PresentaciónTurísmoBlogshoybolivia | FacebookJuegosRSSYoutubeTwitterMóvil
Miércoles 08 de julio 2020 Contacto
InicioDestacadasMás recienteBoliviaEspecialesSociedadMundoMás leídoDeportes
CuriosidadesEspectáculosArte y CulturaHoy EventosMujer

           
Fernando Rodriguez Mendoza

Nueva normalidad y vieja realidad


2020-06-08 - 20:27:34
Estamos viviendo y sobreviviendo una época en la que la única certidumbre es la incertidumbre. Es imposible siquiera pensar que, en el tiempo que venga, vamos a poder hacer lo que hacíamos hasta antes de la irrupción del coronavirus. Hemos recibido un golpe que ha desnudado la fragilidad de nuestra existencia y que si no encaramos lo que viene con disciplina y mayores obligaciones, antes que exigencias, será más difícil la sobrevivencia.

No es en los tiempos festivos que se puede conocer el espíritu de los pueblos, sino en los momentos de amenaza, riesgo y pandemias como la que estamos viviendo. Está demostrado, salvando las excepciones de una importante parte de la población que guarda y respeta la cuarentena, que al pueblo boliviano no le importa las consecuencias, sino lo inmediato, lo que quiere y desea, y busca conseguirlo sin ningún resguardo y cuidado, y no se trata de preparación, estudios, educación, simplemente actúa a instancia de sus propias necesidades sin importar las consecuencias.

Para esa gran parte de la población que está respetando la cuarentena, apenas se vayan regularizando las actividades, el regreso será a una nueva normalidad, que no va a ser la habitual u ordinaria a la que estábamos acostumbrados. Vamos a tener que cambiar muchos hábitos de conducta, porque los que teníamos va ser difícil mantenerlos. Esa nueva normalidad no será algo optativo, será impuesta por la necesidad de preservar nuestra salud y la de nuestras familias, lo que va a generar, nos guste o no, cambios radicales en todos nuestros paradigmas y agendas que teníamos antes de este problema sanitario mundial.

Sabemos que el hombre es un animal de costumbres, no obstante, esas costumbres fueron cambiando en el tiempo ya sea por desuso, mejores adaptaciones mecánicas o tecnológicas, eran cambios paulatinos y en muchos casos voluntarios. Hoy no, los cambios van a ser impuestos, por que permanecerá mucho tiempo el riesgo de una mayor exposición viral, se reducirán las reuniones en lugares cerrados, limitando la duración de las interrelaciones e interacciones para reducir el riesgo, imponiéndose el mantener la distancia social. Cambios necesarios que deberán ser considerados muy seriamente, porque la alternativa es el contagio con sus graves secuelas.

Ante esa nueva normalidad en la conducta de la población consciente, vamos a enfrentarnos con la vieja realidad de la conducta política torcida, interesada, que busca únicamente la satisfacción de sus intereses grupales, sin que importe -nunca lesimporto- las necesidades de la población. Seguiremos siendo testigos impotentes de esas conductas negativas de verse únicamente el ombligo, poniendo en riesgo la democracia y la libertad de la gente, mientras a ellos no les toque o les mantenga en sus posiciones de privilegio.

Esas plataformas políticas tan combativas desde el 21F se han adormecido hasta casi desaparecer, y será este nuevo tiempo de otra normalidad, la que tenga que imponerse para de nuevo hacer sentir que el pueblo boliviano no debe permitir (como los políticos actuales sí lo están haciendo) el regreso de una época de despilfarro y personalismo estaliniano.

Son muchos cambios los que nos toca vivir y debemos tener fe que podremos superarlos.

Copyright © Hoybolivia.com Reservados. 2000- 2020
Optimizado para Resolución 1024 X 768 Internet Explorer 4.0, Netscape 4.0, Mozilla Firefox 2.0