Martes 03 de marzo 2026

Control social al poder para vivir bien



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Horas antes de la realizacin de las elecciones generales en Bolivia en fecha 18 de octubre de 2020 resulta que el presidente del Tribunal Supremo Electoral comunica que para estas elecciones no se realizar el conteo rpido previsto en la Ley del Rgimen Electoral (arts. 128 inciso c, 130 inciso b, art. 134-III; y, art. 2 ‐ principios de control social, transparencia y responsabilidad de la Ley N 026) y en consecuencia no habilitar ni usar la herramienta DIREPRE (ex TREP), el cual posibilita dicho conteo rpido.

Recordemos, el ao pasado (2019), entre otras cosas, fue gracias al TREP que se posibilit un eficiente control social a las elecciones, llegndose a descubrir el fraude electoral, mismo que se encuentra documentado para entonces por la OEA.

El control social es el conjunto de prcticas, actitudes y valores destinados a mantener el orden establecido en las sociedades.

La Constitucin Poltica del Estado (artculos 241 y 242) seala que el pueblo por medio de la sociedad civil organizada, participar en el diseo de las polticas pblicas y ejercer el control social a la gestin pblica en todos los niveles del Estado, y a las empresas e instituciones pblicas, mixtas y privadas que administren recursos fiscales; adems, establece que la participacin y el control social implica una gama de atribuciones, entre ellas desarrollar el control social en todos los niveles del gobierno y las entidades territoriales autnomas, descentralizadas, etc.; generar un manejo transparente de la informacin y del uso de los recursos en todos los espacios de la gestin pblica; conocer y pronunciarse sobre los informes de gestin de los rganos y funciones del Estado; etc.

Como vemos, la participacin ciudadana requiere como condiciones: la transparencia en la funcin pblica y el conocimiento cabal de la actividad de los rganos de la funcin pblica, la libertad de expresin, libre acceso a la informacin, la libertad de denuncia, de crtica y proposicin, as como la existencia de medios jurdicos y mecanismos prcticos que la faciliten, la estimulen y le asignen consecuencias jurdicas.

Advirtase, que conforme al art. 232 de la Constitucin Poltica del Estado (CPE), la administracin pblica se rige por principios, entre ellos, los de legitimidad, tica, transparencia, igualdad, eficiencia, calidad, calidez, honestidad, responsabilidad y resultados. Disposicin que guarda intima relacin con el art. 8-II (valores supremos del Estado) de la Constitucin y el art. 2 de la Ley del Rgimen Electoral.

En ese sentido, no es poca cosa restringir o limitar el control social en las elecciones generales como tampoco es correcto, pretender minimizarla, bajo la absurda lgica que, en cualquier parte del mundo, en toda eleccin general siempre surgen algunas arbitrariedades peor an en pases con condiciones peores que Alemania o Suiza. Tales criterios resultan inadmisibles ms an cuando se tuvo mucho tiempo para preparar el referido proceso eleccionario.

Dicha excusa, es casi lo mismo a decir, el mal de todos, consuelo de tontos, y por esa va se pretenda la inexistencia de observacin alguna.

El no uso del DIREPRE despus de casi 11 meses de preparacin del proceso electoral, es la admisin catastrfica de la ineficiencia del Tribunal Supremo Electoral que vulnera no solo los principios de la Administracin Pblica (transparencia, calidad, control social, eficiencia, etc.) sino que adems debera responder por situaciones de no cumplimiento de funciones de forma debida como la irrogacin de gastos econmicos sin resultados concretos (no funcionamiento del DIREPRE) traducidos en perjuicios econmicos al Estado y por consecuencia responsabilidad.

Llam la atencin que en estas elecciones generales se hubieran repetido exactamente los mismos jurados electorales de la anterior fraudulenta eleccin, no se hubiera actualizado o depurado en su totalidad el padrn electoral; y, para el colmo de males, los partidos polticos denominados ahora de oposicin no colocaron a nivel nacional los suficientes delegados de mesa para cuidar el voto.

Toda esta situacin motiv que, una vez conocidos los resultados, en varias partes del pas, existieron multitudinarias protestas sociales pacficas, como ser en Santa Cruz, Cochabamba, Sucre y Potos, dejando constancia testimonial histrica de que aquella asuncin al poder del nuevo gobierno no ha sido del todo pulcra.

Sin el DIREPRE (herramienta de conteo rpido) dejaron sin un control social eficiente y efectivo al ciudadano, esto es, vulneracin al debido proceso electoral por limitacin y/o restriccin al control social, transparencia, eficiencia, etc.; por lo tanto, imposibilitaron un debido seguimiento, totalmente transparente al proceso electoral; y, por consecuencia, fueron por dems de evidente las dificultades que experimentaron los expertos informticos para realizar dicho control.

