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Funcionarios del Gobierno Municipal, llegaron hasta la avenida Sudamericana, para notificar a algunos comerciantes de la feria de invierno, que insisten en asentarse en las jardineras colindantes con la urbanización Los Penocos, siendo que la comuna autorizó a partir de la segunda cuadra de la avenida Sudamericana hasta el quinto anillo, porque los vecinos no quieren que esta feria funcione en esta área.
Hasta el lugar llegó el encargado de ferias Itinerantes de la Oficialía Mayor de Defensa Ciudadana, Jhon Larraín, acompañado de dos escuadras de gendarmes antimotines para despejar la zona, donde los vendedores se hallaban cavando en el lugar para colocar sus postes para el armado de puestos y otros ya se encontraban con sus toldos instalados.
Desde el domingo surgió el conflicto con algunos gremialistas que se resisten a ocupar el área que se les habilitó para que funcione la feria de invierno, que este año por primera vez funcionará la avenida Sudamericana, entre cuarto y quinto anillo.
El área que no pueden ocupar son las dos primeras cuadras de la avenida Sudamericana, porque no se llegó a un consenso con los vecinos de la Urbanización Los Penocos, quienes el año pasado elevaron una queja contra la feria de Las Alasitas, porque los gremialistas no cumplieron con la limpieza de la zona, Además, el espacio habilitado por la Alcaldía puede albergar a más de 3.000 comerciantes y solo se tiene 600 vendedores para la feria de la ropa de invierno.
Reamy de Orellana, vecina de la mencionada urbanización manifestó su molestia a la autoridad argumentando que los gremialistas están mal acostumbrados debido a que tienen puestos de ventas en todos los mercados. "El año pasado sufrimos porque en la feria de Alasitas, la acera de mi casa fue convertida en una churrasquería y tenía que esperar hasta las doce de la noche para ingresar al garaje, además las calles fueron convertidas en un urinario y algunos comerciantes inescrupulosos conectaron clandestinamente cables a un poste de luz, nos quedamos cinco días sin electricidad”, lamentó la denunciante.
Por su lado, Gladis de La Barra, otra vecina del lugar, dijo que no quiere que ninguna feria se asiente en esa jardinera, por durante los días que funciono las Alasitas, una sobrecarga en los medidores improvisados que colocaron en los juegos mecánicos, provocó un incendio en su domicilio ocasionando daños materiales que le costaron más de 3.000 bolivianos.
Uno de los dirigentes de la Asociación Santa Cruz, que no quiso identificarse, dijo que el conflicto no es con la Alcaldía, sino con la dirigente de la Asociación 12 de Diciembre, que se encuentra peleando los espacios.