y todava se lo admira, imita y premia con impunidad; cuando tiene por creencia, que se es mejor persona por tener mucho dinero sin importar su procedencia no decente (enriquecindose con la mentira y la insidia, perjudicando a los dems, hacindoles perder su tiempo y productividad con puras frivolidades, vulgaridades y trivialidades); cuando prefiere ser un informal delincuente hasta que lo descubran o agarren (bajo la excusa o el pretexto, utilitarista y sinvergenza, de que si no lo hace l, otro lo har), mientras tanto, en el nterin, luce como prspero, muy trabajador y un genio. Ese es, ciertamente, el gran problema, cuando la sociedad aprueba la informalidad delincuencial como medio de vida y, convalida todo lo que se est haciendo mal.
En ese sentido, toda sociedad que no es sincera y no reprocha lo malo, no busca mejorar, en realidad, se debilita y se marginaliza a s misma, se autoengaa y se autocastiga, porque no slo es un tema de dinero sino que permite la instauracin de mafias, se contamina de corporativismo corrupto, de gobiernos autoritarios, dspotas, con proliferacin de abuso de poder; pases con problemas estructurales carentes de infraestructura (cuya simple evidencia de aquello, es cuando llueve por una hora y todo se complica); gente que se queda fuera del sistema sin acceso eficiente a la salud, a la educacin de calidad, sin tener seguridad personal ni jurdica, que vive engaada porque le dicen que todo est bien pero cada vez est peor, con menos libertades y con una creciente incertidumbre y ansiedad por falta de liquidez. Usuarios y/o consumidores que no tienen la posibilidad de elegir, exentos de libertad de decisin porque todo es imposicin (Ej.: no pueden retirar libremente su propio dinero de sus cajas de ahorro en dlares, slo de forma restringida y a veces incluso sin ninguna posibilidad), cada vez ms gente en cesanta y desocupada, mayor delincuencia y violencia, adems de sufrir muchas otras calamidades ms.
Por lo tanto, la verdadera dificultad, no es dinero sino proyecto de futuro de Ud. (su vida, su salud, integridad, tranquilidad, libertad, bienes -propiedad privada-, etc.), la de su familia, sus hijos, nietos, padres, hermanos y dems personas en su pas. Tampoco el mejor remedio, es creerse extranjero en su propio pas para escaparse del mismo, destruyendo la unidad y la conservacin de su hogar, siendo que su pas es rico en recursos naturales, no sufre ni tiene riesgos de constantes catstrofes naturales, tiene una sociedad joven, que puede tener oportunidades y desarrollo.
Entonces es importante que las sociedades en sus respectivos pases, en vez de auto boicotearse, sigan siendo valientes y se esfuercen por un verdadero empoderamiento ntegro del ciudadano, del propietario, del consumidor o del usuario, donde ste exija mejor calidad de servicio tanto pblico como privado; se resista a la imposicin de normas injustas y decisiones abusivas; que exija sana y autentica competitividad, meritocracia tica y productividad; que se exija calidad de debate parlamentario donde se discutan nuevas ideas, promovindose la libertad de las ideas, no las acostumbradas consignas de intereses polticos partidarias o los amarres jurdico polticos judiciales; que se exija el cumplimiento de la Constitucin y las leyes, por parte de todas las autoridades, servidores pblicos y particulares; que se evite la arbitrariedad del intermediario, para que realmente gane: el que hace el esfuerzo, el que da el servicio y el que arriesga su dinero (inversor); as tambin, entre otras cosas ms, que se incentive una flexibilizacin laboral pues el nivel de desempleo es cada vez mayor y mucha gente solo se autoemplea, es sirviente barato, consigue empleos informales, de poca calidad (sin seguro de salud) o siendo un mediocre caradura se dedica a la delincuencia: de la corrupcin (que todo lo soluciona, con soborno; o, sirve de nexo bajo coimas), del contrabando, del lavado de dinero, la evasin, la estafa, el narcotrfico y dems conductas ilcitas.