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En el mes de febrero del presente ao, particip en el Primer Seminario Internacional sobre la defensa de un medio ambiente sano, organizado por el Comit de Relaciones Econmicas e Internacionales de la Cmara de Senadores de Bolivia y la organizacin Latn Iuris Bolivia. Dicha participacin fue conjunta con destacados profesionales de Bolivia, Colombia, Ecuador, Argentina y Per. En dicho evento, expuse mi ponencia titulada: "la necesidad de tipificar el ecocidio en Bolivia.
Las palabras ecocidio y genocidio guardan una ntima relacin. El jurista polaco Raphael Lemkin, fue quien acu el neologismo Genocidio durante la dcada de los 40, su raz Genos viene del griego y quiere decir tribu y Cidio es un sufijo del latn (caedo) que significa destruccin.
El bilogo Arthur W. Galston, por su parte, fue quien invent el trmino Ecocidio cuyos estudios tenan como objeto el anlisis de la consecuencia del agente naranja (herbicida y defoliante qumico txico utilizado entre 1962 y 1971 durante la guerra de Vietnam), dando a conocer que el mismo gener la destruccin completa de plantas, animales y ecosistemas, pero tambin graves secuelas para la salud humana con la aparicin de cncer y malformaciones en aquellas poblaciones que fueron rociadas por el letal herbicida.
Ecocidio es una palabra greco latina, viene de Eco, de Oikos que quiere decir hogar en griego y cidio que significa destruccin en latn. Desde entonces, el trmino se ha incorporado en el lxico popular: matar o destruir el propio hogar.
Se empez a tener consciencia de este tipo de criminalidad cuando los delitos medioambientales se convirtieron en riesgos globales como la destruccin masiva de especies de fauna protegidas, la destruccin de recursos naturales, por ejemplo, de la madera, o la contaminacin generalizada y permanente de espacios naturales provocada por diversas actividades industriales.
Se dice tambin, que en algunos pases, cuyos gobiernos al tener serios problemas econmicos (como ser de dficit fiscal), resulta que de forma camuflada o enmascarada y en complicidad con empresarios prebendarios e incluso con fines de consolidar asentamientos ilegales, que luego beneficien a sectores afines a los gobiernos de turno (por motivos de campaa electorales), permiten peridica e impunemente quemas, roza, tumbe, deforestacin y depredacin de bosques de manera continua (bajo el criterio inmediatista de que es la forma ms rpida y econmica de preparar el suelo, desinteresndose de la prdida de fertilidad y de las funciones ecosistmicas del suelo. No desean efectuar procesos como la milpa, la rotacin de cultivos, mulching, asociacin de cultivos, control de plagas, uso de abonos orgnicos o naturales, cambios en los hbitos alimenticios, tener ms reas protegidas, entre otros), pues lo nico que buscan es redoblar el ingreso de divisas del agro con mayor superficie sembrada sin importarles siquiera, los malestares, las enfermedades y todas las afectaciones a la salud que provocan a su poblacin, durante dichos periodos de quema, generando mala calidad de vida, con un ambiente contaminado, prdida de biodiversidad y severos daos a los ecosistemas.
La Organizacin de las Naciones Unidas seala que la expansin agrcola impulsa ms del 50% de la deforestacin global, siendo ella un problema global, donde la principal prdida de bosques (intensa deforestacin mundial) es por la expansin de tierras de cultivo; por ejemplo, frica est perdiendo ms de cuatro millones de hectreas de bosque cada ao (segn un comunicado del Programa Mundial de Medio Ambiente -PMA-). Por otro lado, la soja y la palma hacen parte de los principales comodities causantes de esta tendencia. Indonesia y Malasia son foco de deforestacin por cultivo de palma, mientras que Brasil y Argentina pierden bosques a causa del cultivo de soja, lo cual, tiene repercusiones tanto en la biodiversidad como en las funciones vitales que desempean los bosques para la subsistencia y bienestar humano, teniendo el desmonte de bosque un impacto directo, generando ms emisiones de CO2 a la atmosfera.
A nivel internacional, el aumento de los delitos contra el medio ambiente es impresionante y se estima que genera entre 30.000 y 70.000 millones de dlares cada ao, lo que lo convierte en la cuarta actividad ilcita internacional ms rentable, por detrs del trfico de drogas, la piratera de productos y la trata de personas sumado al grave dao de la salud por la contaminacin y dao sustancial del aire, el suelo, las aguas, los animales, las plantas o sus funciones ecolgicas. Es as que, incluso ya se est preparando un borrador para la inclusin del delito ecocidio en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.
