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- 2026-01-20
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La presencia de Bolivia en el Foro Económico Mundial marca un quiebre con el aislamiento financiero de la última década. Para el ciudadano, esto significa la posibilidad real de inyectar divisas y generar empleos estables mediante inversión extranjera directa, siempre que se consolide la gobernabilidad.
Los ministros de Economía, Gabriel Espinoza, y de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, reportaron desde Suiza un interés renovado por parte de académicos y gobernantes internacionales. La delegación boliviana enfatizó la necesidad de "cambiar el chip" para dejar atrás el modelo anterior y avanzar hacia la apertura de mercados.
Aramayo destacó que las medidas de estabilización aplicadas recientemente han tenido una acogida positiva en Davos. Según la autoridad, el país se posiciona como un destino de oportunidades, aunque los inversores han sido enfáticos en sus condiciones mínimas para desembolsar capitales en territorio nacional.
Pese al optimismo, el Canciller aclaró que la demanda fundamental del concierto internacional es la seguridad jurídica y la gobernabilidad. Sin estas garantías, el interés manifestado por los inversores no se traducirá en contratos vinculantes que beneficien la economía local a largo plazo.
El ministro Espinoza sostuvo que Bolivia arrastra una imagen internacional "equivocada" que ha bloqueado oportunidades por años. Según el titular de Economía, revertir este estigma no es cuestión de retórica, sino de demostrar coherencia económica y resultados que sean visibles para los mercados.
La estrategia actual busca reconectar al país con el sistema financiero global. El enfoque se centra en atraer inversión para crecer de manera sostenida, bajo la premisa de los nuevos liderazgos de "crecer sin dejar a nadie atrás", combinando eficiencia de mercado con impacto social.
Aunque el Foro Económico Mundial es la cita clave del capitalismo global, el presidente Rodrigo Paz declinó su asistencia. El mandatario optó por priorizar la agenda interna y la resolución de conflictos domésticos, delegando la representación de alto nivel en sus ministros clave.
El paso por Davos concluye con la expectativa de visitas oficiales de potenciales inversores al país. La misión gubernamental ahora enfrenta el reto de materializar estas intenciones mediante la implementación de reglas claras que den certidumbre al capital extranjero.
¿Qué significa todo esto?
💰 Bolsillo: La llegada de inversión extranjera fortalece las Reservas Internacionales y estabiliza el valor del dinero.
🛡️ Seguridad: Reglas claras atraen empresas serias, lo que reduce la informalidad laboral.
⏳ Tiempo: Una economía abierta agiliza trámites de importación/exportación y moderniza servicios.
Guía de Servicio
El gobierno prioriza sectores estratégicos para ofrecer a inversores: energía, litio y agroindustria.
Se esperan nuevas normativas que faciliten la repatriación de utilidades para atraer empresas.
La estabilidad del tipo de cambio sigue siendo el eje central para garantizar confianza externa.