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- 2026-10-22
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El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Oruro informó oficialmente que la incidencia del virus Coxsackie, conocido popularmente como la enfermedad de manos, pies y boca, experimentó una aceleración drástica al superar los 200 contagios registrados en tan solo siete días.
El reporte del organismo sanitario confirma que las notificaciones escalaron desde los 92 casos de la semana previa hasta registrar más de dos centenares de menores afectados en la última evaluación. La entidad mantiene la alerta epidemiológica en el departamento frente a la rápida diseminación reportada en cuatro municipios, con especial concentración en la capital orureña.
El virus Coxsackie es una infección de origen patógeno que ataca principalmente a la población infantil menor de 11 años. Su manifestación sintomática incluye episodios de alzas térmicas, dolor agudo de garganta, malestar físico generalizado y la aparición de erupciones o vesículas con líquido alojadas en la boca, las palmas de las manos y las plantas de los pies.
📌 FICHA TÉCNICA Y NÚMEROS DE LA INCIDENCIA SANITARIA:
⚠️ 200 contagios acumulados según el último reporte oficial del Sedes.
⚖️ 70 pacientes activos bajo monitoreo en establecimientos de salud.
💣 3 a 5 días de transmisión previa a la erupción de llagas o vesículas.
📉 10 días de desarrollo autolimitado del cuadro viral en el paciente.
El riesgo biológico en los recintos escolares se multiplica por el mecanismo de transmisión silenciosa. La Unidad de Epidemiología e Investigación explicó que el patógeno se contagia de tres a cinco días antes de que el estudiante desarrolle los síntomas visibles, manteniendo la capacidad de infectar a otros niños incluso después de superar la etapa infecciosa.
Las brigadas médicas del sistema público acuden a las unidades educativas para ejecutar la detección oportuna y ordenar la baja escolar preventiva. La autoridad sanitaria reiteró que ante cualquier erupción en la piel o malestar, los padres deben evitar enviar a los estudiantes a clases y aplicar el lavado permanente de manos como barrera primaria de contención.
La detección temprana de las lesiones en manos y boca en los hogares resulta determinante para frenar la transmisión comunitaria y evitar el colapso de las consultas pediátricas.