- 2017-08-16
Loading
[Estamos en WhatsApp. Empieza a seguirnos ahora]
SANTA CRUZ
La Dirección de Medio Ambiente (DMA) del Gobierno Municipal de Santa Cruz, está logrando reducir la cantidad de residuos orgánicos que van al Relleno Sanitario de Normandía, mediante la elaboración de abono a partir de residuos biodegradables en los centros de acopio que tiene en sus predios y el Río del Piraí.
Diariamente se recogen entre 1 y 2 toneladas de basura orgánica que se recolecta en el mercado Mutualista, para depositarla en las "pilas" que son unos contenedores especiales donde se inicia el proceso de compostaje.
El Compostaje es el proceso físico con desprendimiento de calor de descomposición biológica de la materia orgánica bajo condiciones de humedad y control de aire.
David Carrasco, encargado de la Unidad de Residuos Peligrosos, Agua y Suelo, explicó que la basura se descompone y luego de tres meses se convierte en abono natural, que la Dirección de Medio Ambiente, distribuye en bolsas de 500 gramos y 1 kilo que muestra y obsequia en cada exposición y demostración que se hace a los alumnos de escuelas, colegios y universidades, que en un promedio de 60 personas semanalmente, acuden hasta las mismas instalaciones de Centro Piloto de Compostaje.
El Gobierno Municipal, que inició este proyecto, tiene resultados óptimos, según Carrasco, y las perspectivas son alentadoras, porque se contribuye a cuidar el medio ambiente, se educa a la comunidad y se trabaja para que se consoliden alternativas de ingreso y de trabajo para la población.
Según los informes mensuales que arroja el Centro Piloto de compostaje, ya se registra un avance físico del proyecto de 77% y se procesaron aproximadamente 12 toneladas de residuos sólidos orgánicos para obtener casi 2 toneladas de abono"..
En criterio del profesional, la cantidad de habitantes en Santa Cruz y la basura que se genera cada día, podrá ser a mediano plazo la materia prima para generar trabajo y economía.
EL DATO
El 60% de los residuos orgánicos que se entierran en Normandía generan el lixiviado, que es un líquido tóxico porque se mezcla con metales pesados.
La municipalidad apunta a que hasta el año 2014 no haya necesidad del entierro de la basura, pues toda debe reconvertirse. Sólo los gases emanados deben ser quemados.