Jueves 26 de febrero 2026

No olvidemos el pasado y evitemos la manzanilla de la muerte



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El rbol ms venenoso del mundo, segn el Libro Guinness de los rcords, es el manchineel (Hippomane mancinella), tambin conocido como la manzanilla de la muerte o rbol de la muerte. Es un vegetal de la familia de las euforbiceas, nativo de Mesoamrica y las islas del Mar Caribe; y, su fruta (de apariencia similar a la manzana, y de agradable aroma) puede resultar mortal para los seres humanos.

Es as que por su fruto o producto se conoce que el manchineel es un rbol peligroso adems que el solo contacto con la savia produce una violenta sensacin de ardor, inflama los tejidos y provoca ampollas y erupciones en la epidermis. Es decir, que sus hojas son tan venenosas que, si te paras debajo de ella durante una tormenta, se crearn ampollas en la piel.

El nombre cientfico de este vegetal se debe a una alusin al pasado, pues segn los expertos, deriva de las palabras griegas hippo, que significa caballo, y mane de mana o locura. Fue nombrada as por el filsofo griego Teofrasto (371 a.C.-287 a.C.) tras ver que los caballos se volvan locos luego de comerse la fruta de este rbol. Gracias a esta experiencia pasada, en aquel momento histrico, ya se adverta del peligro que este rbol poda producir.

Haciendo una analoga de la comunidad social con un rbol, podemos utilizar la imagen de un rbol para representar, a travs de ella, la realidad de los participantes y caracterizar la comunidad social de su entorno.

Es as que los polticos, por ejemplo, que fungen como autoridades pblicas en cualquier pas del mundo, son frutos o productos de su propia sociedad, sin que ello obviamente los exonere de responsabilidad; sin embargo, quien los elige es su propia sociedad, por ende, es importante aprender del pasado para no repetir las mismas equivocaciones de siempre y seguir eligiendo fatalmente.

En ese sentido, es absurdo que una sociedad se queje de lo mal que est su pas o que los gobiernos pretendan olvidar el pasado mediante el ejercicio de la fuerza, la imposicin, la suplantacin o la distraccin basados en la mentira.

Nada de ello cambiar para bien, si no se empieza con una verdadera transformacin inductiva que comienza desde lo particular hacia lo general. Es decir, si se es un buen rbol social esto conllevar a que las personas que se arrimen a ella, buena sombra les cobijar y sus frutos ratificarn esa su satisfactoria condicin.

Lastimosamente, si una sociedad en la prctica, se mueve nicamente por codicia, viviendo de la mentira, enriquecindose de la mentira y del engao, buscando siempre aprovecharse de los dems, sacar siempre tajada de todo, llegando incluso a ser absolutamente desvergonzados, atrevidos e insolentes de creer o creerse sus propias mentiras como verdades absolutas bajo una serie de pretextos, entre ellas, por ejemplo, aquellas absurdas etiquetas o clichs casi dogmticas carentes de sentido comn, que reza: sin dinero la persona no vale nada o que sin dinero nada se puede hacer.

Estas creencias avariciosas que luego son inculcadas a su descendencia como una cadena generacional esclavizante cuyo resultado obviamente ser la de una sociedad totalmente corrupta, cual si se tratase de un rbol manchineel (el ms peligroso del mundo que puede herir, enfermar y matar), esto es, con corrupcin generalizada y desvergonzada, donde se valora el dinero o el oro ms que la propia salud o la vida, donde existen altos niveles de violencia, restricciones y prdida de libertades individuales, crmenes, personas que tienen el hbito de usar a unas para olvidar a otras, que a travs del entretenimiento, la distraccin y el abuso de poder engaan a los dems sumado a otras formas innovativas de manipulacin, que al no existir cambio de conducta desde lo particular lgicamente jams existir una verdadera mejora en lo social ni en lo poltico.

La realidad es que es imposible olvidar el ayer precisamente porque el recuerdo es inherente a la memoria, por lo tanto, aquellos gobiernos autoritarios, en vez de aprender de las lecciones del pasado resulta que por el contrario desean sepultarlas mediante el abuso de poder, la confrontacin, la distraccin y la divisin para imponerse, para perpetuarse en el poder y con ello obtener impunidad, traducindose todo ello, en una mala calidad de vida hacia los administrados, quienes por sus psimas decisiones y no aprender de la experiencia pasada, redunda en su propia desgracia.

Las cosas no se resuelven, pretendiendo borrar u olvidar el pasado ni escondiendo la cabeza bajo la tierra, como avestruz asustada, dejando el resto del cuerpo a la intemperie.

El pasado, afortunadamente, no se puede olvidar. Por ello, en cada hogar siempre debemos recordar y transmitir la historia vivida, las luchas cvicas, la defensa de las libertades y la propiedad privada, la resistencia y resiliencia en pandemia, entre otras ms, concernientes a nuestra propia prosapia destinadas hacia nuestras siguientes generaciones, as como recordamos, el rostro de los seres queridos que ya no estn con nosotros (a quienes no los borramos de nuestras vidas ni eliminamos sus fotografas tampoco nos escapamos ni nos escondemos para no verlas), guardando aquellos momentos que son verdaderamente mgicos en nuestro corazn, por cuanto es nuestro cuaderno de bitcora, donde se deja constancia de todo lo acontecido en el mismo, la forma en la que haban podido resolver los problemas, facilitando futuras travesas.

Con todo ello, lo que debemos intentar es recordar siempre lo positivo que hay en nuestra vida, sacar lo bueno de toda experiencia negativa pues la verdad siempre nos liberar mientras que la mentira nos hunde cada vez ms, por cuanto, una mentira es una semilla y para que sta persista, resulta que se agrava, inventndose ms mentiras, dando por resultado, una vida diaria o habitual de mentiras y de engaos, que constituyen el germen de una existencia totalmente corrupta reflejada en permanentes crisis (en lo social, judicial, etc.), tal como si fuese la savia del rbol de manzanilla de la muerte (manchineel) que todo lo contamina y daa a quien se cobija en ella en tiempos de tormenta. No seamos un rbol social de la muerte y busquemos ser cada vez ms ntegros, integrales y pragmticos.