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Saúl Dávila Tórrez

Se retoma el rol de velar y potenciar la empresa privada


2020-01-09 - 21:36:43
De cara al desgobierno, despilfarro y corrupción de la Administración Morales Ayma, durante casi 14 años, todo el aparato de la res-pública del gobierno de la presidente Jeanine Áñez Chávez viene reencauzando la verdadera misión con que fueron creadas las entidades del Estado boliviano. En ese sentido, en los primeros 30 días de gestión el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural(MDPEP), a la cabeza Wilfredo Rojo Parada,vuelve a retomar la función que le corresponde, que es velar por la microeconomía del paísy potenciar a las unidades de emprendimiento autónomo; con ese fin trabaja para liberarlas de las barreras que les habían sido impuestas.

Las 3 columnas de la economía

La cartera de Desarrollo Productivo es la tercera columna en el marco de los tres ministerios del área económica: 1ª, el Ministerio de Economía y Finanzas que administra los ingresos y egresos de la nación; 2ª, el Misterio de Planificación, que diseña las políticas macroeconómicas; y la 3ª, el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, que tiene como objetivo fundamental promover y fortalecer las pequeñas, medianas y grandes empresas de la iniciativa privada nacional; actualmente, se encuentra en la ardua tarea de retrotraer la destructiva función inquisidora y opresora del anterior gobierno con el sector privado, que menoscabó su capacidad de desarrollo, incrementando el potencial de las estatales y remplazándolas por aquéllas. Asimismo, se ocupa de trazar políticas respecto a las empresas productivas estatales.

Las deficitarias empresas estatales

Como resultado de la política de capitalismo de Estado del gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), se crearon 17 empresas estatales. En 2018, las empresas públicas registraron un déficit fiscal de 2,2 por ciento del PIB debido a la inversión que efectuaron sin planificación o estudio de mercado, lo cual les restó eficiencia. Dichas empresas públicas motivadas por el afán estatizador del régimen castro-chavista venían compitiendo deslealmente con las privadas que iban perdiendo su importante rol de generar divisas y empleos, menoscabando su capacidad productiva, frente al incremento potencial de las estatales, que iban reemplazando toda iniciativa privada.

Quienes dirigieron dicho Ministerio eran designados política y arbitrariamente con absoluto desconocimiento del manejo del sector empresarial privado y su desenvolvimiento, entre ellos podemos citar a Eugenio Rojas, Nélida Sifuentes, Ana Teresa Morales y Verónica Ramos. Tratar asuntos de desarrollo empresarial con dichos personajes fue una tarea llena de escollos, adversidades y contradicciones, y siempre a cambio de favores políticos y/o económicos.

La lucha pacífica por la democracia y libertad

De haberse consolidado el fraude electoral del 20/10/19, el gobierno del MAS habría implementado a raja tabla en la sociedad boliviana el sistema comunista-castrista en los ámbitos socio-económico-político de la nación. La decisión patriótica y valiente del que era presidente del Comité Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, junto con las otras entidades cívicas departamentales y el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) generaron la “Revolución de las Pititas”, el movimiento pacífico más genuino y democrático de la ciudadanía en contra del usurpador de la democracia y libertad, que desencadenó en la oportuna y resuelta intervención de la ahora presidente de la República, Jeanine Áñez Chávez, asumiendo el cargo por sucesión constitucional.

Destrabar normativas

Con el objetivo de destrabar las normas que impedían el desarrollo del sector privado, se han creado dos organismos público-privados, inéditos en lo que va de la época republicana: el Consejo Nacional de Productividad (CNP), y el Consejo Nacional de Logística (CNL); el primero, ya ha sido activado; el segundo, lo hará en enero de 2020. Ambos son dependientes de la cartera de Desarrollo Productivo.

Liberar las exportaciones

Uno de las medidas más permisivas para la producción nacional, implementados por el régimen del MAS en contra de los empresarios bolivianos, fue la restricción a las exportaciones afectando a toda la cadena agro-productiva-industrial del país. Este abuso de poder del exgobernante Evo Morales, es una razón más para llevarlo a juicio por los daños causados a la economía nacional (4.800 millones de dólares de 2008 a 2019).

A inicios de este diciembre, el ministro Wilfredo Rojo en referencia a gestiones que viene realizando su despacho para la liberación de las exportaciones, en declaraciones a diversos medios de prensa nacional, aseguró que la medida se daría “en el más corto plazo posible”; sin embargo, la misma se ha postergado hasta enero de 2020.

Como si no hubieran sido suficientes las pérdidaseconómicas por las restricciones mencionadas, y que no podrán ser recuperadas, sería una incongruencia y deslealtad con el gran objetivo patriótico en que se halla inmerso el país de recuperación de la democracia y la libertad (que incluye la libertad de empresa), y prevalezcan criterios políticos mezquinos en los niveles decisorios de gobierno, que obstaculicen la inmediata liberación de las exportaciones, importante eslabón que justifica el trabajo y esfuerzo de los bolivianos de producir e industrializar.

El comercio exterior no es solo una actividad de inversión multiplicadora en la economía, representa la proyección económica del desarrollo y crecimiento de un país. Esta visión debería ser respaldada por el Estado y el empresariado en su conjunto, lo cual significa romper con el capitalismo de Estado y el centralismo estrangulador.

¡Señores, basta de obstaculizar el desarrollo del país, basta de “masismo”, de destruir la economía nacional! No se puede procrastinar al próximo gobierno lo que es urgente hoy. El pueblo tiene que producir hoy, tiene que comer hoy, tiene que invertir hoy, tiene que vender y comprar hoy. ¡El hambre y la necesidad no esperan!

Si alguien que está en situación decisoria de gobierno no entiende esto, que dé un paso al costado, debe ser reemplazado; son los patriotas, hombres y mujeres de fe que van a reconstruir Bolivia, la economía ya no puede estar estancada. Es momento de sacrificar apetitos personales por el bien de la Nación; lo contrario es sabotear y desestabilizar el gobierno transitorio-democrático de la presidente Jeanine Áñez.

(*) Periodista

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