Sábado 05 de septiembre 2026

En breve... ¡feijoada transgénica!



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¡Cuán satisfecho me dejó el saber que la producción de poroto transgénico es una realidad! Un avance tecnológico más, para combatir el flagelo del hambre.

El poroto -una milenaria leguminosa originaria de América, y fuente proteínica y de hierro- es consumido por más de 500 millones de personas en todo el mundo, resultando una verdadera bendición para los estratos sociales pobres al ser un sustituto de la proteína animal, que es más cara.

¿Por qué titulé así el artículo? Simple. El poroto (“purutu”, en quechua) conocido también como caraota, frijol, fríjol, fréjol o frejol, se escribe “feijao” en portugués, de donde nace el nombre del plato más típico del Brasil -la feijoada- algo así como “frejolada”, en español.

Entre los ingredientes de la feijoada, el frejol resulta el principal, y por ser su precio barato así también el costo del plato, por lo que su consumo es muy popular. Dado que sus otros componentes son “oreja, cola y lengua de cerdo”, se cree que la feijoada se originó en el rescate de tales partes -entre lo que sobraba de la preparación de las comidas para los dueños de las plantaciones en las que trabajaban los esclavos africanos- quienes las mezclaban con porotos negros para obtener así un nutritivo guiso acompañado de arroz, naranja y “farofa” o harina de yuca (Wikipedia.org).

Veamos ahora otra arista del gastronómico artículo: si la torta de soya (harina desgrasada) y el maíz se utilizan como ración para producir carne, y en el Brasil un 75% de la soya y un 50% del maíz producidos eran transgénicos en el año 2010, sumando ahora el poroto genéticamente modificado, muy en breve estaremos en presencia de una deliciosa ¡feijoada transgénica! ¿Por qué? He aquí la razón.

Según un reporte del Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Tecnología (Argenbio.org) el 15 de septiembre pasado la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) del Brasil aprobó el cultivo comercial del poroto genéticamente modificado resistente al virus del “mosaico dorado”, considerado el peor enemigo del cultivo del frejol en Brasil y América del Sur. ¡Muy buena noticia! (... para ellos). 

Ahora viene lo mejor, y no es un tema menor: ¡Se trata de la primera planta transgénica totalmente producida por el propio Estado brasileño! El desarrollo lo hizo la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), luego de casi 10 años de investigación entre Embrapa Recursos Genéticos y Biotecnología (Cenargen) y Embrapa Arroz y Poroto.

Francisco Aragao -investigador del Cenargen, y uno de los responsables del proyecto- informó que luego de todos los estudios de bioseguridad, “el poroto transgénico resultó tan o más seguro que las variedades convencionales, tanto para el consumo humano como para el medio ambiente” (sic).

Brasil es el segundo productor mundial de frejol. Un 80% de su producción la generan pequeños agricultores, quienes pierden hasta el 100% de su cultivo debido a las plagas y enfermedades. Para ellos será este avance tecnológico, además que cada año diez millones de personas ya no perderán su alimento.

Si los gobernantes entendieran que para que haya una buena cosecha (alimentos) debe haber primero una buena siembra (políticas públicas), el hambre bajaría en el mundo. El ex Presidente Lula da Silva entendió esto, y ¡cuán acertado estuvo al aprobar el cultivo de la soya, el maíz y el algodón transgénicos! Con menos retórica y más acción, su Programa de “Hambre Cero” tuvo éxito.
* Economista y Gerente General del IBCE