Jueves 26 de febrero 2026

Vivamos en libertad y defendámosla siempre



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Vivir en libertad es extenso, implica muchas cuestiones, razn por la cual, a lo largo de esta temtica, trataremos de aproximarnos de modo deductivo e interdisciplinario, es decir, desde lo ms amplio y general hacia lo ms pequeo e individual.

Casi todas las personas desean o buscan cambios para mejorar. Asocian cambio con mejoramiento, pero no debemos olvidar que tambin se puede cambiar para empeorar.

Entonces, lo mejor que podemos hacer en esa bsqueda por mejorar al mundo es que en toda relacin no se mienta. El no mentir es decisivo para un verdadero mejoramiento tanto individual como social y global.
Todo lo positivo debemos sembrar, y lo que no podamos cambiar pues debemos saber convivir con ella (me refiero a lo que est acrrimo, trgico y frenticamente as establecido por el humano, entre otras cosas, bajo el criterio de consenso mundial; y, que no tiene sentido, entablar largas discusiones tericas y dogmticas al respecto, por cuanto, solo implicarn prdida de tiempo), pero eso s, no por ello, debemos dejar de estar siempre alertas en el cuidado de lo sustancial, lo elemental, que est relacionado con vivir en libertad porque las formas de engao cambian, las trampas cambian; por lo tanto, debemos ser ms sensibles y estar permanentemente atentos y despiertos.

Nadie en esta vida desea sufrir y justamente por eso, debemos esforzarnos por lidiar causas justas como ser contra el engao, detestar la burla o la mentira hacia los ciudadanos (hacia los administrados), basta de aquella conducta perniciosa de hablar por un lado de que estamos avanzando y brindando mejores condiciones de vida y de salud (a manera de propaganda), cuando en los hechos, resulta que existen altos niveles de violencia hacia la poblacin causado inclusive en algunos pases de forma institucional, esto es, por ejemplo, por las fuerzas pblicas del orden, sea por el despliegue de una abusiva administracin de justicia, dbil en ejercicio de su independencia judicial, entre otras modalidades, tanto de forma camuflada como directamente.

Muchas veces, vivimos perdidos (desorientados) en una monotona fantica de alcanzar nuestros propios intereses egostas y por consecuencia surge esa apata hacia los dems.

Advirtamos, cuando alguien se pierde, lo primero que uno debe preguntar a esa persona es dnde ests? Pues para quien se siente perdido, tiene que estar necesariamente en algn lugar (en algn sitio, en algn estado o en alguna situacin), debe describir dicho lugar; y, a partir de all, sabiendo donde se encuentra, podremos orientar e indicar hacia dnde va.

Lo mismo ocurre con la situacin de los Derechos Humanos (DDHH) de un pas, en base a lo real, a lo concreto y objetivo (sin farsa ni mentiras) debemos ver las cosas, las circunstancias y las eventualidades, sabiendo donde nos encontramos y hacia dnde vamos: hacia un pas donde se respete la vida en libertad o hacia un pas donde se desea imponer el autoritarismo, la violencia y el despotismo?
De all que en todo pas es menester ser empticos con el prjimo porque luego, esa misma violencia institucional que ocurre al otro puede tambin llegar directamente a su propia persona o a su entorno, mxime si ste es aplicado como mecanismo sistemtico de violencia. Por lo tanto, es menester valorar y conservar esa vida en libertad en toda su expresin.

La empata, el amor y la libertad son conceptos que van de la mano, pues no puede haber amor sin que haya espacio para la libertad y para la empata (implica ponerse en el lugar de otra persona y ser capaz de entender sus sentimientos y emociones).

En los Estados constitucionales de Derecho denominados democrticos se concibe una triloga fundamental, esto es, vida, libertad y propiedad privada.

Nuestra vida es un parpadeo, es como una neblina pues se puede ir en cuestin de segundos.

Tngase en cuenta que la salud es tambin lo ms cercano a la vida y cuando hablamos de salud, sta no solo es fsica tambin implica integridad psicolgica y sexual (arts. 15 y 18 de la Constitucin boliviana). En cuanto a integridad sexual, por ejemplo, no se trata de los gustos sexuales sino de la no agresin sexual. De all que se exige a los Estados adoptar medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar toda accin u omisin que tenga por objeto degradar la condicin humana, causar muerte, dolor y sufrimiento fsico, sexual o psicolgico, tanto en el mbito pblico como privado.

