Miércoles 20 de octubre 2021 Contacto

Saltan las alarmas en Venezuela porque TSJ permite que Chávez no jure




10/01/2013 - 00:22:49
Las alertas en diversas instituciones han saltado en Venezuela luego de que el Tribunal Supremo de Justicia aceptó que Hugo Chávez no jure este viernes al cargo de presidente.

El Grupo de Profesores de Derecho Público de las Universidades de Venezuela, denunció la grave inconstitucionalidad que se derivaría de una eventual ausencia de juramentación del Presidente electo el próximo 10 de enero de 2013 y de la irregular prolongación de las funciones de los integrantes del actual gobierno, sin fundamento jurídico.

1. En nuestro país el período presidencial es de seis años, tal y como dispone el artículo 230 de la Constitución, período que comienza “el día 10 de enero del primer año”, según establece el artículo 231 de la misma Constitución. Por lo tanto, para el 10 de enero de 2013 ya habrá culminado el período presidencial para el cual el ciudadano Hugo Chávez fue electo en 2006 y cuya toma de posesión tuvo lugar el 10 de enero de 2007.

2. Para tomar posesión del cargo para el nuevo período que se inicia el 10 de enero de 2013, el Presidente electo deberá prestar juramento ante la Asamblea Nacional, como exige dicho artículo 231 constitucional. El juramento del Presidente electo no es una mera formalidad; por el contrario, es condición exigida por la Constitución para que el candidato electo pueda tomar posesión del cargo. Por ello, la falta de juramento imposibilita al Presidente electo convertirse en Presidente en ejercicio.

3. La reelección presidencial no altera la estricta aplicación de los artículos 230 y 231 de la Constitución, que no establecieron excepción alguna en caso de reelección. Por tanto, el Presidente, habiendo sido reelecto, deberá prestar juramento para tomar posesión del cargo para el nuevo período, sin que sea admisible considerar la “continuidad” o “extensión” del período anterior, supuesto que no permite, de ningún modo, la Constitución ya que los períodos presidenciales son fijos e improrrogables.

4. La reelección no supone, por tanto, la continuación del período presidencial
anterior, que constitucionalmente es de seis años. La reelección simplemente supone que quien finaliza un período presidencial puede, inmediatamente, tomar posesión del cargo para el nuevo período, siempre y cuando cumpla con las formalidades impuestas por la Constitución, y en concreto, con el juramento, mediante el cual tomará posesión del cargo para el nuevo período.

5. Al no prestar juramento ante la Asamblea Nacional el próximo 10 de enero y
al no tomar posesión del cargo para el cual fue electo el ciudadano Hugo Chávez Frías, debe entenderse –por aplicación analógica del artículo 233- que el Presidente de la Asamblea Nacional – única autoridad legitimada constitucional y popularmente para ello- debe asumir temporalmente el cargo de Presidente de la República, cumpliéndose las condiciones previstas para las faltas temporales del Presidente (artículo 234 constitucional). Esa condición podrá mantenerse por un máximo de noventa días, prorrogables por fecha igual mediante decisión de la Asamblea Nacional.

6. Es importante aclarar que al ausentarse el Presidente del país, el pasado mes de diciembre, para atender su tratamiento médico, se ocasionó una situación de hecho que generó una falta temporal, frente a la cual, sin embargo, no se ha procedido conforme a lo estipulado en la Constitución. En todo caso, las condiciones que determinaron esa falta temporal del Presidente en ejercicio, cuyo período está a pocos días de vencerse, se mantienen aún, imposibilitando al Presidente electo para prestar juramento y, mediante esa formalidad esencial, asumir el cargo para el nuevo período. Por ello, ante esa situación no prevista gramaticalmente en la Constitución, pero si en su contexto, objeto y fines, debe asumir el cargo interinamente el Presidente de la Asamblea Nacional.

7. El permiso que la Asamblea Nacional otorgó al Presidente Hugo Chávez para ausentarse del país, no puede implicar la extensión del período presidencial más allá del 10 de enero. Ese permiso habilitó al Presidente para ausentarse del país por más de cinco días (artículo 235 constitucional), pero sin que ello pueda extender el período del Presidente que, por imperativo constitucional, vencerá el 10 de enero de 2013. Por corresponder al período constitucional en curso ese permiso decaerá también en esa fecha.

8. Debemos ser muy enfáticos en esto: la solución constitucional pasa por reconocer una situación de hecho, esto es, la ausencia temporal del Presidente electo, pero en modo alguno permite afirmar el decaimiento de tal condición ante la falta de juramentación, pues ello solamente es posible ante alguna de las expresas y taxativas causas de ausencia absoluta que la Constitución dispone. Pese a no juramentarse, el ciudadano Hugo Chávez mantiene, sin dudas, su condición de Presidente electo.

9. Sin embargo, aún sin la juramentación del Presidente electo –y lo que es más grave sin que se conozca cuál es la voluntad expresa del ciudadano Hugo Chávez Frías- funcionarios del Gobierno correspondiente al período presidencial que está por culminar el 10 de enero pretenden mantenerse en ejercicio de sus cargos, incluido el Vicepresidente de la República, ciudadano Nicolás Maduro, sin fundamento jurídico alguno válido. A tal fin se ha pretendido explicar que hay una continuación del período y que, por lo tanto, el ciudadano Hugo Chávez Frías mantiene su condición de Presidente, hasta que pueda tomar posesión del cargo mediante juramento.

