Nuevamente la trillada sentencia de Karl Marx: la historia se repite dos veces, la primera como tragedia, la segunda como comedia vuelve a nuestra memoria a tiempo de escribir este artculo que versa sobre la adquisicin acordada por S.E., con la ministra de Industria de la Argentina, de 750 ambulancias de ltima generacin, a ser entregadas por ese pas hasta el prximo ao 2015.
Tal nmero de vehculos que, sumados a los 700 que el presidente espaol Jos Luis Rodrguez Zapatero nos obsequi un 7 de noviembre de 2007, y a las 170 ambulancias que Venezuela nos regal un 26 de junio de 2009, en medio de una gran fiesta en el estadio Hernando Siles de La Paz, hacen la friolera de 1620 ambulancias, que divididas entre 9, representan una cuota de 180 ambulancias por departamento,sin contar las que ya existan.
An recordamos las furiosas expresiones de rechazo que despertaron los citados donativos, tanto en Espaa, como en Venezuela, por el dficit de los referidos vehculos en sus propias comunidades. Lo sorprendente es que tales regalos no hubiesen sido previamente planificados, a fin de no incurrir en exageraciones en su dotacin, pues si consideramos que 4 ambulancias son ms que suficientes para un hospital de cuarto nivel, a no ser que estemos en medio del fragor de la batalla, como en Iraq o la Franja de Gaza,un clculo inverso nos indica que necesitaramos 405 hospitales de ese tipo, lo cual en Bolivia no existe.
Lo alarmante de esta nueva transaccin con la Argentinaes que no se trata de una donacin, sino de una adquisicin a cargo de lo que ese pas nos adeuda por el gas que le enviamos. Algo similar a lo acontecido en el gobierno de Garca Meza, cuando a cuenta de dicha deuda, de 10 millones de dlares de entonces, se adquiri 10.000 carritos Hanne (apellido del libanes que los fabric), una especie de carretilla a traccin animal con arado, botiqun y otros aditamentos de labranza y 99 tractores FIAT que nos debieron ser entregados en el puerto de Antofagasta y slo llegaron a Puerto Rosario-Argentina donde, al parecer, continan durmiendo el sueo de los justos, pese a mltiples disposiciones legales incumplidas como: el D.S. 27781, de 8 de octubre de 2004, de Carlos Meza, disponiendo el traspaso de dichos armatrostes al Ministerio de Asuntos Campesinos, gestin que tampoco tuvo el xito esperado.
Como sealamos lneas arriba la historia vuelve a repetirse, pero esta vez como comedia. La venta ignota e impaga de gas a la Argentina sigue como antes, por millones de pies cbicos que van a la estatal petrolera de ese pas, sin que se conozca cuntos son los millones de dlares que Bolivia obtiene por esearreglo, ni el monto de las regalas e impuestos que adquiere por l. A cambio, debido a la precaria situacin econmica por la que est atravesando esa nacin, en lugar de recibir basura, deberamos dejar que se acumule la deuda y venderla luego a terceros, para recuperar del ahogado aunque solo sea el sombrero, de otra manera, solo recibiremos ofertas de trueque como: trigo por gas, o carne por gas; o la que al parecer ha tenido ms xito: ambulancias por gas, aunque estas sean ambulancias Hanne.