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Álvaro Riveros Tejada

Vacunación a Plazos


2021-07-27 - 20:02:40
Con la misma irresponsabilidad de un sastre que se comprometió a entregar el traje en fecha pactada y pagada, y sólo entrega el saco y el chaleco, y no el pantalón, porque no lo confeccionó aún; porque vendió la tela; o simplemente la empeñó a otro cliente que se aficionó del corte, los rusos nos han dejado con una vacuna a medias, que la han bautizado con el nombre de “Sputnik V”.

Lo peor del caso es que nadie conoce los términos en que la transacción fue pactada, por las cláusulas de confidencialidad que ésta encierra que, en el caso del remendón, podría atribuirse al pago a medias, en género y/o especies, lo que implica que el infortunado cliente deba exhibir el terno con la cristalería al aire.

De hecho, una fuente periodística de probada seriedad, como es “Siglo XXI”, reveló en mayo pasado, basándose en una noticia de la revista “The Economist”,que el gobierno ruso había solicitado,a su par boliviano, como parte del pago por las vacunas, el acceso a “tierras raras” en Bolivia que cuentan con materiales o elementos útiles para el desarrollo de energía nuclear, y que el acuerdo de confidencialidad sirve para no revelar los detalles del acuerdo"

Lo curioso de esta trama comercial vacunadora, es que documentos contractuales parecidos se firmaron, en varios países de la región, tales como México, Guatemala, Argentina, por citar unos cuantos, con la infaltable cláusula de secretividad, como califican ellos a la tapadera. Es el caso de Honduras, donde hubo un acuerdo entre el gobierno y una empresa de reciente creación, cuyo director ejecutivo es un empresario del petróleo. Un aparente error de escritura fue suficiente para destapar el escándalo, en torno a la compra de 4.2 millones de dosis de la vacuna rusa que concretó el gobierno de Orlando Hernández, plagado de denuncias de corrupción, como la compra de siete hospitales móviles, sobrevalorados e inservibles y que han terminado costando a los contribuyentes $53 millones de dólares, según el Consejo Nacional Anticorrupción.

Lo cierto es que, mientras la China comunista lanzó su apocalíptico caballo cargado de virus, como una muestra de su letal poder bélico, yla de su poder de contenerlo construyendo hospitales de mil camas en sólo diez días, los norteamericanos, antes de emplazar sus defensas nucleares, decidieron seguir por el camino que mejor conocen, que fue el de la creación y comercialización de una vacuna que neutralice semejante veneno.

Muy tarde los países excomunistas, ahora aprendices de capitalistas, como la propia China, Rusia y Cuba, quisieron adoptar dicha política, sin tener la experiencia comercial y ni la habilidad de los imperialistas gringos, a los que tanto criticaron y combatieron, pero con el único mercado de sus países satélites que, desde México hasta la Argentina sufren la misma tragedia del cliente del sastre que sólo les aseguró el paletó y el chaleco, y no así el pantalón.

A tiempo de escribir el presente artículo, eran enormes las filas de ciudadanos que deseaban recibir la segunda dosis de la vacuna que Putin o los cubanos les aseguraron enviar algún día, aunque sea con la modalidad de vacuna a plazos.

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