Miércoles 01 de abril 2026

Eva vs Evo: una guerra audiovisual



131 vistas

Algo de lo que los bolivianos no podemos enorgullecernos es de nuestra poca o ninguna habilidad en las artes de la guerra, a pesar de nuestras mltiples y reiteradas experiencias blicas ejercidas a lo largo de casi doscientos aos de vida republicana contra todos nuestros vecinos y donde la suerte hizo que los resultados nos fueran adversos, al terminar siempre en segundo puesto.

Salvo la gloriosa batalla de Ingavi, Iruya y Montenegro y la impecable victoria contra la guerrilla del Che, hazaas que ostentamos como el nico trofeo de gloria, nuestros dems laureles slo se circunscribieron a las lides intestinas como: las guerras civiles, la guerra del agua, la guerra del gas, la guerra contra el narcotrfico, las mltiples revoluciones y golpes de estado, donde slo salieron victoriosos los vivos que quedaron vivos y como vivossaborearon y disfrutan todava de su victoria.

Con la originalidad que nos caracteriza, esta singular prctica de sacudirnos mutuamente nos ha desarrollado un admirable instinto de conservacin que se expresa a travs de eufemismos y recaudos jurdicos llamados a justificar y encubrir todo aquello que huela a derrota o fracaso. La operacin consiste en cometer el delito y dejar a nuestros abogados la delicada solucin de stos. De esta manera la ejecucin sumaria de personas se convierte en ejecucin sumeria;  un funcionario que hasta ayer era un zar en el desempeo de sus funciones, apenas traspone la frontera se convierte en un delincuente comn, lo que nos llama a pensar que estos bellacos deberan ingresara la funcin pblica, como bandidos que son,  para salir despus como hroes.

En este cambalache de titanes tenemos al ex zar antidrogas, preso por narco en Miami; al ex zar anticorrupcin, preso all mismo por corrupto; al ex zar antiterrorismo, proscrito por terrorista en Brasil y, como la cereza sobre el helado, el senador Andrs Herediaque acaba de serajusticiado a tiros por el chofer de su vctima que, al ser extorsionada en Sao Paulo,no tuvo la paciencia de Humberto Roca para coordinar con la polica la detencin de este angelito y opt por hacer justicia por manopropia.

Entretanto, doa Carmen Eva Gonzlez, valerosa madre de la patria, sigue presentado innumerables  videos y  grabaciones sobre todos estos forajidos, documentos que deberan servir para imputarlos y llamarlosa retornar a las buenas costumbres empero, el avance tecnolgico de nuestra justicia no acepta talesevidencias como pruebas, aduciendo que slo son vlidas en naciones subdesarrolladas como Brasil, EE.UU. y Europa. Sin embargo, toda vez que estos testimonios se multiplican, gracias a los innumerables reporteros empricos que se afanan por elaborarlos y presentarlos, ya se puede vislumbrar una cruenta guerra audiovisual de Eva vs. Evo.