Miércoles 04 de marzo 2026

La amenaza global



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El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha hecho una advertencia que deberan tomar en serio todos los pases que conviven con organizaciones dedicadas al narcotrfico, sobre todo si estn armadas.

Dijo que todo el mundo debe estar alerta ante el peligro del terrorismo global que ahora podra seguir los pasos del Talibn que ha tomado control de Afganistn y ha comenzado por hacer un bao de sangre.

Los guerreros de la etnia Pashto han vuelto a Afganistn despus de veinte aos, aprovechando el retiro de las tropas de Estados Unidos, decididos a implantar un estado islmico riguroso, comenzando por desconocer todos los derechos de las mujeres.

Pero lo que los mueve, en realidad, ms que el Islam, es el inters de administrar el multimillonario negocio del opio, dado que Afganistn es el primer productor del mundo.

Las primeras acciones del Talibn, antes de tomar Cabul, la capital, estuvieron dirigidas a controlar los puestos fronterizos por donde salen las exportaciones de la droga. Se calcula que 90% de la herona que circula en el mundo proviene del opio de Afganistn, y el resto de otros pases, como Mxico.

Pero la advertencia de Guterres se refiere a la tendencia de los grupos del narcotrfico a controlar los territorios donde operan, porque no quieren que nadie interfiera en sus actividades, y quieren acabar con las leyes que prohben el cultivo de la materia prima y su transformacin.

Lo que quieren los narcos es controlar los pases. Las leyes les parecen un estorbo. Y si no los controlan por las buenas, han descubierto ahora que pueden hacerlo por las malas.

Este es el primer caso en el mundo en que una organizacin de narcotraficantes controla un pas entero. Ahora, los cultivos de la amapola de la que se extrae el opio podrn crecer sin control, que es el ideal de los narcotraficantes de todo el mundo.

Aquellos que estn detrs del narcotrfico boliviano buscaron legalizar los cocales que las leyes del pas haban declarado ilegales, lo que hizo el gobierno del cocalero Morales duplicando el rea autorizada para el cultivo de la coca.

El forcejeo que se da ahora en Santa Cruz entre el INRA y los cruceos aborgenes y la autoridades del departamento es una instantnea de la lucha entre las leyes que se dan las sociedades y los agentes que obedecen al narcotrfico.

Lo que les interesa a estos empresarios es, por lo menos, controlar los organismos que les pueden favorecer, que es el caso del INRA ahora en Bolivia.

No es el caso de Afganistn, por el momento, pero quiz cuando se den las condiciones, decidan actuar como un ejrcito, usando las milicias armadas que ha propuesto crear el cocalero Morales previendo que en algn momento suenen los tambores de guerra.

Hay que estar preparados.

Siglo21bolivia.com