Martes 31 de marzo 2026

¿Marcará el mundial el fin del populismo?



131 vistas

Si bien no es correcto endilgar  a esa competencia universal atribuciones que no le competen, al ser su radio de accin estrictamente deportivo, no es menos cierto que los problemas que ha enfrentado desde el momento que Brasil fue elegido para ser su sedey an perviven, exceden dicho mbito e ingresan de forma irremisible al escenario poltico, pues es all donde las propias autoridades brasileas quisieron situarla, con el errneo clculo de sacar partido de dicho evento y saciar su hambre de popularidad, prestigio, as como fciles y rpidas ganancias econmicas para sus adeptos. De ah que suponer que un traspi en el deporte que ms los caracteriza devendra en una tragedia mayor que la del Maracanazo, un fatdico 16  de julio de 1950, con la diferencia que esta vez se repetira con funestas consecuencias para los gobiernos aliados a su poltica, ya que hasta  el narcotrfico perdera acciones en su bolsa de valores.

Despus de las elecciones colombianas, donde en una primera vuelta esas corrientes aupadas por Cuba, Brasil, Argentina, Venezuela y  otros pases del eje socialista fueron derrotadas por la lgica de la racionalidad, existen serias dudas de que Dilma Rousseff salga victoriosa, ya sea  en la primera o segunda vuelta de los comicios electorales de octubre, pues los acontecimientos que se generan a tan pocos das de iniciarse la Copa del Mundodebido al descontento reinante en ese pas, tras un ao en el que ms de un milln de personas han ocupado las calles para protestar por los altos ndices de corrupcin, inflacin y gastos estratosfricos del gobierno en obras an inconclusas para dicho evento.

De acuerdo a algunos analistas: Si Brasil gana, ser un empate para Dilma y ello NO influir sobre el voto empero, Si Brasil no gana, ello se sumara al mal humor reinante, y fortalecera la idea de que se han gastado miles de millones de dlares para nada, por ende,la gente estara an ms furiosa. Es ms, los brasileos se preguntarn adnde fue a parar su dinero, y slo vern elefantes blancos que quedaron en lugar de hospitales y centros educativos.

Como se ha visto, el prximo mes de octubre marca una suerte de hechos que pueden modificar ntegramente la correlacin de las fuerzas polticas que actualmente detentan el poder  en la regin, especialmente aquellos mesinicos quedadizos que rechazan toda posibilidad de alternancia democrtica, como es el caso de Correa en el Ecuador, que tiene la desfachatez de sostener que: la alternancia es un discurso burgus que nadie se cree. Es un mito. Tonteras de la oligarqua. Dios salve a este bribn!

Extrapolando esos acontecimientos, concluiremos en que algo muy similar est aconteciendo en nuestro pas -el mas cercano al Brasil- y, de no asumir medidas que nos reubiquen en el camino de la democracia, seremos los responsables de no haber hecho nada por corregir el rumbo y slo esperar resignados a que el campeonato mundial de ftbol sea el que marque el fin del populismo.