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Lo acontecido en el Brasil en las recientes elecciones presidenciales refleja lo que los populistas jams habran querido asumir, pues engaados por unas encuestas manipuladas, soaron hasta bien entrada la tarde de este ltimo domingo, que la presidenta Dilma Rousseff barrera con sus opositores.
La realidad no slo fue cruda sino dolorosa, ya que el segundo puesto, que segn las encuestas estaba reservado para Marina Silva, fue fcilmente ocupado por el derechista y neoliberal AcioNeves con un 34% de los 104 millones de votos emitidos, lo que significa cerca de 35 millones de brasileos que votaron por l y no el 18% que le concedan los ltimos sondeos. O sea, una equivocacin de apenas 19 millones de votantes.
Ya en una anterior entrega habamos advertido que existan serias dudas de que Dilma Rousseff saliese victoriosa de esta contienda, sea en la primera o en una segunda vuelta de los comicios electorales, pues los acontecimientos que se suscitaron a pocos das de iniciarse la Copa del Mundo, atribuibles al descontento reinante en ese pas, donde ms de un milln de personas ocuparon las calles para protestar por los altos ndices de corrupcin, inflacin y gastos estratosfricos del gobierno en obras an inconclusas para dicho evento, no slo amenazaban las elecciones, sino la cada misma del rgimen populista.
Era previsible que esto ocurriese con polticos que estn viviendo su momento de poder, de total impunidad, con acceso a lujos que les parecan inconcebibles aos atrs, y que otrora habra sido un sueo en el plano de la justicia social, como el que un tornero resulte socio de una constructora gigante que amenazaba partir mediante una carretera el parque del TIPNIS, o el de un ex-chofer de autobs cenando en el Tour DArgent, o el de un paracaidista militar viajando en un Airbus privado, ejemplos que apenas constituyen hoy seales del nivel de ineptitud y corrupcin existentes en estos sistemas. Son un grupo de cmplices activos de la dictadura de la mediocridad que apenas representa un uno por ciento de la poblacin latinoamericana con acceso a las arcas nacionales, donde se han repartido miles de millones de dlares.
Es posible estimado lector que usted est leyendo estas lneas, antes de emitir su voto. Si ese es el caso, es preciso que recuerde que uno de los mayores homenajes que este gobierno pudo rendirle a Julin Apaza, alias TpacKatari, fue cumplir su profeca de: volver convertido en millones empero, estamos seguros que el lder indgena jams habra convenido en que su conversin sea en ms de 300 millones de dlares, que es lo que cost el satlite chino que lleva su nombre y, al igual que la sonda venezolana Simn Bolvar que tambin fue fabricada en China, su localizacin, en algn confn del Universo, slo la conoce Pekn y uno que otro tcnico becado que acompa su lanzamiento.
Por todo ello, no es conveniente identificarse con aquellos que se dicen ser polticamente aspticos y menos creer a pie puntillas en aquellos sondeos que, ms que orientadores, son los instrumentos utilizados por los autcratas para perennizarse en el poder y no pasan de ser extraas profecas.