Viernes 06 de febrero 2026

2014, renovación o continuismo



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Enero 2014 marca el inicio de un ao electoral en Bolivia. Los que ya tenemos unos cuantos aos encima, sabemos lo que eso significa.

El pas comenzar a convulsionarse poco a poco. En las pasarelas de los medios de comunicacin, dar inicio el desfile de los potenciales candidatos y candidotes. El caballo del corregidor comenz hace tiempo; a lo Pap Noel, regalando y regalando, llevado por su costoso trineo.

El torrente de ofertas electorales y de insultos pronto aparecer. Habr ofertas para todo gusto y guerra sucia de todo calibre. Se ofrecern utopas que ya mostraron su fracaso en otras latitudes, con remozados envoltorios multicolores.

Se ofrecer el Pas de las maravillas, con democracia y seguridad ciudadana, sin neocolonialismo ni persecucin poltica, sin narcotrfico ni corrupcin. La ciudadana tendr que soportar estoicamente los embustes.

La guerra sucia mostrar su mejor rostro. La confrontacin entre militantes comenzar, y la violencia fsica tambin. Los spots televisivos sern un arma contundente, especialmente para los que controlan los medios de comunicacin.

La diferencia entre los medios econmicos y logsticos del oficialismo y la oposicin se mostrarn descarnadamente. Todo el aparato estatal de un lado; incluido el rgano Electoral, y toda la precariedad para los otros. Ser una contienda absolutamente desigual, propia de una democracia primitiva.

En Bolivia las campaas electorales y la democracia no son precisamente un buen ejemplo, a juzgar por lo que vemos en el vecindario sudamericano y en el Primer Mundo.

La poca cultura democrtica que tenemos nos hace creer que democracia es solo ir a votar un domingo cada 5 aos, otorgando con ello un cheque en blanco al elegido, para disponer a su antojo de la Patria. Elegimos a un Presidente no a un Rey! La sujecin al Estado de Derecho y la independencia de poderes, que implica la democracia, es un mito en Bolivia.

Esta eleccin no ser una eleccin cualquiera, mucho est en juego, comenzando con la renovacin o continuismo y terminando con la verdadera democracia. Los ciudadanos tienen en sus manos la gran responsabilidad de escoger entre estos dos extremos. Siempre y cuando, el rgano Electoral y los votos en el extranjero lo permitan, con elecciones limpias.
jimiortiz@cotas.com.bo