PresentaciónTurísmoBlogshoybolivia | FacebookJuegosRSSYoutubeTwitterMóvil
Sábado 24 de julio 2021 Contacto
InicioPortadaRecientesEspecialesBoliviaMundoMás leído
CuriosidadesEspectáculosArte y CulturaHoy EventosMujer

           
Dante N. Pino Archondo

Es que no importa el cuento


2021-06-22 - 13:49:04
Entre heridas que se abren y desgarros que se provocan la realidad sigue existiendo. Puedes convertir tu existencia en una ficción, y esta, en la escena de una verdad, eso tampoco la oculta. Quienes tratan de cambiar la realidad por la ficción terminan aprisionados por ella. Es testaruda decía Lenin e invocaba a sus seguidores a leerla con cuidado.

Quien ha sabiendas de que miente persiste en su mentira, acabará enredado irremediablemente. Alternar la verdad con la mentira tiene consecuencias. Mientras los sastres del embuste confeccionan el traje que manda confeccionar el mentiroso, la realidad muestra su rostro en cada boliviano que se levanta a la madrugada para enfrentar su día.

La economía no se resuelve cubriendo sus efectos con los velos del relato cambiado. Lo que quiere el presidente Arce es ocultar esos efectos, ha entrado en pavor, lo sabe porque entiende el comportamiento de las variables. Todo el espectro que lo rodeó en los catorce años anteriores ha desaparecido. Esos ingresos multimillonarios que recibía el Tesoro del Estado Plurinacional se han convertido en billetes que no alcanzan para proseguir con el dispendioso gasto que hizo. Sus deudas son más grandes y tienden a crecer mientras sus ingresos van en sentido contrario.

El susto es de tal magnitud que lo ha paralizado. La pandemia lo tiene acorralado. Y anda escapando del terror acudiendo a cuanto lugar puede donde haya fiesta, trago y baile. ¿Cuánto puede durar esto?

No mucho. Bolivia es una sociedad de impacientes. La insurgencia está siempre a la vuelta de la esquina. Por eso su historia está repleta de golpes y contragolpes, de caudillos y de protectores. Mientras el dinero fluye y la cerveza y la comida están presentes en el preste del día, nadie se queja. Pero si esto no ocurre lo que tienes es guerra y no hay banda ni serpentina que la evite.

Esta es la realidad que se busca encubrir. Es el miedo el que ahora manda y de su mano corren historias de golpe, conspiradores escogidos a dedo y juicios convenientes. No hay que ver al gobierno con la mano firme y la autoridad de mando. Hay que recorrer el velo que sostiene y mirarlo de frente. Está en pánico.

Cuando al cobarde el miedo lo paraliza debes darle una bofetada para que reaccione, sacudirlo y despertarlo para que reaccione. Pero para que esto suceda alguien tiene que estar sereno, tiene que saber lo que ocurre. ¿Tenemos a esos ciudadanos?

Copyright © Hoybolivia.com Reservados. 2000- 2021
Optimizado para Resolución 1024 X 768 Internet Explorer 4.0, Netscape 4.0, Mozilla Firefox 2.0