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- 2026-04-24
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El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, lanzó una advertencia crítica al señalar que Bolivia se encuentra a las puertas de una crisis energética sin precedentes. La autoridad admitió que, de no revertirse la tendencia de declinación actual, el país se verá obligado a importar gas natural para cubrir la demanda interna.
Daroca explicó que el agotamiento de los campos maduros ha sido más acelerado de lo previsto, reduciendo los volúmenes de producción de manera drástica en el último año. Esta situación pone en riesgo directo no solo los contratos internacionales de exportación, sino el suministro básico para la industria local y las termoeléctricas.
📉 Declinación: Los pozos principales perdieron presión y volumen de extracción.
💸 Importación: Se proyecta la compra de gas desde países vecinos a corto plazo.
⛽ Carburantes: La falta de gas afecta la producción de líquidos y derivados.
⚠️ Subvención: El costo de importar energía elevará la presión sobre el gasto estatal.
La estatal petrolera reconoció que la falta de inversiones en exploración durante la última década es la causa principal de este escenario crítico. Daroca enfatizó que el país ha pasado de ser un exportador sólido a un estado de vulnerabilidad energética que requiere medidas de emergencia inmediatas.
El plan de contingencia de YPFB incluye la aceleración de proyectos exploratorios en curso, aunque los resultados de producción real tardarían años en materializarse. Mientras tanto, la brecha entre la producción y el consumo nacional se estrecha peligrosamente cada mes, reduciendo el margen de maniobra.
La importación de gas natural representaría un golpe directo a las reservas internacionales, ya que el Estado tendría que pagar precios internacionales por un recurso que antes generaba divisas. Esta transición de exportador a importador alterará toda la estructura de costos de los carburantes en el mercado interno.
Sectores industriales y empresariales ya han manifestado su preocupación ante un posible racionamiento si la logística de importación no se concreta a tiempo. La prioridad de la actual administración es evitar cortes en el suministro eléctrico nacional, que depende en gran medida de las turbinas a gas.

El presidente de YPFB indicó que se están evaluando las rutas de transporte inverso para utilizar los actuales gasoductos de exportación para traer gas desde Argentina o Brasil. Esta reingeniería logística es parte del plan de crisis que la estatal presentará formalmente ante el Órgano Ejecutivo.
La crisis energética también impacta en la producción de fertilizantes y la petroquímica, proyectos que fueron diseñados bajo la premisa de abundancia de gas natural. La planta de Urea, por ejemplo, podría enfrentar paros técnicos si el suministro de materia prima no está plenamente garantizado.
Finalmente, Daroca instó a un pacto nacional para modificar las normativas vigentes que permitan atraer capitales privados de forma inmediata. La urgencia radica en que los tiempos técnicos de la industria petrolera no coinciden con la acelerada caída de la producción que registra el país.
El Dato de Cierre: Bolivia ha pasado de producir más de 60 millones de metros cúbicos diarios (MMmcd) en su época de auge a bordear niveles que apenas cubren los 30 MMmcd, lo que deja un margen operativo casi nulo para atender emergencias.