Martes 24 de febrero 2026

Menos distracción y más cumplimiento a la Constitución



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Empez el 2024, tal como se tena pronosticado, un ao lleno de distraccin social y turbulencia poltica, es decir, ms de lo mismo pero aumentado y sofisticado debido a que el siguiente ao "debera" ser de elecciones generales.

Inici el ao de la escaramuza, donde todos los polticos desean mostrase imprescindibles, algunos desean darse continuidad y mantenerse ms aos en sus cargos, otros desean mostrarse como nuevas opciones para ser tomados en cuenta el 2025 sea por conviccin o tan slo por motivo de incertidumbre laboral (es decir como una forma de asegurarse ingresos econmicos) mientras otros desean mostrarse como los supuestos grandes estadistas y eruditos en desarrollo.

Con todo ello, es hora de que el ciudadano, en vez de ser ninguneado y reducido al acostumbrado rol de objeto de distraccin, debera ms bien, empoderarse a s mismo, siendo verdaderamente sujetos de derechos, es decir, que todos los individuos en su conjunto, como sociedad boliviana, exijan a las autoridades y servidores pblicos (sean del color poltico de fuesen, sin ningn fanatismo de por medio), el cumplimiento de la Constitucin (CPE) y mediante control social (arts. 241, 242 y 108 de la CPE) conminarlos a que se esfuercen por hacer su trabajo de forma tica y eficiente, toda vez que democracia (no solo es el voto) implica: a) la obligacin de quienes estn en la funcin pblica de generar polticas pblicas orientadas al bien comn, esto es, a los intereses generales, que mejoren la economa nacional, mejore la vida de su poblacin, no a sus propios intereses polticos partidarios egostas, no a los negocitos inmorales de corruptela desvergonzada y generalizada mediante el trfico de cupos, porcentajes y cuotas de poder; y, b) implica la responsabilidad, devolucin y/o resarcimiento de todos los daos econmicos ocasionados al Estado, en todas y cada una de su estructura, esto es, la no impunidad.

Advirtase, la poblacin electora, ya cumpli con haberlos elegidos y haberles dado empleos (pegas) a todos los actuales funcionarios y autoridades pblicas (sean stos nacionales, departamentales y municipales), por ende, a dichos funcionarios mnimamente se les debe exhortar a que cumplan sus obligaciones y deberes, como, por ejemplo, la Asamblea Legislativa Plurinacional sin demora alguna ni obstculos y menos an dilaciones indebidas deberan promulgar, cuanto antes, la ley de preseleccin de candidatos, donde incorporen un verdadera participacin y control social a dicho proceso conducente a las elecciones judiciales (que el pueblo realmente elija y decida con soberana). Y que el rgano Electoral ya tenga las fechas para la preparacin y realizacin (real y efectiva) de las elecciones judiciales.

Cabe resaltar que, desde la ptica del ciudadano, lo que interesa, es que se les cumpla con el servicio, que se les otorgue una buena calidad de servicio pblico por parte de la administracin pblica (como ser: administracin judicial, por parte de los Tribunales de cierre, acceso a hospitales pblicos con atencin de calidad, acceso a servicios bsicos en provincias, etc.); por lo tanto, todos los conflictos creados por los propios polticos (quienes ya fueron elegidos y, reitero sea del bando poltico que sea) tanto en la Asamblea Legislativa Departamental como en la Plurinacional, no es cuestin de andar estresando a la ciudadana ante la evidente falta de calidad institucional que adolecen, o que la poblacin est en ascuas viendo una novela por episodios de peleas internas mientras no se le est brindando un servicio tico y de calidad, existiendo incluso en la poblacin, serias dudas, de que todo a lo mejor sea en realidad una tramoya, con sus efectos especiales de un espectculo bien montado, con fines electoralistas, con el propsito de hacerse de determinados estamentos pblicos para financiamiento de futuras campaas polticas.

Todas esas intrigas, dichos y diretes antes mencionados como libretos de novelas o de reality show, no deberan los polticos trasladarlo ingratamente al ciudadano como una carga pesada ms a su angustiosa vida, ya que los elegidos y designados son quienes deben hacer su trabajo con integridad, sin mentiras, excusas, pretextos ni manipulacin (por mantener sus privilegios y conservar su burbuja).

En ese sentido, se les debiera ms bien, a ellos (a los polticos) reclamarles por el cabal, tico y eficiente ejercicio de sus funciones (tanto a los nacionales como a los regionales), que demuestren sus ptimos resultados de gestin, que mejoren realmente la calidad de vida de las personas, que generen polticas que atraigan inversin privada (que puedan generar empleos), construir buena infraestructura con visin futura, reducir la pobreza y que exista educacin de calidad para la poblacin. No que algunos dictamcratas (dictadores con democracia de fachada), parece que buscan gobernar sin control alguno (sin un Tribunal Constitucional en funcionamiento, sin fiscalizacin idnea por parte de la oposicin, etc.), destruyendo la poca o mala institucionalidad que an queda, para instaurar regmenes autoritarios o con autoridades judiciales de altas cortes puesto a dedo, en complicidad con gente confundida o con gente oportunista y de falsas honestas intenciones.

