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Flor
de la poalla blanca
Flor de la poalla blanca (Richardia brasiliensis Gomes), una pequeña hierba
que crece postrada en áreas perturbadas con suelo arenoso. Se la considera
una maleza de regular importancia en los cultivos del área agrícola de la
zona integrada, como se designa a esa extensa región ubicada hacia el norte
de nuestra ciudad, Santa Cruz de la Sierra.
Se la encuentra fácilmente al borde de calles, avenidas, terrenos baldíos y
áreas verdes de la ciudad, creciendo mejor entre otras hierbas y pastos de
pequeño tamaño. Lo más llamativo de la poalla blanca son sus pequeñas flores
blancas, que le dan una apariencia de inocencia y fragilidad. Casi
escondidas a la vista apresurada, las flores se agrupan en la punta o ápice
de sus ramas, ubicadas entre dos hojas geométricamente opuestas, que tienen
mucha vellosidad o son pilosas, para seguir la descripción científica.
El género Richardia integra la familia de las Rubiaceas, a la que pertenecen
especies tan conocidas como el café, la uña de gato, el árbol de quina,
conocido por su uso contra la malaria y la ipecacuana, una hierba amazónica
intensivamente acopiada por sus propiedades analgésicas, para varios
jarabes, principalmente expectorantes, entre las décadas del 40 al 60.
Sorprendentemente para quienes no son botánicos, la poalla blanca, una
hierba rastrera, es pariente de otra hierba cuyo tamaño alcanza la altura de
la rodilla, como la ipecacuana; de una trepadora, como la uña de gato; de un
arbusto, como el café; y hasta de un árbol de buen porte, como el de quina.
En América tropical y sub-tropical existen al menos diez especies del género
Richardia y la poalla blanca se encuentra en amplias regiones de Bolivia,
Brasil, Paraguay y Guyana.
Además de su pequeño tamaño, pasar desapercibida y ser considerada una
maleza, nuestra poalla blanca no tiene utilidad, beneficio o uso conocido en
nuestra región. Pero algunos botánicos y poetas no retrocederían y, por lo
menos, dirían: ¡lo pequeño es hermoso! www.fan-bo.org
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