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Flor
de toborochi
Flor de toborochi (Chorisia speciosa A. St. Hil.), también conocido como
flor de mayo, porque florece en ese mes, cuando se inicia el otoño en Santa
Cruz. El toborochi es uno de nuestros arboles más emblemáticos. Su esbelta
figura está presente en nuestro escudo departamental, en obras pictóricas,
literarias y canciones populares.
Sensual y maternal a la vez, es muy hondo el sentimiento que despierta en
los cruceños. Incluso está presente hasta en nuestra vida religiosa, pues la
leyenda cuenta que la Virgen de Cotoca, patrona de la región, apareció en un
árbol de toborochi.
Sus flores son grandes y vistosas, de color rosa pálido, pasando por varios
matices, hasta el rosa oscuro, sobre base amarilla; pero también hay
toborochis de flores blancas. Generalmente florece cuando ya perdió sus
hojas, entonces da la impresión que toda la copa cambió al color de las
flores, lo que acentúa su belleza.
Tiene uso ornamental muy difundido en calles, avenidas, plazuelas y otras
áreas verdes de nuestra ciudad. Además, sus flores atraen colibríes, que
disputan el néctar; y cotorras verdes (Brotogeris chiriri), que consumen
intensivamente las semillas cuando están tiernas.
Con
su tallo blando se hacen recipientes en forma de batea, llamados noques,
para alimentar animales domésticos en áreas rurales. Con la fibra algodonosa
de sus frutos, que son llevadas por el viento a grandes distancias, se
preparan almohadas y colchones. En los valles cruceños fabrican sogas con su
segunda corteza, muy valoradas porque no son mondadas por perros ni zorros,
como ocurre con los lazos de cuero.
El árbol alcanza hasta 30 m de altura, caracterizado por un tallo abultado o
barrigudo en la parte media. Se conocen 15 especies en américa tropical y
subtropical en dos géneros con características similares (Chorisia y Ceiba),
ambos pertenecientes a la familia Bombacaceas. El toborochi tiene
distribución en amplias regiones de Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay.
www.fan-bo.org
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