Con todo ello, incluso se pueden advertir determinadas contradicciones, por ejemplo: de qu sirve de que los polticos (del partido que fuese) digan que estn seriamente preocupados por su pueblo, si resulta que poco o nada hacen ni les interesa mejorar la condicin de vida actual de los jvenes bolivianos?

Jvenes, con o sin ttulos, que cada vez tienen menos oportunidades pues no ven un proyecto de futuro en su pas. Algunos estn sin empleos, otros son solo mano de obra barata, otros tienen empleos de psima calidad, algunos estn camuflados anmalamente con contratos de aprendizaje, pasantas, entre otras supuestas salidas ms, mientras que otros estn en la absoluta informalidad, carecen de seguridad social, atencin mdica adecuada y dems falencias; sin embargo, aquellos polticos que dicen preocuparse por su pueblo, no tienen esas preocupaciones ni serios problemas econmicos y tampoco sus familiares directos, ellos no tienen grandes necesidades, al contrario existen vestigios de nepotismo y gente de su entorno beneficiada, sus empresas (prebendarias o no prebendarias) aparentan ser bastante prsperas, sus negocios privados aducen que les va fenomenal y tienen proyecciones de seguir viento en popa; sin embargo, carecen de propuestas y polticas pblicas implementadas que sean capaces de atraer inversin en pro de los intereses generales del pueblo, en reducir dficit fiscal, bajar el gasto pblico, achicar al Estado, generar mejores oportunidades a esa juventud boliviana que estn con todas las fuerzas de su potencial productivo deprimido, entre otras medidas necesarias.

Para nadie es novedad que: a) sin inversin no hay crecimiento; y, si no hay crecimiento habr menos liquidez, por ende, ms pobreza; y, b) sin independencia y sin capacidad tcnica de calidad, jams se atraer inversin productiva; por lo tanto, urge la existencia de estos dos componentes (autntica "independencia" y "calidad tcnica" sin abusos ni distorsiones) en la administracin de justicia, en el Banco Central, la Aduana Nacional, Servicio de Impuestos Nacionales, en la agencia estatal encargada de la inversin pblica y en el Tesoro General de la Nacin (TGN).

En definitiva, el rol primordial de la administracin pblica (autoridades y servidores pblicos, sin importar la procedencia poltica), no es: estar distrayendo a la gente (con saber quin es, ms o menos leal a sus propios intereses polticos partidarios -no del pueblo-; o, quien es el ms trnsfuga en comparacin a otro, etc.); tampoco andar pidiendo al ciudadano que les resuelvan sus problemas polticos que ellos mismos se provocaron internamente. Es decir, los polticos con cargos (nacionales o regionales) no han sido contratados para instrumentalizar a la poblacin para cuidar sus propios intereses polticos partidarios, sus vanidades o egos inflados o para poner en zozobra a la sociedad, con el fin de mostrarse ellos como los indispensables y vigentes en la vida de los dems, cuando, lo cierto es que, cotidianamente no se les est brindando calidad de servicio a las personas (a los administrados) sino todo lo contrario, puro problemas, distraccin y prdida de tiempo.

Para qu entonces fueron elegidos? para qu asumieron sus cargos? acaso en campaa, no prometieron soluciones a todo, de forma eficiente, honesta, transparente y con tica? Ahora, que ya estn en el cargo pblico, desplieguen todos sus talentos con altura y nobleza, sean personas extraordinarias, todas sus ideas que promocionaban en poca de campaa vean la forma de materializarla.

La mejor presentacin de los polticos tiene que ser sus propios resultados, esto es, sus actos de gestin de calidad e integridad, no esperar a las prximas elecciones generales, para otra vez, aparecer como gente decente y como los grandes genios mesinicos, que dicen estar muy preocupados por tu vida, farsanteando fantsticas ideas tericas y sugestivas de progreso y desarrollo en bsqueda de votos y luego jams cumplirlas.

Los polticos elegidos deberan tratar con mayor sensibilidad a los administrados porque ellos (los polticos en funcin pblica) no estn para sumar ms cargas pesadas al ciudadano de las que ste ya tiene diariamente por llevar alimentos a sus hijos y darles una mejor educacin. Los polticos con cargos pblicos estn para cumplir la Constitucin (art. 235), los fines y funciones del Estado (previstos en el art. 9 de la CPE), por ende, deben necesariamente ser consecuentes con ello, nicamente se les pide que cumplan su trabajo con tica conforme a sus obligaciones previstas, que se convoque a las elecciones judiciales y se realicen las mismas, hagan un censo de calidad no mediocre y manipulado, que tengan la capacidad tcnica y la tica de revisar y depurar el padrn electoral, sean verdaderamente transparentes, entre otras cuestiones pendientes ms, que hasta ahora no la hacen y con tanto show armado al parecer la intencin es no hacerlas. No toda esa procrastinacin en la funcin pblica.