En muchos casos, adems del comercio ilegal de animales (que presenta un riesgo para las poblaciones humanas de contraer enfermedades tan graves como el SARS, la gripe aviar, el virus del bola, etc.), la violacin de la legislacin ambiental est motivada por la bsqueda del mnimo coste. Por ejemplo, aprovechando un efecto de dumping ambiental, puede ser hasta diez veces ms barato exportar ilegalmente residuos txicos que reciclarlos en los pases donde se producen. Incluso en este tema, se plantea problemas de seguridad, dado que Naciones Unidas e Interpol informan de que el dinero procedente de los delitos contra el medio ambiente puede utilizarse para financiar grupos rebeldes o movimientos narco terroristas, donde deforestan y ocasionan incendios forestales dado que queman pastizales para sembrar la materia prima de la cocana.
Recientemente, en cinco (5) ciudades de Bolivia, estuvimos soportando una verdadera tragedia ambiental por quemas, chaqueos o incendios forestales y la ms afectada fue Santa Cruz, pues por semanas respiramos humo; y, como pas, debido a esta nefasta prctica vigente, estamos entre las principales del mundo en la produccin de CO2 per cpita, alto nivel de toxicidad daando cada vez ms nuestra salud. Nos estamos enfermando todos. Se habla hipcritamente de calidad de vida en base a tener cosas (codicia crnica) sin valorar siquiera la misma vida tanto la propia como la de los dems seres vivos, mxime si la salud, es lo ms prximo a ella (la vida).
La Constitucin boliviana (CPE), si bien establece una serie de postulados protectores del medioambiente pero en la prctica no se llega a consolidar; por ejemplo, existe una mencin en el art. 124-I num. 2) de la CPE sobre la violacin del rgimen constitucional de los recursos naturales como una conducta tpica del delito de traicin a la patria, pero ms orientado al hecho punible de desconocer la propiedad del pueblo boliviano sobre los hidrocarburos mediante contratos (los cuales sern nulos, art. 359-II CPE) pero en ningn momento, contempla de manera clara, precisa y especifica el ECOCIDIO o el dao al medioambiente.
Las sanciones por delitos ambientales se dividen en una dispersin de leyes, como la Ley de Medio Ambiente (Ley N 1333, 27 de abril de 1992), la Ley Forestal N 1700 (12 de julio 1992) o el Cdigo Penal (sobre determinadas conductas tpicas relacionadas, como ser del art. 206 al 211-Bis, arts. 223, 358, 350 Ter y 356), lo que debilita su accesibilidad. Muchos delitos sancionan la mera violacin de normas administrativas de carcter preventivo, independientemente de la existencia de un riesgo o dao verificado para el medio ambiente.
En ese sentido, la simplificacin del Derecho penal medioambiental debera conllevar a que las sanciones penales deben reservarse para los delitos medioambientales ms graves y dejar al Derecho Administrativo Sancionador aquellas conductas caracterizadas nicamente por la violacin de las normas administrativas, sin ningn efecto o incluso sin riesgo probado para el medio ambiente o la salud de las personas.
Al hablar de procesos de integracin relacionado a medioambiente, citar, por ejemplo, la preservacin de la Amazona (aquel bosque tropical ms extenso del mundo, repartidos entre nueve pases, de los cuales Brasil y Per poseen la mayor extensin, seguidos por Bolivia, Colombia, Venezuela, Ecuador, Guyana, Surinam y Guayana Francesa), cada pas debiera respetarse entre s, compartir lo mejor de cada uno (no vivir comparndonos para criticarnos, quien es ms mediocre que otro), destacar lo mejor de los pases vecinos, generar esfuerzos conducentes a tipificar el delito de ecocidio no slo en Bolivia sino para la regin, impidiendo la promulgacin de leyes o normativas que promuevan incendios forestales, prohibir la tala indiscriminada, evitar el derrame de sustancias txicas a ros, luchar contra el contrabando de elementos qumicos, minerales, fauna, entre otros, pues si no logramos esa unidad como continente sudamericano, poco o nada lograremos en cuanto a desarrollo, debemos nuclear esfuerzos de unidad entre empresarios latinoamericanos con tica, conquistar mercados, establecer un sello de calidad latinoamericano (destacndose cada pas con determinado producto e industria sostenible), aplicando poltica de neutralidad ante cualquier conflicto geopoltico que suscitan entre potencias. Es decir, como Sudamrica tener sus propios planes de desarrollo, pero sin apoyar bandos ni caer en fanatismos, dogmatismos y fundamentalismos, que son usados para dividirnos como continente. Ningn pas ha logrado el desarrollo en solitario ni lo va lograr, pues a ninguna potencia internacional le conviene tal situacin (unidad como continente, por el contrario, prefieren mantenernos divididos, a la defensiva, enemistados, resentidos y peleados permanentemente).