Viernes 13 de marzo 2026

PARAGUAY CONFIRMA LO QUE BOLIVIA NO PUEDE

Sitian Santa Cruz tras la aprehensión de Sebastián Marset



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La ciudad de Santa Cruz se ha convertido en el epicentro de un despliegue de fuerza sin precedentes tras la captura del uruguayo Sebastián Marset. Un contingente de 200 efectivos policiales de élite ha sido movilizado desde El Alto para reforzar el control en la capital cruceña.

El pánico parece haberse apoderado de las esferas oficiales ante el riesgo de un rescate armado, bajo la lupa de La Mesa de Análisis, donde la contradicción de la agencia oficial ABI —que aún califica el hecho como "presunta captura"— choca frontalmente con la confirmación de la inteligencia internacional.

El operativo, que se inició a las 02:00 de la madrugada en la zona de Las Palmas, logró la aprehensión de cinco ciudadanos venezolanos que formaban parte del anillo de seguridad del criminal más buscado de la región.

Desde la otra acera, el ministro paraguayo Jalil Rachid fue tajante al confirmar que Marset ya está "asegurado" por las autoridades bolivianas, dejando en evidencia la falta de coordinación y el nerviosismo comunicacional del Palacio Quemado.

Además del contingente enviado desde La Paz, otros 100 efectivos de Umopar se desplazan desde Cochabamba para blindar las rutas del departamento, en un intento desesperado por evitar que se repita la vergonzosa fuga de 2023.

La zona de Las Palmas permanece bajo un estricto control táctico, con agentes de la Felcn y la Felcc patrullando con armas largas y vehículos blindados, mientras se asegura el perímetro donde Marset habría sido interceptado.

En los aeropuertos de El Trompillo y Viru Viru se ha reforzado la vigilancia aérea, cerrando cualquier posible vía de escape para los remanentes de la estructura criminal que protegía al uruguayo en suelo boliviano.

La criminóloga Gabriela Reyes señaló que este golpe es estrictamente una cuestión de voluntad política, sugiriendo que el poder finalmente decidió soltarle la mano a quien operaba con total impunidad.

El hermetismo del Ministerio de Gobierno alimenta las sospechas de un impacto político incalculable, ya que la declaración del uruguayo podría comprometer a altos mandos que permitieron su estancia en barrios exclusivos de Santa Cruz.

Las próximas horas serán determinantes para definir la extradición y el destino final del hombre que puso en jaque la credibilidad de las instituciones bolivianas. El despliegue de 200 policías de élite confirma que el Estado teme un contraataque del brazo armado del uruguayo.


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