Aristolochia esperanzae o flor
de la esperanza


Aristolochia esperanzae o flor de la esperanza. No resulta muy atractiva estéticamente y, su olor, intenta imitar al de heces fecales animales. Estamos desacostumbrados a ese tipo de aromas, pero obtiene el efecto deseado: atrae moscas que ingresan por una pequeña puerta de la flor. Una vez dentro, quedan atrapadas y, solo consiguen salir, después de haberla polinizado. Este comportamiento es común en las aristolochias, una família ampliamente distribuída en el mundo.

Esta especie, muy típica de la vegetación seca chaqueña, se reportó en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. En nuestro país se conocen cerca de 50 especies de la família. Es un bejuco o liana, que se encuentra en lugares no urbanizados. En nuestra ciudad, Santa Cruz de la Sierra, podemos encontrarla en sus alrededores, en parajes como Las Lomas de Arena o las riberas del Río Piraí.

Por lo menos de Brasil se reportan varios usos indígenas. Algunos confirman su repulsividad, pues es abortiva y tóxica. Inclusive se la utiliza para envenenar flechas. Pero otras aplicaciones medicinales tradicionales muestran su aspecto benigno, en padecimientos peligrosos, dolorosos y molestosos: también es usada contra mordeduras de víbora, fiebre y problemas intestinales. www.fan-bo.org

 

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