- Portada
- 2026-01-16
Loading
[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]
La transición de Luis Arce de la Casa Grande del Pueblo al penal de San Pedro no es solo un cambio de domicilio, sino el colapso de un modelo de gestión. Este reporte detalla cómo el dinero y las jerarquías internas del penal dictan la supervivencia de un expresidente, ofreciendo una mirada cruda a la realidad del sistema carcelario que él mismo administró.
El costo de la seguridad
Según un reportaje de El Deber, los primeros 35 días de Luis Arce en prisión han estado marcados por la negociación constante. El exmandatario habría pagado 200.000 bolivianos para ocupar una celda en la Sección Posta, buscando el aislamiento que el Estado no puede garantizarle por las vías ordinarias.
De la suite al estuco
La celda, construida con venesta y estuco, dista mucho del lujo del piso 24 de la Casa Grande del Pueblo. Irónicamente, el espacio que hoy ocupa fue habitado previamente por militares a quienes el propio Arce ordenó procesar tras la crisis política de 2019.
Diplomacia del lechón
Para neutralizar la hostilidad de la población penal, Arce implementó una estrategia de dádivas. El Deber relata que en Año Nuevo financió una cena de lechón para toda la sección; los internos, tras recibir su plato, debían estrechar la mano del exmandatario en señal de respeto.
Salud bajo vigilancia
El sedentarismo y el estrés del encierro han afectado la presión arterial de Arce. Por recomendación médica, realiza rutinas de ejercicio diarias. Un interno con formación en educación física lo asiste en sus prácticas de básquetbol durante horarios de baja circulación.
La sombra del Fondo Indígena
El proceso que mantiene a Arce en detención preventiva está vinculado al millonario desfalco del Fondo Indígena. Esta causa, considerada el mayor caso de corrupción de la era MAS, es el ancla legal que lo mantiene alejado de su familia y aliados políticos.
El resguardo policial
Aunque Evo Morales ha denunciado desde el Chapare la presencia de supuestos mercenarios colombianos para cuidar a Arce, abogados consultados por El Deber aseguran que la custodia es estrictamente policial, con turnos de relevo permanentes para evitar agresiones físicas.
El sistema económico interno
El reportaje desnuda un secreto a voces: el poder del dinero en San Pedro. Juristas denuncian que "los policías se cuadran ante quien tiene plata", permitiendo desde visitas en horarios prohibidos hasta la compraventa de espacios habitacionales de manera irregular.
El destino de Montaño
Otro hombre fuerte del anterior gobierno, el exministro Édgar Montaño, también habita el penal. Se encuentra en la Sección Grulla, un área que históricamente fue destinada al castigo y que ahora ha sido remodelada para albergar a exautoridades.
Traslado de Huarachi
Por su parte, la COB ya no tiene representación en este recinto. El exdirigente Juan Carlos Huarachi fue evacuado de San Pedro por razones de seguridad crítica y trasladado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en el altiplano paceño.

La advertencia de "El manillas"
La figura de Arturo Murillo sigue proyectando temor. Testigos aseguran que el exministro suele recordar su frase de 2020: "No estoy jugando", mientras observa los movimientos de sus ahora vecinos de celda, los excolaboradores de Arce y el propio expresidente.
El factor Murillo
La convivencia en San Pedro genera escenas surrealistas. Arce comparte recinto con Arturo Murillo, quien fuera su némesis política. El exministro de Gobierno, apodado "El manillas", es descrito por testigos como un hombre que aún ostenta poder económico, negociando divisas dentro del penal.
El rol de los delegados
La estructura de autogobierno de los reos es el primer filtro que Arce debió superar. Sus "regalos" de Navidad —3.000 juguetes para los hijos de los internos— fueron el boleto de entrada para una estancia sin sobresaltos violentos en sus primeras semanas.
Incautación de tecnología
La disciplina interna no ha sido perfecta. A Arce ya se le incautó un teléfono celular en su celda. Aunque el reglamento exige una sanción de 15 días de aislamiento, fuentes oficiales confirmaron a El Deber que esta medida aún no se ha ejecutado totalmente.
Un guion de ironías
El encarcelamiento de Arce resume las contradicciones del poder en Bolivia. El responsable de no mejorar la infraestructura carcelaria hoy padece el hacinamiento y la precariedad de un sistema que, según las fuentes, solo se suaviza con el pago de grandes sumas de dinero.
¿Qué significa todo esto?
💰 Bolsillo: Se confirma que una celda de "seguridad" en San Pedro puede costar hasta 200.000 bolivianos.
🛡️ Seguridad: La integridad del expresidente depende más de sus acuerdos con los reos que del protocolo oficial.
⏳ Tiempo: Los procesos judiciales por corrupción avanzan lento mientras la dinámica interna del penal impone sus propias reglas.