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Susana Seleme Antelo

Infamias


2016-03-02 - 19:15:16
La red de mentiras, la trama de corrupción e impunidad, el suma y sigue del tráfico de influencias, y el culebrón melodramático de la vida amorosa del jefe del régimen son la gota que rebalsó el vaso. Tanta infamia y tanto vicio destapados contribuyó para que ganase el NO. Y aunque nos estafaron cerca de 160.000 votos, ganamos. Ganó la Bolivia democrática que se opuso al referéndum que pretendía imponerle al país la arbitraria modificación constitucional, para dar curso una cuarta reelección de Evo Morales y García Linera.

Como dictadores, aunque se vistan de demócratas, son incapaces de aceptar la derrota y ya desgranan otras amenazas para reproducirse en el poder y estafarnos la libertad y autonomía de conciencia política bien ganadas. El vicio por el ejercicio del poder les impide admitir que la sociedad boliviana les dijo NO y ahora les exige alternabilidad democrática. Suficientes los 10 años en los que nos arrebataron la democracia como condición social: un ciudadano un voto; como pluralidad política, independencia de poderes, justicia decente, convivencia entre diferentes, transparencia y rendición de cuentas.

Infames e impostores, están colmando aún más la paciencia de Bolivia con propaganda pagada en canales de televisión donde un orondo Vice, defiende la ‘virginidad’ de Morales como buen hombre y mejor padre. Y todo para emborrachar la perdiz y que no metamos más el dedo en la llaga de la trama de mentiras, de la grosera red de corrupción e impunidad, del dolo-robo de las arcas públicas y el suma y sigue del tráfico de influencias. Todo a costa de un Estado de bienestar que sí pudo haber experimentado Bolivia durante este decenio de bonanza económica, que despilfarraron sin clemencia.

Y sin embrago, no es menor la ausencia de responsabilidad de Morales con sus exparejas. Veamos: en 2002, le fue retirado su fuero parlamentario porque no reconocía a su hija Eva Liz, y tampoco pagaba las pensiones que dicta la ley, para manutención. La madre de esa entonces niña, Francisca Alvarado Pinto, interpuso la demanda y logró que Morales destinara 150 dólares mensuales para su hija, según el libro “Un tal Evo”, de los periodistas cruceños Roberto Navia y Darwin Pinto. Pagada la deuda, a Morales le devolvieron su fuero como diputado y hoy, muchos años después, la radialista Francisca Alvarado es propietaria de la radio “Sonora”, en Oruro.

Sigamos. Una vez electo presidente, Morales tuvo que reconocer a otro hijo, Álvaro, a quien vimos llorar frente a las cámaras, mientras narraba la pobreza en la que vivían él y su madre. ¿Cuántos hijos más tiene regados este hombre aparte del engendrado con Gabriela Zapata? Cuando Carlos Valverde destapó el tráfico de influencias y mostró el certificado de nacimiento de Ernesto Fidel Morales Zapata, su padre, el presidente de Bolivia, dijo que el niño había fallecido.Y ahora quiere tenerlo a su lado, aunque en su momento no pidió certificado de defunción, ni preguntó que le pasó ni dónde está enterrado. O “mató a su hijo políticamente”, como dijo Valverde, o es un fariseo consumado.

Me reafirmo en lo ya dicho y escrito: Morales es un machista depredador sexual que usa a mujeres adolescentes para descargar sus menesteres seminales, las embaraza y luego las desecha. Sabemos que la señorita Zapata tenía entre 16 y 17 años cuando Morales la sedujo, y conocemos de otra adolescente menor de edad, de la que se habla pero no se dice el nombre, con la que también habría tenido una niña. La señora Zapata, a pesar de sus malhabidos privilegios y otros bemoles, es una víctima del sistema patriarcal y amoral de los hombres del régimen, empezando por Evo Morales.

Según profesionales de publicidad, el costo/segundo de una “solicitada pagada” cuesta entre 100 Bs. y 163, en horario ‘top’. La difundida por al menos 6 redes nacionales de televisión, el lunes 20 de febrero por la noche, fue de 7 minutos cada una. El Vice trataba de convencer a Bolivia que Morales es un buen padre, una buena persona y gran presidente, y de paso desacreditaba a la oposición y a Valverde. El costo total,solo de esa propaganda política,asciende a más de 500 mil bolivianos, equivalentes más o menos a 70.000 dólares. ¿Con qué dinero se pagó? Con el suyo, si me lee en Bolivia.
Los 5 millonarios contratos que la señora Zapata gestionó para la empresa china CAMC ¿quién los firmó? Ella no. Los firmó el ministro del ramo o quien tuviera la representación del Gobierno para hacerlo. ¿Tenía alguno la capacidad para firmar cerca de 560 millones de dólares, sin autorización del caudillísimo Morales? NO. ¿Quién es el responsable, entonces, si hace 10 años en Bolivia no hay licitación para obra alguna y todo es por invitación directa? Gabriela Zapata es el chivo expiatorio: está presa para que no hable y para que naufrague la comisión que investiga el hecho. ¿Y los otros negociados, estafas y corrupciones? Nos creen idiotas.

El régimen afirma que perdió el referéndum por culpa de las redes sociales y les atribuye la pérdida de esa “batalla, no la guerra”. Ahora quieren controlar ese espacio electrónico de comunicación, donde el intercambio de información y opiniones es continuo e irrefrenable. Forma parte de la opinión pública, que ningún país, salvo Corea del Norte y China,controla o prohíbe.

Los dictadores carecen de capacidad autocrítica y culpan a otros de sus derrotas, como estos, por eso quieren meterle mano a las redes. Les recordamosque desde la llamada ‘primavera árabe’, las redes sociales no se articulan para ‘tumbar’ gobiernos, sino para derrocar dictaduras y dictadores.

Ya es hora de que Bolivia les repita que ni las dictaduras ni los populismos son democracias, por muchas elecciones que convoquen.

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