Todos somos irrepetibles pero reemplazables para los dems, por ende, evitemos ser ilusos como seres humanos encerrndonos en una caja o jaula mental con fronteras artificiales que nos dividen y confrontan, acabando siendo timados, desperdiciando tiempo de calidad, por el engao: 1) del poder (bsqueda abusiva de concentrar el poder transitorio, aorando impunidad para s y protervia para las personas y para la sociedad en su conjunto), 2) del dinero (pretendiendo casi todos ser millonarios, acaudalados, egocentristas, sin escrpulos y desmereciendo a los dems, promoviendo la excesiva industria comercial); y, 3) de la vanidad, la fama y la gloria, buscando siempre el triunfo personal al extremo de la desorientacin y la intransigencia de ir en detrimento de los dems, sin respetar la vida, la libertad y la propiedad privada de los dems. Se debe buscar el bien de todos sin abusos y engaos. Es con el menos que se logra el mas, es decir, el buen vivir, no es llenndonos de gloria o fama individual a ciegas sin importar las consecuencias.

Nuestra propia vida en este mundo es finita y eventual, pero la vida en s, en general, lleva miles de millones de aos, es inmensa en el espacio infinito con toda la vida all existente, que palpita tanto en este lugar donde habitamos como a millones de millones de distancia tambin.

Entonces, cabe preguntarnos, ser realmente majestuosa esa gloria, fama y vanidad humana en nuestra vida temporal frente al espacio infinito.

Lo importante no est en vivir por vanidad ni en los extremos, preocupados en aquella ilusin casi infantil de atormentarnos por dejar un legado personal en un futuro incierto (pues con el tiempo, nada permanecer igual) tampoco debemos estar entretenidos en peleas de gladiadores envanecidos y enfrascados en mover las fronteras (aquellos falsos lmites que el ser humano se ha establecido y luego se desdice) cuando en realidad, visto desde afuera (el universo) sin nacionalidades (inventadas por nosotros mismos como adaptaciones a rincones y encierros), somos tan solo especie humana terrestre porque vivimos en un planeta (que hemos llamado La Tierra), el cual es uno de los muchsimos planetas y miles de millones de galaxias existentes en el universo.

Por lo tanto, lo que s debemos ocuparnos es en vivir donde vivimos, sin mentir, para conservar mnimamente un bienestar construido entre todos sin tantos delirios, ilusiones y quimeras.

La verdadera riqueza est en cultivar la mente, en los valores y los principios ticos morales; el amor; las convicciones, la creatividad, la imaginacin (la cual abre horizontes), los talentos desplegados, la familia, la conciencia tranquila, la humildad, ser humanitario, la libertad y la propiedad privada como acervo de los derechos humanos y componente indisoluble de la libertad individual (sin propiedad privada las personas no pueden desarrollar sus propios proyectos de vida, no existe prensa libre ni libertad de expresin, desaparece la solidaridad y la posibilidad de compartir y trabajar en conjunto).
Cuando los gobiernos de turno a nombre del Estado de forma abusiva restringen libertad personal, confiscan propiedad privada y pretende golpear ciudadanos que no acten segn sus designios y no sigan su lnea poltica, es una alarmante afrenta a la libertad de pensamiento, de ideologa, de libre expresin, con afectacin a la integridad fsica, a la vida y a la salud de las personas; por lo tanto, es un imperativo para cada ser humano defender esa vida en libertad.

Tengamos autoconocimiento, optimismo, paciencia, templanza y resiliencia, defendiendo estas cuestiones bsicas, sin guardar silencio cuando lo que est en juego es la Libertad, pues debemos vivir en libertad abatiendo lmites y tras lmites, en cuya defensa incluye, inclusive, a favor de los desorientados, indiferentes, apticos y resentidos, pero que tambin se lucha por ellos, enseando y demostrndoseles que debemos oponernos contra aquellos que odian la paz y quieren controlar, dominar y destruir nuestra forma de vida en libertad, pero tambin brindando las herramientas (los conocimientos, la creatividad, los principios y las convicciones), para transformacin, liberacin y resistencia contra toda agresividad del opresor, cuya violencia emerge de su propio miedo a perder sus acostumbrados privilegios, impunidad y deseos de dominacin hacia los dems mediante el ejercicio de la fuerza y la brutalidad fsica, causando daos no solo a su propia gente sino tambin al medio ambiente, a la naturaleza, por simple codicia, perversidad y ambiciones destructivas.

Los gobiernos autoritarios a veces buscan la convulsin y la confusin tratando de distraer y dividir a su poblacin, fabricndose un enemigo interno cuando en realidad es su propia poblacin la que desea que se cumpla el plan de vida institucional de su pas, esto es, la Constitucin (con todos los derechos y garantas a favor de las personas, all previstos normativamente); por ende, se debe evitar ingresar a mayores niveles de confrontacin entre ciudadanos, mxime si en el caos, existen o emergen los bribones, quienes aprovechan la ocasin, para ganar protagonismo, aumentar y concentrar poder y enriquecerse en medio de toda esa conmocin.