Sin embargo, pese a ello, ingenieros de sistemas e informticos del pas, pudieron darse modos de estudiar los resultados e informaron sobre la existencia de determinadas arbitrariedades que conllevan a indicios de fraude y por consecuencia piden auditora forense al sistema informtico y a todo el proceso electoral.

Ahora bien, independientemente del resultado, cabe mencionar que falta a su vez, mucho sentido comn.

Bolivia, es un pas donde existen sectores pobres y gente con necesidades bsicas, y esta experiencia sirve para ayudar a tratar de romper y/o despertar el problema de mentalidad existente.

De nada sirve seguir buscando rivalidades entre polticos que estuvieron en la contienda electoral, insultndose entre fanticos y simpatizantes de determinados partidos polticos, creer que todo es por culpa de uno o del otro, pretender que la cuestin y la clave est en tan solo condicionar el voto a los dems, sin ayudar a toda esa gente necesitada y duramente golpeada por la pandemia, gente sin empleo, con un gobierno de transicin con muchas imprecisiones y errores, que desde el momento que decidi candidatear perdi el rumbo; sin embargo, en realidad el problema es ms que eso, pues al margen de que en Bolivia existe un enorme segmento informal, resulta que algunos polticos se extraviaron en un exceso de exitismo por noviembre del ao pasado, se olvidaron de que tambin existe un capitalismo popular que desea egostamente conservar sus privilegios, vieron las cosas de forma superflua sin mirar el horizonte, grupos radicales con tintes racistas, la corrupcin, un gobierno transitorio que se aplaz pues no cumpli ni exigi que se cumpla adecuadamente su misin principal (llevar a cabo unas elecciones libres y totalmente transparentes), etc.

Es hora que nosotros, todos los bolivianos, entendamos y conozcamos ms nuestro entorno, el pas donde vivimos. No es posible, que persista gente egosta con esa visin racista y de odio, de despreciar al otro o de creerse ms o mejor por lo que tiene o por sus orgenes.

Se requiere de un pacto social con el objetivo de mejorar la vida de las personas, mediante educacin de calidad y trabajo (esto a mediano y largo plazo), pero en lo inmediato, amerita que exista generosidad (dar concesiones) y solidaridad, pero sin coaccin ni represin estatal.

Aquella mentalidad populista de agigantar al Estado es alimentada en aquellos pases como Bolivia, donde gente en pobreza y miseria, que obviamente desea vivir razonablemente bien, mira al Estado como aquel que le provisionar todo; y, por consecuencia, es el caldo de cultivo de Estados nieras con el inminente peligro de que surjan gobiernos tirnicos, despticos, degenerados y totalitarios, que se aferren al poder con el propsito de encontrar impunidad, manteniendo un mercantilismo de Estado, corrupcin, abuso de poder, fuentes ilcitas de financiamientos, etc.

Por lo tanto, es necesario buscar un equilibrio y no ser insensibles con aquellas personas en situacin de necesidad (ms an en estos tiempos de pandemia global), darles oportunidades de mejoramiento, no solo con la educacin (que sin duda es fundamental), sino tambin con alimentos y dems cuestiones bsicas de sobrevivencia, ser instruidos en el desarrollo de determinadas destrezas que les posibilite trabajar.

Aquel principio constitucional tico moral del no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrn (art. 8-I CPE), no slo debe quedar en letra muerta como un simple bonito enunciado sino debe materializarse de forma concreta en los hechos, tanto para administradores pblicos, polticos (oficialistas y de oposicin) como administrados.

El cambio de mentalidad es para todos, por ejemplo, los polticos de oposicin tienen que ser y/o convertirse en una verdadera alternativa para todos los bolivianos y no seguir siendo ms de lo mismo.

Muchas veces, las cosas difciles en la vida, son las cosas fciles que no hacemos a tiempo (los pequeos problemas desatendidos, se convierten en grandes catstrofes futuras), esto es, desde el hecho de ayudar al prjimo, de conocer, comprender y ser emptico con nuestro entorno, de realizar un control eficiente al voto, de tratar de mejorar diariamente, evitar ser exitistas tratando de ser realista, autocrticos y objetivos en todo momento, realizar protestas pblicas y pacficas ejerciendo la libertad de expresin, salir en defensa de las libertades; valorar nuestras libertades y ensear a nuestros hijos sobre su importancia, pues ellos y en especial las futuras generaciones corren el riesgo de nacer sin libertades y por consecuencia se podra cumplir en ellos, aquel viejo y espantoso adagio que dice: lo que no se tiene, no se extraa.

Por este motivo, el pueblo con sus instituciones cvicas y representativas, nunca debe renunciar al permanente ejercicio del CONTROL SOCIAL a polticos, autoridades pblicas y servidores pblicos, de la lnea poltica que sea, y debe estar siempre alerta a salir en defensa de sus libertades individuales dejando a lo largo de los aos registrado su constante participacin en constancia testimonial histrica, para las presentes y futuras generaciones.