10. El ejercicio temporal de la Presidencia por el Presidente de la Asamblea Nacional, es por tanto una solución apegada a la Constitución que respeta la voluntad popular expresada el pasado 7 de octubre. Además, ese ejercicio asegura el normal funcionamiento de las instituciones del Gobierno Nacional y la constitucional continuidad de la Presidencia. Por el contrario, una solución distinta resulta contraria a la Constitución, al extenderse un período presidencial ya vencido, que además, genera una innecesaria incertidumbre que afecta la seguridad jurídica y la estabilidad del régimen constitucional.

NO HAY CALMA

Al referirse a la decisión del Tribunal Supremo de Justicia, Henrique Capriles dijo que “el contenido de la sentencia del Tribunal no despeja la incertidumbre en Venezuela”.

“La Constitución es de todos los venezolanos. Que no nos hablen de golpistas que ya sabemos en dónde están. Nuestra lucha es por cumplir la Constitución y no por cambiar el gobierno”, exclamo el dirigente político.

Agregó que “el sistema judicial no funciona. Es lamentable, las instancias no deben responder a los intereses de un partido.”

Capriles reclamó al gobierno que según él, “está parado”. “Se acabaron las excusas”, les dijo a los miembros de la Asamblea y del gobierno.

HACER CUMPLIR LA CONSTITUCIÓN

Similar pronunciamiento lanzaron diversos sectores sociales en Venezuela que reclaman se haga cumplir la constitución.

1. Desde hace catorce años Venezuela ha sido víctima de una invasión por parte del régimen castro-comunista cubano. Esta invasión se ha efectuado debido a que fue propiciada y amparada desde el más alto gobierno.

2. De manera lenta y progresiva, los cubanos han tomado control de nuestras notarías, los registros, el sistema de identificación y extranjería, la política exterior, y sectores importantes de la economía nacional. El control de los cubanos ha llegado incluso a los cuerpos policiales y a las Fuerzas Armadas, en detrimento de la seguridad y defensa del Estado.

3. Las consecuencias de la dominación castro-comunista se evidencian en todos los ámbitos del quehacer nacional. Esto ha significado, entre otros muchos males, la destrucción de nuestra industria petrolera; el desmantelamiento del aparato productivo, tanto en el campo como en la industria; la progresiva eliminación de las libertades civiles y económicas; y el avance del narcotráfico, la guerrilla y el crimen organizado.

4. Para garantizar su control sobre Venezuela, el castro-comunismo ha diseñado un sistema electoral a su medida, que le permite tergiversar la voluntad de los electores, mediante el ventajismo, el abuso, la coacción, la compra de conciencias, y un sinnúmero de vicios e irregularidades.

5. Los recursos del Estado venezolano ya no se invierten en resolver los múltiples problemas que afectan a nuestro pueblo, sino que se utilizan abiertamente para financiar la expansión del castro-comunismo en toda la región. Es por ello que una parte de la comunidad internacional, sobornada con petrodólares venezolanos, avala y legitima la invasión cubana en Venezuela.

6. Es público y notorio que el destino de los venezolanos ya no lo deciden nuestras propias autoridades, sino que se define descaradamente en La Habana, con la participación abierta de los hermanos Castro.

7. Preocupados por la desaparición física del presidente Chávez, el régimen cubano ha diseñado un mecanismo para perpetuar su control sobre Venezuela. La maniobra incluye apuntalar a un sucesor sumiso a sus intereses, Nicolás Maduro, y propiciar un "pacto" entre los diferentes sectores del PSUV, que garantice la continuidad de la injerencia cubana en nuestra nación.

8. Esta maniobra cuenta con el respaldo de varios presidentes latinoamericanos, entre ellos, los de Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Uruguay; la mayoría de los cuales no solo comparte la misma ideología y las mismas metas políticas, sino que se benefician todos de los aportes económicos que les proporciona el gobierno venezolano.

9. Todo lo anterior constituye una clara violación a la Constitución y a las leyes; configura un golpe de Estado en favor de una potencia extranjera; y significa, a la larga, la transformación del Estado venezolano en un apéndice de Cuba.

10. Pese a que nuestro planteamiento es razonable, democrático y constitucional, voceros del gobierno y algunos sectores de la oposición lo calificarán de "golpista". Pero ocurre justamente lo contrario; golpistas son quienes han venido violando la Constitución de manera sistemática. Restablecer su vigencia es un mandato explícito, contemplado en el Artículo 333 de la Carta Magna.

Durante los próximos días se definirá si Venezuela dejará de existir como nación, para convertirse definitivamente en una colonia de Cuba; o si recuperaremos nuestra identidad y nuestro destino histórico. Estamos convencidos de que nuestras Fuerzas Armadas, respaldadas por todos los sectores de la sociedad civil, daremos un paso al frente, e impediremos la disolución de la patria.

Noticias Recientes de Portada

Copyright © Hoybolivia.com Reservados. 2000- 2021