Existen pases, especialmente en la regin sudamericana, que desean pasar nuevamente por procesos traumticos como ser las reformas totales de sus Constituciones, bajo la creencia de que esa es la frmula de la panacea contra todos sus males que adolecen.

Si dentro de los serios problemas que un pas tiene, se encuentra, la falta de independencia judicial, una fuerza pblica brutalmente arbitraria con efectivos que son llevados de otras regiones y son capaces de reprimir a una determinada poblacin, entre otras conductas perversas ms, eso motiva y conlleva a que podamos ser ms pragmticos en la proteccin de los DDHH y en consecuencia, ms que pensar por un Federalismo que implica acudir hacia una reforma total de la Constitucin, por cuanto posee mayor rigidez constitucional, se debiera, ms bien pensar en profundizar las autonomas para que stas sean autnticas, pues la clave est en la delegacin de competencias hacia las regiones y esto es posible, mediante reforma parcial de la Constitucin, cumpliendo formalidades menos traumticas que una reforma total, logrndose una mayor delegacin de competencia, por ejemplo, en materia justicia y fuerza del orden, donde cada Departamento, tenga sus propios jueces, fiscales departamentales, fiscales de materia, polica, entre otros. Pero para todo ello, es con verdadera voluntad poltica impulsada por la fuerza social que busca un mejor presente, pues est por dems de claro, que ste no es de lo mejor.

El federalismo y las autonomas son mecanismos jurdicos totalmente distintos a independentismo, por lo tanto, no debemos prestar odos a lo absurdo de denominar separatistas a quienes pregonan autonomas y/o federalismo.

En Bolivia, hemos pasado en el ao 2007, por un proceso constituyente cuyo producto, es decir, la Constitucin, fue teida en sangre y muerte, para ello, basta recordar los graves acontecimientos acaecidos en la masacre de La Calancha, en Sucre, hechos trgicos que jams deben ser justificados bajo ningn criterio, pretexto o fanatismo dogmtico.

Cuando hablamos de muerte, muchas personas temen a la soledad y a la muerte, sin embargo, desde la materia, no morimos solos sino rodeados de todos los seres vivientes que pueblan nuestro planeta, en el microcosmo y el macrocosmo.

Cuando morimos, nuestra descendencia heredar aquella propiedad privada, la cual en vida administramos, pero como bien sabemos nada de lo que tenemos nos lo llevaremos, por lo tanto, existe una delegacin pues todo lo material finalmente es prestado y cumple con una finalidad.

La liberacin no solo debe ser vista desde lo fsico o material sino tambin desde lo psicolgico, de las etiquetas, de los apegos, las subjetividades y los mitos que el ser humano se inventa, sofistica y se conflicta para s mismo, como ser las nacionalidades, los condicionamientos, catalogndose en funcin a algn oficio, ttulo o distincin (que no son otra cosa, que cuadros que encierran a la mente); en criterios sobre decadencia, el mito de los jvenes, la angustia de los ancianos (donde actualmente casi nadie desea envejecer), lo esttico como una forma camuflada sobre la no aceptacin de su propia realidad fsica y/o de su edad, cuando en realidad resulta que la vida es ms sencilla de lo que parece, somos seres casi ingrvidos en este planeta denominado la Tierra, el cual ocupa un pequeo lugar en el universo.

El ser humano tiene todas las posibilidades, todos los lenguajes y los estilos que desee desarrollar y practicar durante el transcurso de la temporalidad de su vida en este mundo.

Las personas, comnmente nos resistimos a soltar esos enfoques y lmites que restringen enormemente la visin, por cuanto son generalmente impuestos dentro la caja de este mundo, definindose por la moda y/o las tendencias dominantes, esto es, la manera de cmo los dems definen algo con fines principalmente comerciales o de negocio, sin importarles muchas veces si carecen de sentido comn.

Vivamos intensamente en el presente: siendo, sintiendo, aprendiendo (en base al conocimiento y la experiencia) y aplicando lo mejor posible aquello que se ha aprendido, sin retroceder ni caer en los extremos, es decir, sin enfrascarnos apasionadamente en el pasado (el cual ya fue, y bien, podemos permitirnos, aprender de dichas experiencias) ni ansiosos o preocupndonos demasiado por el futuro (el cual todava no es); por lo tanto, es preferible mejorar el presente para tener un mejor futuro. Y para ello, es pues, asumiendo la defensa de las causas justas, entre ellas, las que tienen que ver con aquella triloga: vida, libertad y propiedad privada, siempre relacionndonos entre todos, basados en la verdad y no en la mentira.

Conocindonos y arreglndonos a nosotros mismos sin mentirnos, as se comienza y podremos ir avanzando en el mejoramiento de nuestro presente, en esta faceta que nos toca vivir.