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- 2026-02-12
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Una serie de chats y audios revelaron que la jerarquía máxima de la Aduana Nacional conocía perfectamente el arribo de las 31 maletas sospechosas desde Estados Unidos.
A pesar de que el informe llegó hasta el presidente de la institución, Alberto Soto de la Vía, ninguna autoridad superior denunció el ingreso del cargamento ni el uso de pasaportes diplomáticos, dice una nota de El Deber publicada este jueves.
La investigación señala que el personal técnico en Viru Viru consultó en cadena hasta llegar a la Gerencia Nacional, advirtiendo que se trataba de "hartas maletas".
En lugar de activar los protocolos de seguridad, los altos mandos habrían permitido que la exdiputada Laura Rojas retirara el equipaje sin la revisión de ley pertinente.
Ahora, el Ministerio Público solicita detención preventiva en Palmasola para tres exfuncionarios técnicos, quienes habrían sido usados como "chivos expiatorios" por sus superiores.
La defensa de los imputados sostiene que existía la obligación legal de los jefes de denunciar el hecho, pero optaron por un silencio que hoy los complica ante la justicia.
El caso, denominado Mafia de las maletas, pone en duda la transparencia de los controles aeroportuarios y la integridad de quienes dirigen la Aduana Nacional de Bolivia.
El Dato de Cierre: La fiscalía ya tiene los nombres de toda la cadena de mando que supo del cargamento y calló; el cerco judicial sobre la presidencia de la Aduana es inminente.