- 2022-07-03
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PARAGUAY
Guillermo Armindo Lugo Carrillo. Ése es el nombre a partir de ahora del niño que fue reconocido por el presidente paraguayo Fernando Lugo, quien tomó la histórica decisión, después que Viviana Carrillo, la madre del menor demandara la paternidad del menor ante la justicia de ese país.
Fue la jueza Judith Gauto quien ordenó dar el apellido del presidente a Guillermo Armindo, de dos años, hijo de Viviana Carrillo, de 26 años, la primera mujer, de un grupo de al menos de tres, que recurrió a la justicia en demanda del reconocimiento de su hijo.
Lugo, de 58 años, obispo católico por 10 años en el departamento San Pedro, a unos 350 kilómetros al norte de Asunción, fue denunciado por tres mujeres que le reclamaron la paternidad de sus hijos.
Después del caso de Carrillo, fue Benigna Leguizamón, de 27 años, quien también reclamó judicialmente a Lugo que reconozca a su hijo de seis años, y casi al mismo tiempo surgió Damiana Hortensia Morán, de 39 años, quien afirmó que tiene un hijo de un año y cuatro meses concebido con el mandatario.
Morán sostiene que si él reconoce la paternidad desistirá de cualquier demanda, porque el niño es fruto de "un gran amor".
Morán denunció que hay una lista ya organizada, "con inteligencia", para atribuirle seis hijos al presidente.
La serie de denuncias y las versiones llevaron a algunos dirigentes de la oposición a insinuar la chance de un juicio político al presidente, como Morán afirmó que fue planeado.
Según publicó este jueves el portal Los Andes, el ministro del Interior, Rafael Filizzola, rechazó esa posibilidad porque las cuestiones de paternidad tienen que ver con lo personal y, en cambio, en un juicio político deben tratarse cuestiones referidas a las funciones del presidente.
"No creo que haya un antecedente en el mundo que por cuestiones personales se le haya hecho un juicio político a un mandatario, pero han habido muchísimos casos en que se ha reclamado paternidad a un jefe de Estado", afirmó Filizzola, según la agencia ANSA.
La polémica continuó en la Iglesia católica, cuyas autoridades desmintieron esta semana al obispo de Alto Paraná, Rogelio Livieres, quien había afirmado que la Conferencia Episcopal paraguaya conocía la existencia de los hijos de Lugo.
Livieres declaró al diario Ultima Hora que él no dijo que la CEP conocía el caso sino que "los obispos conocían de estas supuestas denuncias y hablábamos entre nosotros sobre el tema".