Totaí

Coco baboso, coco de catarro, coquito, macaúba, bocaiuva, mocayá, corozo, coyol, catey, cayara, cayiete, ocori, tamaco, palma de vino, gru gru, grou grou, mucajá, mucuja, macauba, macaw palm, macaya oil, groo groo, grugru palm, corosse .... o totaí, como comúnmente la nombramos en esta región de Bolivia que es Santa Cruz.

Cuando una planta tiene muchos nombres comunes, indica que es conocida y aprovechada por pueblos de muchos lugares del mundo. Lo curioso, en este caso, es que casi hay tantos nombres científicos como comunes. El totaí varias veces fue descrito como si se tratara de una especie nueva, recién descubierta.

Esto pasa, en muchos casos, si una especie tiene una distribución geográfica amplia y presenta variaciones en su aspecto, dependiendo del lugar que habita. Así puede variar la abundancia o el tamaño de espinas, hojas o frutos. También puede variar la forma del tronco que, por ejemplo, puede presentar cierto abombamiento, ausente en otros lugares. Pero todas estas variaciones son una clase de adaptaciones locales y no características que distinguen una especie vegetal de otra. En el caso del totaí tenemos Acrocomia lasiospatha, A. media, A. mexicana, A. sclerocarpa, A. totaí, A. vinífera y otros ..., todas descripciones de la misma especie.

Su distribución natural es toda la Amazonía, pero también se la cultiva en otras partes. Es muy utilizada donde se encuentre. Se come la nuez tostada y la pulpa dulce se consume directamente o sirve para preparar licor. Como la pulpa y la nuez tienen mucho aceite, el 33% y el 55% respectivamente, también se lo utiliza para cocinar, preparar jabón o usos medicinales.

El tronco tiene una sustancia con la que se prepara una especie de pan. La sabia de la palmera se aprovecha como vino, su corazón se come como palmito, las hojas maceradas sirven para fabricar ropa, el fruto también es forraje para animales, el tronco se usa para postes de potreros y, en nuestra ciudad, se ornamenta calles y avenidas con su airoso porte .... Un árbol multi-uso en verdad.

Las palmeras son una familia botánica muy antigua evolutivamente. Por su apariencia elegante, reciben también el nombre de Príncipes en la sistemática botánica. El totaí, una palmera espinosa, es muy resistente a muchos factores adversos que lleva consigo la conversión de bosques, al igual que otras especies de la familia. Por ejemplo, resiste muy bien los incendios y, por eso, después de las quemas tienden a establecerse sabanas de palmeras. Por lo tanto, el emblemático totaí y sus hermanas el cusi y el motacú, son abundantes en los paisajes antrópicos, es decir, aquellos que surgen después de alguna intervención de la mano del hombre. http://www.fan-bo.org
 

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