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Moira Sandoval Calvimonte

La verdad no tiene nacionalidad


2014-04-11 - 17:07:24

El periódico CAMBIO, publicó un artículo titulado “Independencia” de Peñaranda y sus relaciones con Chile, dedicado en su integridad a descalificarlo dentro de la estrategia gubernamental dirigida a menoscabar la autoridad moral del autor del libro “Control Remoto”, insinuando que hubiera mentido sobre su nacionalidad.

Ello obedece a la preocupación del gobierno sobre el contenido  de dicho libro, y al cuestionamiento de la sociedad, a la hegemonía comunicacional de los medios para-estatales y la situación de la libertad de expresión en Bolivia.

La nota en cuestión carece de fundamentos en sus acusaciones, por ello acude al recurso bajo y solapado de xenofobia. Peñaranda es un ciudadano boliviano que por elección propia tiene la nacionalidad de su padre, reflejando con este hecho, un compromiso e identidad con Bolivia, al elegirla como su hogar y su patria; verdad categórica que no puede ser tergiversada.

No es necesario asumir defensa del periodista agraviado, pues bien lo hace él mismo con su trayectoria de vida y sus talentos académicos y profesionales. Empero, es necesario evidenciar que los argumentos de los “intelectuales” mercenarios del oficialismo, además de falaces, son temerarios y contrarios a las libertades.

Señala Mauricio Osorio:“…el periodista Raúl Peñaranda presentará, en medio de aplausos de la embajada de Estados Unidos y la derecha boliviana y chilena, un libro que forma parte del arsenal de rumores que se pretenden pasar por “verdad” en los próximos meses para desprestigiar moralmente al gobierno del presidente Evo Morales”.

Al respecto, coincido en que la presentación del libro se realizará en medio de aplausos  -que se prodigan con admiracióny respeto- de ésos que el Sr. Osorio no debe disfrutar a menudo.
Sobre la acusación de intentar desprestigiar al gobierno, estoy segura que Raúl Peñaranda sabe que es una actividad peligrosísima, aseverar algo del gobierno, sin contar con pruebas, por lo que seguro tomó previsiones para insertar en su libro, verdades periodísticas demostrables.

Afirma Osorio“… que existía una marcada intención de enfrentar al Gobierno tanto con los Estados Unidos, con la Iglesia y con la misma población boliviana.”

Para tal comentario, cabe citar las abundantes ocasiones en que el presidente Evo Morales ha desafiado y agredido verbalmente, acusando de planear golpes de estado y de armar conspiraciones, a Estados Unidos, así como sugerir en foros internacionales que se debe espiar a ese país, además de expulsar de Bolivia a la DEA y USAID. De lo cual se infiere que el jefe de gobierno, carece de interés en preservar relaciones cordiales con EEUU, y por ello, tiene mérito propio en generar enfrentamiento con dicho país -igual que con la Iglesia- sin la participación de Raúl Peñaranda.

Por último, Osorio pretende establecer una línea de dependencia ideológica del Grupo Andino de Libertades Informativas, dirigido actualmente por Raúl Peñaranda e integrado por asociaciones independientes de prensa de Ecuador, Bolivia (ANP), Institutos de Prensa y Sociedad de Colombia, Perú y Venezuela; al referirse al origen del financiamiento del GALI.

Es pertinente aclarar que no existe delito ni acción contraria a la ética, en que el partido demócrata americano promueva las libertades consagradas en tratados internacionales, con la autoridad moral que puede demostrar el país del norte, en temas de libertad de expresión y de información, específicamente.

La arremetida contra el periodista, incluye lo escrito por los sicarios intelectuales, y las declaraciones de la ministra Dávila, pretendiendo subliminalmente, situar a Raúl Peñaranda en status de enemigo de la patria, acusándolo de “realizar una campaña en contra de los intereses nacionales y de la demanda marítima”.

Tal exabrupto, involucrando la reivindicación marítima, para atribuir SIN PRUEBAS, a un ciudadano boliviano, acciones contrarias a la patria, revela la desesperación de intentar restar credibilidad a la información que se halla en “Control Remoto”.

No es fácil actualmente, ejercer periodismo independiente en Bolivia, puede ser una actividad altamente riesgosa y, al parecer, políticamente incorrecta.

Es menester recordar que la verdad, es un valor de contenido ético y tiene efectos jurídicos, pero no tiene nacionalidad.

* Abogada.

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