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Humberto Vacaflor Ganam

Economía de palabras


2019-11-13 - 23:59:19
Cuando huía Gonzalo Sánchez de Lozada, en octubre de 2003, la información más difundida por esos días, repetida hasta el cansancio, se refería a las dos valijas llenas de dólares que supuestamente llevaba el presidente depuesto, con dineros extraídos del Banco Central.

Han pasado 16 años y ocurre que el gobierno de Evo Morales parte al exilio, o a la oposición o a la guerrilla, no se sabe, después de haber desvalijado el BCB con vagonetas Brinks que entraron y salieron de las bóvedas en los días de los bloqueos, pero nadie se refiere a ello.

El economista Mauricio Ríos García dijo, unas pocas horas antes de que se conociera la renuncia del cocalero y su vicepresidente, supuesto doctor en matemáticas, que el BCB estaba ocultando las cifras referidas a las reservas.

La verdad es que en 2014 las RIN (reservas internacionales netas) eran más de 14.000 millones de dólares y ahora apenas alcanzan a 7.000, exactamente la mitad. Por lo menos antes de que las vagonetas Brinks hicieran esas incursiones tan poco delicadas.

Habrá que saber quién ordenó la operación, como ocurrió en 2003, cuando se llegó a averiguar quién firmó cuál papel y por qué motivos. Ahora, en cambio, nadie dice nada sobre ese robo.

Quizá el silencio tenga que ver con el hecho de que no hay, cuando se escribe esta columna, una definición clara de lo que deberá pasar ante la renuncia del cocalero a la presidencia, a pesar de que él había repetido que no renunciaría y que se quedaría en el cargo hasta el 22 de enero.

Pues eso no fue así. Renunció al cargo a pesar de haber dicho que no renunciaría y dejó al país el dilema de qué hacer cuando un presidente se va antes de tiempo, cuando los calendarios han sido fijados con antelación.

¿Qué hacer si solo faltan unas semanas para que llegue el 22 de enero, día feriado y fijado como la fecha de la transmisión de mando? Muchos analistas improvisan ejercicio y dicen que hay tiempo, que las elecciones pueden ser hechas ahora y el nuevo presidente ser posesionado el 22 de enero.

Hay otra lectura: las elecciones no tienen por qué adelantarse, y realizarse en abril, ya que el cambio de gobierno puede hacerse el 6 de agosto, la fecha ideal.

Yo voto por eso.

Siglo21bolivia.com

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