Sábado 28 de febrero 2026

¿Quo vadis el mundo y Bolivia?



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Como humanidad al encontramos llenos de complejidades, vanidades, apariencias, envidias y caprichos, cundidos de los denominados siete pecados capitales o vicios cardinales, por ende, no podemos pues autoengaarnos y pensar que las grandes potencias se mueven exclusivamente por criterios maniquestas de bondad, de ser los buenos o no serlo sino todo lo contrario, se mueven por intereses egostas principalmente de orden econmico y geoestratgico.

Lee Jun-fan (Bruce Lee) con justa razn afirmaba: Esperar que la vida te trate bien por ser buena persona, es como esperar que un tigre no te ataque por ser vegetariano.

Por ejemplo, hay quienes, habindose enriquecido a punta de corrupcin (aprovechndose y/o siendo permisibles o condescendientes con ella) u obtuvieron sus riquezas mediante fuego y sangre, pretendiendo olvidar su pasado, resulta que casi siempre desean sacar provecho de todo al menor costo posible, por ende, su molestia es enorme cuando esto no logran conseguirlo conforme a sus caprichos, al extremo absurdo que se victimizan y consideran que son los otros los adustos e injustos, quienes a su parecer se aprovechan de ellos.

En este nivel de prdida del sentido comn es que nos hallamos en guerras permanentes en el mundo, donde no slo estn las blicas tambin se suman con mayor fuerza e intensidad, los medios de comunicacin constituidos como armas de comunicacin masiva, llegando a ser los principales aliados a esta guerra permanente que se libra a travs de la manipulacin psicolgica, a veces consciente y otras veces motivada por falta de recursos y la presin de la inmediatez actual. En el ciberespacio tambin se libran batallas con guerrillas digitales que distraen, embaucan, incentivan la frivolidad, confunden, entretienen, desenfocan, aumentan la polucin informativa y hacen difcil desentraar los orgenes y motivaciones de quienes estn implicados.

Lo triste, cruel y anecdtico de todo esto, es que mientras las potencias mundiales aplican a otros pases, postulados egostas, abusivos y brutales de poltica exterior que versa: "divide y reinars", resulta que exactamente lo mismo, los gobiernos de turno sudamericanos aplican al interior de sus propios pases, en lugar de buscar unidad, desarrollo y progreso ntegro e integral, se pierde el tiempo verdaderamente productivo, ocupndose ms en generar polarizacin, desmanes, distraccin social, lidiando una batalla interna de quien se impone a quien, de criticar los unos a los otros sobre sus propias miserias, instrumentalizando el mbito judicial y lo meditico a dichos fines perversos, siendo un total contrasentido y despropsito, pues en vez de fortalecernos entre bolivianos cada vez nos estamos debilitando y autodestruyendo ms, trastocando los principios y valores morales universales con mayores ndices de corrupcin, contrabando, narcotrfico, lavado de dinero, adulteracin, engao, informalidad, etc., por el solo hecho de alcanzar el dominio sobre el otro, aferrndose en algunos casos, a vanas ideologas o encumbrando modelos de organizacin poltica y territorial como panacea o pretexto para saciar su codicia, lujuria y desfachatez, sin antes, nosotros mismos, como bolivianos cambiemos de mentalidad.

Si realmente tenemos en claro y por firme conviccin de que no nos gustan los atropellos y exhortamos a preservar la paz (opinin del Estado boliviano sobre el conflicto en Ucrania) seamos pues consecuentes con ello, y vivamos en nuestro propio pas en paz, sin aplicar la confrontacin (el divide y reinars) como poltica de Estado.

Recientemente, en Santa Cruz, como personas que ejercemos el derecho a la libre manifestacin y a la protesta pacfica ante tanto abuso, prepotencia poltica y falta de independencia judicial, realizamos un paro cvico voluntario, muestra clara, de que existe una ausencia de voluntad poltica por escuchar a las regiones y mejorar para bien la administracin pblica en general. No vivimos bien pues no slo es cuestin de tener dinero, ni pensar que se es mejor persona por tenerlo, peor an si es mal habido.

A dnde vas Bolivia?, si lo lgico es que principalmente los polticos prediquen con el ejemplo, por cuanto, si tericamente se dice que Bolivia: es un Estado pacifista (art. 10 de la Constitucin, CPE), asume y promueve como principios ticos morales: el vivir bien, vida armoniosa, vida buena, vida sin mal, camino o vida noble (art. 8-I CPE), no nos quedemos de hipcritas y que dichos principios realmente sirvan para la concrecin de los valores supremos constitucionales entre bolivianos de unidad, dignidad, libertad, respeto, transparencia, armona, etc. (art. 8-II CPE).