La propia Constitucin realza la importancia y relevancia del control social en la administracin pblica, por lo tanto, ningn poltico, servidor pblico, autoridad o cualquier fantico o simpatizante de algn partido poltico en funcin de gobierno, no debe molestarse ni reprimir o insultar a quien piensa distinto, efecta control social permanente, es crtico, autocrtico y/o sale en defensa de las libertades individuales.

Por ejemplo, recientemente, la Asamblea Legislativa Plurinacional saliente realiz cambios al reglamento del senado, eliminando los 2/3 para la toma de decisiones por mayora absoluta, con lo cual desean cambiar las reglas de juego en beneficio del partido poltico que estar en funcin de gobierno, otorgndole ventaja, no pensando en los dems, vulnerando el derecho de las minoras en la posibilidad de ser tomados en cuenta y llegar acuerdos.

Esta actitud demuestra que nunca fueron democrticos pues no apuestan por una importantsima cualidad de sta, que es la deliberacin democrtica, la cual es estimulada a travs de aquellos dos tercios, la misma que se encuentra prevista en varios artculos constitucionales, por cuanto, la Constitucin sin duda alguna promueve la bsqueda de los consensos y no as la imposicin (que es una manifestacin propia de los gobiernos autoritarios y tirnicos).

El disponer que por mayora absoluta de votos (justo la cantidad que tiene el MAS) podr dispensarse la observancia del Reglamento (Disposicin final segunda, Reglamento), significa que los reglamentos dejaron de existir, que los mismos no constituyen ninguna regla por s mismo y que actualmente no rigen nada. Entonces el reglamento no existe, sino que rige nicamente la voluntad del MAS como "regla".

De esta manera, queda por dems evidente que se sigue con la misma mentalidad de autoritarismo, abuso de poder totalitario, todo ello como mal presagio para el pueblo por parte de aquel nuevo gobierno que se apresta a ser posesionado, razn por la cual, nuevamente existieron protestas sociales en varios Departamentos de Bolivia.

Es una lstima escuchar que todava existen mentes retrogradas y perniciosas que piensan que es absolutamente normal cooptar todos los poderes del Estado, no permitir el control, la fiscalizacin ni la denuncia; y, por el contrario, aplauden de que se violen principios, valores, derechos y garantas constitucionales que afectan la calidad de vida de todos los bolivianos.

Ya es hora de dejar esa mala prctica, de abofetear a los dems y cuando los abofeteados se defienden resulta que el agresor se victimiza tanto nacional como internacionalmente para posteriormente reprimir a los abofeteados, encarcelarlos, provocarles padecimientos, hacerles una vida de terror y horror, etc.

Es el momento, de que el nuevo gobierno trabaje pensando en el verdadero bienestar de todos los bolivianos, no de unos cuantos o de su partido poltico, del clientelismo, etc.

Basta de discursos para luego hacer todo lo contrario, es necesario buscar garantizar calidad de vida, propiedad privada y libertades individuales sin fanatismos sean estos religiosos, ideolgicos o radicalismos de la escuela econmica que sea (debemos examinarlo todo, retener lo bueno. La cura al fanatismo y al radicalismo es no perder el sentido comn).

De esa manera, podremos conducirnos hacia un verdadero progreso integral, por lo tanto, es menester ms sentido comn e inversin productiva y menos populismo (sean stas promovidas por los de derecha, centro, izquierda, por aquellos ambidiestros extraviados que ya abundan, etc.), por cuanto todo populista es un fabricante de miserias y de una moralidad distrada generalizada.

No es con Estados agigantados, tampoco con barreras comerciales ni impidiendo que nos beneficiemos de un incremento en nuestro poder adquisitivo y menos an llenndonos de deuda pblica, dobles y triples aguinaldos, multiplicar bonos, subvenciones, entre otras medidas populistas cuyo destino final es la debacle total.

Debemos vivir con sentido comn y no de crisis en crisis. El pueblo est cansado de tanto abuso, por eso anda susceptible con justa razn, por lo tanto, el nuevo gobierno debe dar muestras de que realmente busca un Estado Constitucional de Derecho donde se garanticen las libertades individuales, la propiedad privada, exista transparencia, honestidad, estabilidad econmica, no represin, ni uso de la fuerza ni abuso de poder, donde sea real y evidente aquel otro principio constitucional tico moral del SUMA QAMAA vivir bien, vida buena, tierra sin mal, vida armoniosa, camino o vida noble (art. 8-I CPE) el cual es viable a travs del control social y no as, que resulte todo lo contrario, en una tierra del mal, con crmenes, muchos muertos, gente exiliada, gente escapando del pas, gente sufriendo abuso de poder, represin, confiscacin atroz, etc. De all, la importancia, del control social permanente con sentido comn y sin aflojar para lograr de forma real el suma qamaa.