Ya no cabe la menor duda de que el Socialismo del Siglo XXI, una doctrina inventada por Heinz Dietrich, socilogo y analista poltico alemn que funda su teora en la visin de Karl Marx sobre la dinmica social y la lucha de clases, tuvo caractersticas ms parecidas a la visin de los hermanos Marx, por el fracaso que signific su aplicacin, especialmente en lo que a la economa se refiere, en pases como Venezuela, donde el finado micomandante hizo de ella una religin de gobierno y la trasmiti a todos los pases que bajo su influjo adoptaron este modelo.
Dietrich formula en su obra todo un recetario donde, revisando los distintos intentos socialistas que se probaron sin xito en varios pases del planeta, trata de actualizar la teora marxista mediante la incorporacin de los adelantos de la tecnologa y avanzar en el desarrollo, a travs del reforzamiento del poder del Estado democrticamente controlado por la sociedad. Una teora cara, abstrusa; pero fcilmente legible para el cerebro de los dirigentes polticos populistas que la adoptaron.
Lo cierto es que en la aplicacin de dicho modelo, el socilogo se esmer ms en atender su economa personal, que la de los pases donde iba administrando su teora, como es el caso de Venezuela, donde su afamado socialismo ha depauperado a esa nacin petrolera, la ms rica del continente, a niveles de una pobreza casi franciscana, debido a su extrema debilidad institucional generada por la fatal ligacin de su destino con la voluntad de un autcrata que deca hablar con Bolvar y su sucesor que atiende los consejos de un pajarillo.
Entretanto, algo similar se cuece en la Argentina donde la populista Cristina Kirchner, acostumbrada a un poder excesivamente personalista y a depositar su confianza en un solo funcionario por vez, ha decidido que no existe cesacin de pagos, simplemente por que no le da la gana. Justamente cuando su pas cae en default, por segunda vez en trece aos, con el riesgo de no poder acceder a los mercados internacionales. La otrora prspera nacin lder del continente est golpeada por una inflacin galopante, debido a la falta de divisas, situacin que se inici desde que se negaron a negociar un ajuste con el imperialista Fondo Monetario Internacional.
Suponemos que a la luz de estos ejemplos, en nuestro estado plurinacional se imponga el sentido comn que impida que caigamos en semejantes descalabros, haciendo odos sordos a los cantos de sirena, como aquellos que recientemente salieron desde lo ms profundo de la caverna socialista, asegurando que el capitalismo sufre de una enfermedad terminal y por lo tanto se invita a revivir el sistema comunista que muri aplastado por el muro de Berln en 1989, como si se tratara de resucitar un dinosaurio boca a boca. Dicha tarea se les encomienda a los movimientos sociales, como protagonistas de esa epopeya. Es decir: resucitar al socialismo entre buitres y pajaritos que hablan.